La Argentina es el problema; el mundo es la solución; el ALCA es la puerta al mundo.

September 2, 2010

Costo económico del riesgo-país

Filed under: Libros y papers — Jorge Avila @ 6:22 pm

Con respecto a la economía argentina hay muchas grandes preguntas. Aunque no creo que haya cuatro más grandes que las siguientes:

1) ¿Influye el riesgo-país sobre el desempeño económico del país?

Si la respuesta a esta primera pregunta fuera positiva, cabe entonces formular las tres que siguen:

2) ¿A cuánto asciende el costo económico del riesgo-argentino?

3) ¿Cómo evolucionaría la economía del país si el riesgo-argentino aterrizara perdurablemente en cero?

4) ¿Qué arreglos institucionales (acuerdos internacionales y supranacionales) posibilitarían ese aterrizaje?

Hace casi treinta años que pienso en estas cuestiones. La respuesta a la primera pregunta se encuentra en este link. Es positiva. La prima de riesgo-argentino influye decisivamente sobre el ciclo económico (reactivación y recesión) argentino.

La respuesta a la segunda pregunta se encuentra en este link. El costo económico (de eficiencia o bienestar) del riesgo-argentino es abrumador. Varias veces mayor que el costo del proteccionismo industrial o que el de un monopolio estatal.

La respuesta a la tercera pregunta se encuentra en el cap. III del libro Riesgo-Argentino & Performance Macroeconómica, que voy a reditar en unos meses, revisado, actualizado y sin matemática. Tengo la profunda intuición de que la economía argentina recuperaría su posición de principios del siglo pasado en el ránking internacional. En este link puede verse algo al respecto.

La respuesta a la cuarta pregunta se encuentra en este último link. Se trata del libro Antídotos contra el Riesgo-Argentino, que publiqué en Internet en mayo pasado y que examina arreglos internacionales y supranacionales en moneda, banca y comercio internacional, con alto costo de reversión. La idea es que si el costo de reversión es alto, la probabilidad de una reversión debería ser lógicamente baja, igual que la prima de riesgo-país. Por lo cual las tasas de acumulación de capital y de crecimiento económico deberían ser máximas.

El gráfico que sigue ilustra la trayectoria del costo económico de la incertidumbre en Argentina en el período 1875-2006. Luego sigue un resumen en inglés del contenido del ensayo sobre el costo de eficiencia de la incertidumbre en nuestro país.

EfficiencyCost.jpg


Abstract


Based on econometric estimates, we analyze the relationship between fiscal deficit, macroeconomic uncertainty and growth between 1915 and 2006, and include an estimate of the efficiency cost of uncertainty for the period 1875-2006. We arrive at two conclusions: a) the fiscal deficit, through the uncertainty it generates, is a significant restriction on per-capita income growth in Argentina; b) the welfare cost of the Argentine risk has been extraordinary: for example, in period 1976-2006 it was 26% of GDP, several times larger than the cost of any conventional distortion.

August 23, 2010

Viabilidad política de la economía china

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:44 pm

La semana pasada, el gobierno japonés informó que el PBI chino superó marginalmente al PBI japonés en el 2º trimestre de 2010. Ambas economías producen alrededor de u$s 5 billones anuales (sin ajuste por paridad de poder de compra), es decir, poco menos de 9% del PBI mundial cada una. De esta información se pueden sacar dos conclusiones: a) el nivel de vida chino es apenas 1/10 del nivel de vida japonés, razón por la cual China sigue siendo una economía pobre; b) el Estado chino dispone de una base imponible tan grande como la japonesa para financiar los proyectos políticos, militares, educativos o científicos que desee. De la primera observación podemos inferir que China debería seguir creciendo a paso agigantado en los próximos años. De la segunda observación podemos concluir que una China poderosa significa mucho más que manufacturas baratas y commodities caros; implica un cambio quizá radical en el orden mundial.

He tomado la tabla que sigue del FactBook de la CIA. Ordena en forma decreciente a los países según su PBI corregido por paridad de poder de compra. Esto significa que los productos y servicios finales de los países han sido valuados a los precios norteamericanos para obtener mediciones del PBI razonablemente comparables. Sabemos que el costo de vida en China es mucho más bajo que en Japón, por ejemplo. La corrección por PPC, aunque imperfecta, atenúa el impacto de las diferencias de costo de vida sobre las mediciones del PBI. Los datos corresponden al año 2009.

 FactBook.jpg

Por cierto, la tabla de la CIA corrobora lo que acaba de informar el gobierno japonés: "en el segundo trimestre de 2010 el PBI chino superó al japonés en valores corrientes". Pero hace rato que el PBI chino supera al japonés en paridad de poder de compra. En este contexto cobra relevancia una pregunta que Dani Rodrik se hizo hace poco en un artículo de La Nación. El economista de Harvard cree que "el crecimiento de la mano del autoritarismo es sólo un mito". Y apuesta a que los PBI por habitante de países como India, Brasil y Sudáfrica llegarán más alto que el chino en virtud de la flexibilidad, apertura ideológica y riqueza del debate de sus asentadas democracias. Extracté los siguientes párrafos del artículo de La Nación:

La relación entre política y perspectivas económicas es uno de los temas más importantes de todas las ciencias sociales. ¿Qué es mejor para el crecimiento? ¿Una mano fuerte o una pluralidad de intereses en competencia que fomenta nuevas ideas y protagonistas políticos?

Los ejemplos del Asia oriental parecen indicar lo primero, pero ¿cómo podemos explicar que casi todos los países ricos, excepto los que deben su riqueza a recursos naturales, sean democráticos? ¿Debería la apertura política preceder al crecimiento?

Cuando examinamos la documentación histórica, en lugar de los casos individuales, vemos que el autoritarismo consigue poco desde el punto de vista del crecimiento. Por cada país autoritario que ha logrado crecer, hay varios que han fracasado. Por cada Lee Kuan Yew de Singapur, hay muchos Mobutu Sese Seko del Congo.

Las democracias obtienen mejores resultados no sólo en materia de crecimiento. Dan una estabilidad económica mayor. Consiguen ajustarse mejor a las sacudidas económicas exteriores. Crean mayor inversión en salud y educación, y producen sociedades más equitativas.

Los regímenes autoritarios producen economías tan frágiles como sus sistemas políticos. Su potencia económica, cuando existe, descansa en la fuerza de sus dirigentes individuales o en circunstancias favorables, pero temporales. No pueden aspirar a una innovación económica continua.

China parece una excepción. Desde el final del decenio de 1970, después de que se acabaran los desastrosos experimentos de Mao, ha obtenido resultados buenos, pues ha tenido tasas sin par de crecimiento. Aunque ha democratizado en parte su proceso de adopción de decisiones locales, el Partido Comunista mantiene un control firme de la política nacional y el panorama en materia de derechos humanos queda empañado por abusos.

(Es una potencia económica) Pero China sigue siendo un país pobre. Su progreso futuro depende en no poca medida de si logra abrir su sistema político. Sin esa transformación, la falta de mecanismos institucionalizados para expresar la disidencia acabará provocando conflictos que superarán la capacidad del régimen para reprimir. Tanto la estabilidad política como el crecimiento se resentirán.

Para ver verdaderas superpotencias económicas prometedoras debemos dirigir la mirada a países como Brasil, la India y Sudáfrica, que han hecho sus transiciones democráticas y no es probable que retrocedan al respecto. Ninguno de esos países está exento de problemas. Brasil no ha encontrado una vía rápida al crecimiento. La democracia de la India puede ser exasperante con su resistencia al cambio económico y Sudáfrica padece un nivel elevado de desempleo.

Esas dificultades no son nada en comparación con las imponentes tareas de transformación que esperan a los países autoritarios. No deberemos asombrarnos de que Brasil haga morder el polvo a Turquía, Sudáfrica adelante con el tiempo a Rusia y la India supere a China.

August 21, 2010

Confusión en el Central

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 9:19 pm

El pasado miércoles 18 de agosto, Ambito Financiero publicó en tapa una impactante síntesis de la situación monetaria. Está muy bien escrita y demuestra comprensión de la política monetaria y cambiaria. Pero falla en dos cuestiones básicas, muy ligadas entre sí: por un lado, no se pregunta por qué motivo el mercado cambiario experimenta un exceso de oferta de dólares y, por el otro, interpreta erróneamente que la emisión monetaria asociada a las compras de dólares causará inflación. Sigue el titular y la síntesis de la tapa del diario y luego mi comentario.

PRESIÓN A BANCOS PARA QUE AYUDEN A FRENAR INFLACIÓN (Llamados desde el BCRA para que compren Letras; así se retiran pesos de circulación)

                          El Gobierno no deja bajar al dólar, algo que sí permiten países como Brasil, Uruguay, Chile y Colombia. Con fuerte ingreso de divisas del exterior, el Banco Central no tiene otra alternativa entonces que salir a comprar dólares. La contracara de ello es que emite pesos y realimenta el alza de los precios. Luego intenta retirar esos pesos de circulación emitiendo Letras y Notas. Pero no da abasto. Debe retirar más pesos de circulación. Ayer «pidió» a los bancos que participen más activamente de la licitación de Letras y Notas, de manera tal de absorber una mayor cantidad de pesos de la plaza. Ya antes el BCRA pedía a empresas y bancos que no vendan sus dólares o bien que compren. Todo para que no caiga el tipo de cambio. La realidad es que el Gobierno pretende, con el fuerte ingreso de capitales que se está dando en la economía, que el dólar no retroceda, que no haya emisión de pesos adicional, que no suban las tasas y acumular reservas. Imposible. Por ello es que recurre a herramientas para nada ortodoxas como las de ayer, cuando lo natural sería hacer lo que cualquier otro país hace cuando tienen ingreso de capitales: permitir una baja del tipo de cambio antes que alimentar la inflación. (Ver pág. 4.)

Las grandes ventas de dólares en el mercado de cambios, que el BCRA se encuentra obligado a comprar en virtud del sistema de tipo de cambio fijo vigente, no se deben a que los bancos y la gente se hayan puesto a vender sus dólares de golpe porque sí o a que los exportadores se hayan puesto a liquidar de golpe el producido de sus exportaciones. El público vende dólares porque quiere pesos. Hay una importante demanda excedente de pesos. La causa es el fuerte aumento de la actividad económica. Según estimaciones privadas que publican los diarios, el PBI habría crecido más de un 10% anual en el segundo trimestre del año y se espera que crezca alrededor de un 8% en 2010. Es bien sabido que la demanda de dinero está atada a las transacciones de la economía y que éstas se mueven al compás del PBI.

La suba del PBI impulsa un aumento de la demanda de pesos. Ésta provoca una presión alcista sobre la tasa de interés, una liquidación de dólares por parte del público y compras de dólares por parte del BCRA, con la correspondiente emisión de pesos. La emisión de pesos (por esta razón) no debería preocupar a Ambito Financiero ni a la Sra. Presidente del BCRA, que mira con horror el desborde del programa monetario. La emisión viene simplemente a satisfacer el aumento de la demanda de pesos debido al crecimiento de la economía. Así se cierra el círculo conceptual. El público vende dólares porque quiere pesos. Los quiere pues hay más transacciones en virtud del aumento del PBI. El BCRA interviene en el mercado de cambios y compra dólares porque sigue una política de tipo de cambio fijo, sin decirlo y hasta escondiéndolo. (Si el régimen fuera flotante como en Brasil, debería abstenerse de intervenir tanto en la venta como en la compra.) La lógica emisión de pesos no provocará más inflación puesto que viene a satisfacer aquel exceso de demanda de pesos.

En lugar de denostar el tipo de cambio fijo que aplica desde 2003, el BCRA debería ponerse a estudiar cómo funciona. Si lo hiciera, se ahorraría preocupaciones infundadas, borraría del mapa el pomposo "programa monetario", que con un tipo de cambio fijo tiene tanto sentido como el cenicero de una moto, y sabría que la única causa de la inflación son sus alegres devaluaciones del peso.

August 6, 2010

Perspectivas económicas

Filed under: Periodística — Jorge Avila @ 4:35 pm

Sigue un reportaje que me hizo el Informe Asegurador. Se publicó hace unos días en el número que corresponde a la segunda quincena de julio. Me refiero a las perspectivas de crecimiento y de inflación, al gasto público y a la crisis financiera europea, entre otros temas.

1) ¿Cuál es la situación actual de la economía argentina? ¿Qué proyección hace para el segundo semestre de 2010?

La economía se recupera con fuerza de la recesión del año pasado y parece probable que siga recuperándose más o menos a este ritmo en la segunda mitad del año. La inflación es más alta que el año pasado y parece probable que siga aumentando.

2) Según datos del INDEC, el PBI se expandió 6,4% en el primer trimestre de 2010 y 8,1% en marzo, ¿considera que estamos nuevamente ante "tasas chinas" de crecimiento? ¿Es sostenible en el tiempo? ¿Por qué?

Esta vez los datos del INDEC coinciden con los que han informado diversas consultoras privadas. No son ni serán tasas chinas en 2010 y 2011. Aunque, como acabo de señalar, es probable que se extiendan al segundo semestre. Atribuyo la expansión a la caída de la prima de riesgo-argentino respecto del año pasado y a los precios relativamente buenos de los productos de exportación.

La economía podría crecer a un ritmo todavía más alto en 2011 si el riesgo país cayera a unos 400 puntos básicos y si los precios de los productos de exportación se mantuvieran en sus actuales niveles. Lo primero requiere que Europa vaya superando creíblemente la crisis financiera y que Argentina pueda volver a colocar deuda en el mercado mundial.

3) Con una inflación real proyectada de alrededor de 25% para 2010, ¿Cree que el Gobierno “sacrifica” alta inflación por fuerte crecimiento? ¿Cuáles son las consecuencias?

El gobierno nacional sostiene un alto gasto público que es récord histórico hace por lo menos tres años. Se atreve a gastar tanto porque busca réditos políticos de corto plazo. La alta inflación es producto de la alta devaluación del peso y la consecuente emisión de dinero para financiar el alto gasto público. En este preciso sentido, Ud. tiene razón. El gobierno paga el costo de una alta inflación con el objeto de recoger los beneficios del clientelismo y la demagogia que el alto gasto público hace posibles.

4) ¿La fuerte suba de las importaciones que se observa en los últimos meses pone en peligro el superávit comercial? ¿Coincide con algunos colegas que advierten sobre el peligro de una cuenta corriente deficitaria en los próximos años? ¿Por qué?

El saldo de la cuenta corriente de la balanza de pagos es consecuencia exclusiva de la prima de riesgo-país. El 98% de mis colegas todavía no comprende esta relación. Note que pronosticaron una caída del superávit de cuenta corriente para 2009 y erraron. El riesgo-país se fue a las nubes en 2009 y en lugar de una disminución hubo un aumento del superávit de cuenta corriente, no obstante la caída de los términos de intercambio.

Mientras gobiernen los Kirchner, el riesgo-argentino será alto, sobre todo teniendo en cuenta que 2011 será un año de elecciones presidenciales. Por tanto, no hay peligro de una cuenta corriente deficitaria en los próximos 18 – 24 meses. Por lo demás, realmente no veo cuál es el peligro de ese eventual déficit.

5) ¿Cómo analiza la situación del tipo de cambio? ¿Estamos frente a un escenario de un dólar a 4,10 pesos para fin de año? ¿Por qué?

Las finanzas públicas son deficitarias y desde 2009 el Ministerio de Economía demanda asistencia del BCRA. Hemos vuelto a usar el impuesto inflacionario. El trámite consiste en estos pasos: a) el BCRA devalúa el peso; b) crea así una diferencia de cambio en su libro de contabilidad; c) el Ministerio de Economía dice que la diferencia de cambio es una utilidad del BCRA; d) el BCRA la deposita en la cuenta corriente del M. de E. en el Banco Nación; e) el M. de E. paga parte de sus erogaciones librando cheques sobre esa cuenta; f) la emisión de dinero sin respaldo sale de esta manera a la calle y el gobierno cobra el impuesto inflacionario mientras el nivel de precios sube por la devaluación. Es muy probable que el tipo de cambio alcance el nivel que Ud. señala a fin de año.

6) Las inversiones registraron en abril un crecimiento interanual de 14,6%, ¿estima que se están recuperando los niveles de inversión o persiste la desconfianza?

Se está recuperando la inversión y persiste la desconfianza. Ambas cosas son verdad. Con una aclaración: el riesgo-argentino, que llegó a 1960 puntos básicos en marzo de 2009, se ha reducido a 750 puntos en la actualidad. O sea que hay menos desconfianza. Pero una prima de riesgo-país de 750 puntos sigue siendo una barbaridad. Es la tercera más alta del mundo, luego de Venezuela y Ecuador. La inversión está aumentando pero no se haga ilusiones. No tiene mucho recorrido alcista.

7) ¿Qué reflexión hace sobre la situación fiscal de la Nación y de las cuentas provinciales? ¿Un año electoral como el 2011 puede disparar una suba desmedida del gasto público?

La suba del gasto público nacional es desmedida y muy riesgosa hace varios años. Si el gobierno pudiera aumentarlo todavía más, creo que lo haría. El único límite que respeta es la posibilidad de una explosión. Como la recaudación de retenciones ya no crece, los fondos estatizados se agotan y la emisión de dinero (la inflación) es alta, debo suponer que el gasto público no aumentará a una tasa mucho mayor que la actual.

8) ¿Las falencias estructurales de la Zona Euro marcan "el principio del fin" del Euro como moneda común? ¿Por qué?

No creo que la Unión Europea abandone el euro. El proyecto político es más fuerte que esta crisis. Sin embargo, no se puede descartar que la meta de inflación que persigue el Banco Central pase en los próximos años de 0-2% anual a 4-5% anual. Quiero decir que la UE encontraría conveniente financiar parte de la ayuda a los países que son objeto de especulación por medio de la emisión monetaria. También creo que las necesidades de financiamiento que esta crisis ha creado repercutirán adversamente sobre el «estado de bienestar» europeo. Ojala fuercen a Europa a recortar los subsidios a las exportaciones agrícolas.

9) ¿Los planes de ajuste de Grecia, España y Portugal constituyen una medicina adecuada contra la crisis, o sólo un placebo para ganar tiempo?

Los conozco de lejos, por medio de los diarios y de los reportes que se encuentran en la Web. Sin embargo, creo que esos ajustes son adecuados y que ya empiezan a mostrar su eficacia. Tanto España como Grecia han colocado bonos de corto plazo con éxito en las últimas semanas. Además, la contracción del PBI griego, que se estimaba cercana a 4% en 2010, ahora se estima no mayor a 2%, y la contracción del PBI español sería mínima.

10) ¿Cómo cree que impactará la crisis financiera europea en los países emergentes, especialmente en Argentina?

La crisis europea está en camino de solución gracias al fondo de ayuda de los Tesoros europeos para renovar la deuda de Grecia y a la intervención del BCE, que ha comprado bonos de países afectados por la especulación y ha otorgado redescuentos a muchísimos bancos comerciales de toda la Unión Europea. La mejoría se manifestará en caídas de la prima de riesgo-argentino y en una menor salida de capitales de nuestro país. Lo mismo digo para los restantes países emergentes.

11) ¿Cómo ve la inserción de la economía argentina en un escenario financiero mundial complejo y en crisis?

La inserción argentina es palabra maldita mientras gobiernen los Kirchner. Hace poco escuché a Federico Pinedo, quien es un conservador del PRO, pedir prácticamente perdón por decir en una conferencia que Argentina no está sola en el mundo y que por ende alguna clase de inserción internacional necesita.

Este gobierno ha logrado descolgar a la Argentina del mundo y así maximizar su poder. La inserción supone adherir a pactos internacionales y supranacionales y reconocer status de socio a uno, dos o tres países clave. Si algo no quieren los Kirchner es firmar acuerdos que después los obliguen a rendir cuentas.

La inserción internacional es, no obstante, una necesidad de primer orden para un país que desee honestamente crecer. Con suerte, quedará en manos del próximo gobierno.

July 29, 2010

Fuga de Capitales

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 9:55 pm

El periodista económico Jorge Herrera publicó el pasado martes 27 en Ambito Financiero un interesante gráfico con la evolución del flujo intern’l de capitales. El gráfico dice que durante la Administración Kirchner ha prevalecido la fuga de capitales. Sobre ocho años (2003-2010), Argentina expulsó capitales en siete y los atrajo, en modesta cantidad, en sólo uno. Si me pidieran un juicio sobre la política económica kirchnerista, afirmaría que ha sido mala y ofrecería como prueba este gráfico. Si me pidieran un juicio sobre las políticas económicas brasileña y peruana, diría que han sido buenas y ofrecería como pruebas gráficos similares que muestran que, en lugar de fuga, ha habido ingreso de capitales a estos países. ¿Cómo puede ser buena una política, o un manejo, que ha provocado tal resultado?

    FugaDeCapitales.jpg

Entre 2003 y 2005, la economía argentina creció en sintonía con la reducción del riesgo-país (por renegociación de parte de la deuda pública y superávit fiscal) y la consecuente reducción de la fuga de capitales. (Menor fuga es igual a mayor demanda agregada.) En 2006 y 2007, la economía siguió creciendo pese a la cada vez más intensa fuga (intervención del Indec y default técnico sobre los bonos indexados por IPC); el gran aumento de los precios de los commodities de exportación sobrecompensó la suba del riesgo-país en esta etapa. En el segundo semestre de 2008, la economía entró en recesión por el espectacular aumento del riesgo-país y la caída de los precios de los commodities. Esta coyuntura es extendió hasta mediados de 2009. Desde entonces, la economía crece, el riesgo-país baja y los precios de los commodities se mantienen más o menos estables. Esta es la primera observación que merece el gráfico.

La segunda observación tiene por objeto una aclaración importante. Vea las sencillas ecuaciones que siguen:

1) BOP = CC + CK

2) -CK = CC - BOP

3) CC = X - IM (aprox.)

4) CC = S - I

La primera ecuación informa que el balance de pagos (BOP) es igual a la suma de los saldos de la cuenta corriente (CC) y la cuenta capital (CK). La segunda ecuación informa, tras un pasaje de términos, lo mismo que la primera pero de otra forma. Dice que el superávit de cuenta corriente menos la acumulación de reservas intern’les por parte del Banco Central es igual a la fuga de capitales. La tercera ecuación informa que el superávit de CC es igual a la diferencia entre exportaciones e importaciones de mercaderías y servicios reales (más otros saldos que varían poco). Según la cuarta ecuación, el superávit de CC es también igual a la diferencia entre el ahorro (S) y la inversión (I).

Por tanto, si en un cierto año CC fuera 3% del PBI y el BOP, 0.5% del PBI, CK arrojaría un déficit igual a 2.5% del PBI. En otras palabras, una parte del exceso de exportaciones sobre importaciones financia la acumulación de reservas intern’les y la otra parte financia la fuga de capitales. Esto es exactamente lo que ha pasado entre 2003 y 2010. La presidente Kirchner y sus funcionarios económicos repiten a coro que el "modelo productivo" es sólido porque se asienta sobre dos superávits: el fiscal y el comercial. El superávit fiscal es cosa del pasado. Pero hay un importante superávit comercial. Este cuadro de situación sólo puede ser un motivo de orgullo para un político ignorante o falaz. En el contexto argentino, un elevado superávit comercial es consecuencia de una elevada fuga de capitales. O de su contrapartida, una baja inversión. Una política económica que durante ocho años ha llevado a una baja inversión no puede ser buena.

July 20, 2010

Un adios a Menem

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:47 pm

Claudio Chaves, maestro y licenciado en Educación, analista y autor, seguidor en su juventud del colorado Abelardo Ramos y más tarde peronista, ha escrito el informado y sentido artículo que sigue. Chaves acompañó al ex-presidente Menem durante su gobierno. Sigue defendiendo las políticas que se aplicaron entonces. Junto a un reducido grupo de militantes peronistas, que tuve el gusto de conocer en la campaña presidencial de 2003, ha tenido la dignidad de no pasarse al kirchnerismo. El artículo repasa la circunstancias en las que Menem llegó al poder, sus reformas y actos de gobiernos, y su final, solitario y poco feliz.

MI ADIOS A CARLOS MENEM

LA SITUACIÓN DEL PAÍS AL ASUMIR LA PRESIDENCIA

Menem fue un gran presidente. Gobernó la Argentina en un período de transición de la historia mundial. Su presidencia coincidió con el final del siglo si entendemos, tal como lo dice Hobsbawm, que el siglo XX ha sido un siglo corto que va desde la primera guerra mundial hasta la caída del Muro de Berlín. De 1914 a 1989.

Su ascenso a la Casa Rosada coincidió, entonces, con el hundimiento del paradigma de la salvación por todos, del intervencionismo de estado, de la planificación económica, de la industrialización forzada y el fin de la Guerra Fría.

Todo nuevo. O creaba sobre la marcha o repetía como loro las viejas recetas. ¿A quién mirar? ¿A que principios aferrarse? ¿De dónde sacar ideas para avanzar en un mundo revolucionado, distinto, desconocido. Todo lo fue resolviendo sobre la marcha como corresponde a un político con hambre de realizaciones y de poder.

El país no era una fiesta como maliciosamente se dijo. Estaba quebrado. El déficit fiscal producto de una rebelión social a los impuestos (1) hacía imposible gestionar el Estado. Las empresas públicas, obsoletas e incapaces de brindar servicios por falta de inversión, estaban aniquiladas. La inflación pasó del 7% mensual en enero de 1989 a 209 % en julio a causa de años de descontrol y de la devaluación de febrero de ese año. No había reservas en el Banco Central. El gobierno se hallaba incapacitado para defender la moneda. El FMI se negaba a continuar su ayuda crediticia.

Desde el punto de vista político la situación no era mejor. Se había tornado inmanejable, por lo menos para el gobierno de Alfonsín. Los sectores obreros se hallaban sublevados, habían realizado trece paros. El Ejército de igual ánimo. Sucesivos levantamientos de los grupos carapintada embestían contra el radicalismo en el poder.

En enero de 1989, un grupo terrorista, Todos por la Patria, viejos militantes del ERP y novedosos defensores de los derechos humanos bajo la conducción de Gorriarán Merlo y con ocultas vinculaciones con sectores radicalizados del gobierno de Alfonsín intentaron la toma del Regimiento 3 de la Tablada. Hubo 42 muertos.

Todo estaba desmadrado. El gobierno inmóvil y aturdido. Finalmente en mayo de 1989 saqueos y asaltos a supermercados daban por tierra con el gobierno de Alfonsín. Final.

Menem, que había ganado las elecciones nacionales con el 47% de los votos, fue hablado por algunos ministros para adelantar la asunción. Aceptó. Decidió no esperar la finalización del mandato a sabiendas que el empeoramiento de la situación económica y social facilitaría sus planes de reformas. Y no lo hizo, a pesar de las recomendaciones en contrario del círculo que lo rodeaba, porque sospechaba movimientos militares en condiciones de alzarse con el poder. (2)

EL GIRO INESPERADO

Al asumir la Presidencia, Menem pegó un giro político tan gigantesco que hizo cimbrar al país y naturalmente al Justicialismo. "En julio de 1989, en medio del colapso hiperinflacionario y de serias amenazas de desintegración social expresadas por los saqueos a los supermercados, culminaba un prolongado período de decadencia nacional. El colapso económico de la Argentina de 1989 coincidió con otro punto de inflexión ocurrido en el escenario internacional. La caída del muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría." (3)

En síntesis, como dice el mismo autor, la adecuación del país a la nueva realidad internacional fue una acción conciente del nuevo presidente. En declaraciones al autor Menem confirma lo que Cavallo asegura en un libro de su autoría:

"En el viaje a Europa a fines de 1988, Menem y yo habíamos quedado con la impresión de que la Unión Soviética iba camino a desaparecer como potencia, que la división entre Europa del Este y Europa del Oeste estaba llegando a su fin." (4)

El ocaso del comunismo sorprendió mal parada a la intelectualidad argentina de los ‘90, que educada bajo parámetros sesgados al progresismo o bajo el esquema de la guerra fría no asimilaban lo que estaba ocurriendo. Despistados y desmoralizados se negaron a aceptar lo que era más que evidente. Y esto hacia ambos lados, derecha e izquierda, del abanico ideológico del país. El horizonte político en el que habían crecido al menos dos generaciones en los últimos setenta años se desvanecía como arena frente al vendaval. Progresismo, peronismo ortodoxo y de izquierda y derecha antiperonista quedaban perplejos frente a un gobierno justicialista que gobernaba con principios contradictorios a la cultura histórica justicialista o al menos a la memoria que de ella se guardaba. Por la brecha abierta avanzó Menem. Sin ataduras y ligero de equipaje.

Acordó con Bunge y Born, con la familia Alsogaray y con representantes del viejo antiperonismo. Privatizó, desreguló, bajó impuestos de importación y terminó con los de exportación. Acabó con la inflación agobiante con la ayuda de Cavallo y la Ley de Convertibilidad. Recompuso las relaciones diplomáticas con Inglaterra gracias al apoyo norteamericano y a las permanentes señales ofrecidas a los triunfadores de la Guerra Fría, que para algunos fueron excesivas pero que sin ellas no nos hubieran creído, como enviar dos naves a la guerra del Golfo o terminar con el misil Cóndor armamento fabricado para Irak. Cerró todos los conflictos con Chile y fundó el Mercosur. Retiró a la Argentina de los Países del Tercer Mundo luego de una conversación que mantuviera con Khadafi en Belgrado que a juicio de Menem estuvo cargada de disparates antioccidentales y anti norteamericanos que hacía imposible continuar esa relación. (5)

Actuó inteligentemente con el movimiento obrero acordando con sus principales jefes que veían pocas posibilidades de maniobra atentos por ejemplo a la votación que se realizó en Somisa sobre si se privatizaba o no la empresa triunfando rotundamente el sí con 4325 votos sobre el no con 1367 (6). En síntesis había un clima favorable a una economía de mercado quizás a consecuencia de la década perdida de los ‘80. No hay que olvidar el extraordinario crecimiento de la Ucedé por aquellos años y de Upau en la Universidad copada por Franja Morada.

Procuró una pacificación indultando a jefes guerrilleros, militares del proceso y carapintadas. ¡Todos a su casa!

Abrazó y besó al Almirante Rojas intentando cerrar viejas heridas que no por antiguas estaban sanadas u olvidadas. Avanzó sin red sobre un tema tabú y caro al peronismo: la revolución del ‘55. El último vestigio arqueológico de la Revolución Libertadora era el Almirante Isaac Rojas. El peronismo a lo largo de los años había hecho de aquellos acontecimientos (Revolución del ‘55, bombardeo a la Casa Rosada) el núcleo duro de su identidad política. Se victimizó, con razón, sin comprender que los acontecimientos del ‘55 eran el resultado no deseado de una profunda revolución social, justa y necesaria, realizada vertiginosamente en un año y medio (1944-45) que inevitablemente llevaba implícita una reacción por los intereses políticos y sociales en juego y por lo trepidante de los cambios.

Cierto es, también, que los luctuosos sucesos del ‘55 se habían revertido. Habían pegado una vuelta de campana. Los sectores medios que acompañaron la trágica experiencia de la Revolución Libertadora se fueron alejando de a poco de aquellos funestos acontecimientos. Los primeros que abandonaron esa trinchera lo hicieron convencidos que con Frondizi se abría una posibilidad de encuentro. Los más rezagados acompañaron a Balbín quien sobre finales del ‘70 se acercó a Perón estrechándose en un abrazo. Por su lado los estudiantes que formaron el ariete contra el peronismo en el ‘55, en las elecciones del ‘73 votaron en masa a Perón. Ya nada quedaba del viejo antiperonismo. Mejor dicho quedaban algunos como Lanusse o Francisco "Paco" Manrique pero ellos fueron los responsables de que Perón volviera a la Patria. Obligados, naturalmente, por las circunstancias políticas pero responsables, al fin, de su retorno. El ciclo quedaba cerrado.

Por otro lado, ¡habían pasado tantos años! Qué sentido tenía continuar acumulando rencores y cavando trincheras. Por los años ‘90 el Almirante Rojas era un viejito enclenque sin vínculos con la sociedad política. Le daba la posibilidad a Menem, tan afecto a los símbolos, de un formidable impacto mediático en caso de un encuentro. El abrazo y finalmente el beso al Almirante Rojas incomodó a muchos hombres y mujeres del peronismo que continuaban mascullando rencor. La contracara del menemismo, por aquellos años, era Antonio Cafiero quien habiendo perdido la interna del ‘88 fue un decidido detractor del abrazo. Estando el autor en la casa de Cafiero, en San Isidro, en junio del 2008 y al preguntarle sobre ese giro político, el viejo caudillo me aseguró que "si había algo que no le perdonaba al Doctor Menem era aquel insensato beso al Almirante Rojas". Esto ya lo había hecho público en reiteradas oportunidades. Lo que revela el consenso peronista a esta crítica sino Cafiero jamás la habría formulado.

Volviendo al abrazo, Menem narra así aquel encuentro:

“Aquellos hechos ¡los tengo tan claros!

Rojas me pide una audiencia. Fue Ramón (Hernandez, su secretario privado) el que me trajo la noticia. Vemos la agenda y digo hablenló al Almirante y diganlé que tal día a tal hora lo espero.

Fue en horas de la mañana yo siempre iba temprano a la Casa de Gobierno. Estaba mi hermano (Emir) que era Secretario de la Presidencia en la sala contigua al despacho mío y justo lo va a visitar Jorge Antonio y claro cuando entra Isaac Rojas, Antonio se quería morir (risas), esto no se aguanta más, dijo y se fue. Naturalmente no adelante de Rojas sino a mi hermano y en voz baja (7). La cuestión es que vino charlamos un rato fue muy amable conmigo tan es así que me contó cosas que no le había contado nunca jamás ni a sus pares ni a sus subalternos. Cosas de su vida profesional y de su vida privada que no tiene sentido las cuente aquí. La cuestión es que el tenía interés en la canalización del Bermejo. Decía:

- Presidente vamos a poner en actividad dos millones de hectáreas de tierra en el norte argentino.

Llevó los planos y todas las explicaciones del caso. Le digo bueno Almirante hágase cargo yo no tengo ningún inconveniente pero también necesitamos un cálculo de los gastos para ver si lo podemos incluir en los próximos presupuestos que vayamos a elevar al Congreso. La cuestión es que siguieron las conversaciones. En otra oportunidad nos juntamos en la Fragata Sarmiento en un coctail con todos los oficiales. Lo amaban a Rojas, te digo que realmente lo amaban y ahí volvió contarme cosas de su juventud que eran realmente graciosas. Otros oficiales que estaban allí decían: es increíble nunca nos contó nada a nosotros y a usted en cambio…

Claro yo era Presidente y eso seguramente me daba ventaja. Cierto es que uno lo juzga porque fue víctima de ellos y cuando uno es víctima es difícil que hable bien del victimario. Pero demostró ser un hombre de bien.

Hay muchos que no tendrían derecho a hablar. Yo sí. Fui víctima de los militares. Si me salvé es porque me blanquearon. Yo estaba sindicado como montonero.

Finalmente el Almirante se enfermó. Estaba en el Hospital Naval y pido una visita. Como correspondía. Por más Presidente que yo fuera no podía entrar, así, de colado al Hospital Naval y me hace decir el Almirante que me esperaba. Entonces fui. Cuando llegué había un Capitán que creo se llamaba Cuadrado. Fue él quién me recibió.

Oh… Presidente ¿como le va? ¿Como está Usted? ¿Se acuerda de mí?

¡Como no me voy a acordar! Si usted estaba en los Treinta y Tres Orientales cuando me tenían preso a mí.

Bueno, pero eso ya pasó. Dice pícaro.

Si, pasó. ¡Ya sé que pasó! No vengo a evocar viejos enfrentamientos. Pero si usted me pregunta si me acuerdo de usted, solo le comento en que circunstancias lo conocí. Además yo era el que comía esas semillitas árabes y llenaba de cáscaras el barco y usted me las hacía juntar (risas). ¿Recuerda?

-Bueno… son las cosas de la vida.

-Si, claro son las cosas de la vida.

Yo estoy aquí en una actitud de un argentino que entiende esas cosas y que quiere el afecto y la unidad de todos los argentinos y es por eso, además de porque está enfermo, que quiero verlo al Almirante.

-Si, ya sabíamos. Pero me ha dicho que por favor lo espere cinco minutos el lo quiere recibir con el uniforme. Está en bata y así no se puede acoger a un Presidente.

Cuando estuvo listo me hacen pasar. Estaba Rojas ahí, parado, ceremonioso con su uniforme impecable de Almirante, de un azul profundo y dorados restallantes. La gorra puesta. Firme delante de mí. A pesar de los años, lograba un equilibrio en su cuerpo, envidiable, impropio en un hombre de su edad. Quizás acostumbrado a los vaivenes de cubierta. Demasiado delgado, flaquito, enjuto. El uniforme le quedaba holgado y una serenidad en su rostro que hablaba del tiempo transcurrido desde aquellas iras de antaño.

- Señor Presidente ¡ buenos días!

- Buenos días Almirante.

Me estrechó en un abrazo. (8) Y eso me hizo recordar la anécdota de Sarmiento con Urquiza. En ese momento yo entendí que ya era Presidente de todos los argentinos.

Recuerdo también que en ningún momento hicimos mención a los luctuosos sucesos del ‘55 ni a los gobiernos del General Perón. Estábamos ahí para mirar al futuro y restañar heridas no para ahondarlas.

Y esto viene desde la época de Perón porque un buen día cuando ganó las elecciones presidenciales en setiembre de 1973 yo me lo fui a ver cuatro o cinco días después a ver que podíamos hacer por La Rioja. Justo venía Gelbard, entonces, le dice: vea Ministro hay que hacer algo por esta provincia, por La Rioja, algo hay que hacer, una especie de reparación histórica a provincias que tanto le dieron a la Argentina con sus guerras, la sangre derramada en tantas acciones heroicas en defensa de la Patria y la libertad. Y ahí le encomendó a Gelbard que hiciera un acta de reparación histórica, que así se llamaba donde incluía la promoción industrial. Si no mi paisana –Isabel Martínez- me va a matar porque sepa usted que hasta las langostas cuando van por La Rioja van con las viandas (risas) y ahí surgió el acta de reparación histórica. En ese momento estábamos conversando con Perón en contra de Rojas. Tremendas las cosas que ahí se decían por cuenta de los participantes. Entonces le digo: y General, entonces, ¿que hacemos con el Almirante?

-Nada, absolutamente nada.

-Y el golpe del ‘55, le digo.

-No, eso ya pasó. O usted cree que Rojas es menos argentino que nosotros.

Esto me sirvió de mucho para encarar lo que ya te comenté. (9)

Lo cierto es que una porción significativa del peronismo jamás perdonó a Menem ese abrazo. En síntesis: Comprensión de la situación mundial, adecuación del país a las circunstancias internacionales e integración al mundo. Menos Estado, más actividad privada, más sociedad civil. Pacificación, acuerdo y perdón.

REACCIONES A LOS CAMBIOS

La sociedad política no estaba en condiciones de asimilar estos cambios y menos a la velocidad con que se hicieron. Un sector importante del justicialismo se opuso construyendo un discurso que aparecería luego de la crisis del 2001 exitosamente. El Frente Grande, el Frepaso, la CTA, y el MTA de Moyano pasaron a la oposición esgrimiendo el viejo relato peronista. El radicalismo de igual modo. Conducido por Alfonsín batía el parche acerca del error de las privatizaciones (las joyas de la abuela) y de la política exterior de Menem. La izquierda ni hablar. Los náufragos del 89 devenidos en progresistas creaban una atmósfera cultural enemiga de la economía de mercado, del valor de la competencia, de la responsabilidad individual, de los deberes y obligaciones. Una sociedad que hacía setenta años escuchaba ese discurso no pudo asimilar los cambios de manera que el valor del Estado como único distribuidor de la riqueza, nivelador de las desigualdades y protector supremo siguió vigente en la conciencia de la elite política.

Lech Walesa dirigente gremial cuya lucha contribuyó a la caída del régimen comunista en Polonia, en una entrevista manifestó con gran lucidez las ventajas y desventajas de la desaparición del Estado providencia, según fortalezas y debilidades individuales:

"La gente se puede dividir entre los activos y los pasivos. Durante el comunismo, el sistema cuidaba mucho más a los pasivos organizándoles vacaciones gratuitas, tiempo libre, el trabajo…, y ellos sí estaban contentos. El nivel de vida era muy bajo, pero todos teníamos más o menos lo mismo. Ahora cuando entra el maldito capitalismo el margen de la libertad económica crece y la gente activa enseguida emprende negocios, mejorando su nivel de vida. Todo eso causa envidia y repugnancia hacia los que tienen éxito. La gente piensa de esta forma: ¿cómo es posible que hace poco todos vivíamos en la pobreza compartida, y ahora mi vecino se hace empresario y se compra una fábrica? ¡Porque se arriesgó!" (10)

Algo similar pero en menor escala ocurrió en aquella década con la reforma del Estado en nuestro país. El empleo público disminuía dejando a los trabajadores con indemnizaciones que en muchos casos desaprovecharon por años de estatismo paternalista. El descontento creció exponencialmente en sectores de las Fuerzas Armadas pero ya no por la guerra antisubversiva sino por la política económica del peronismo y su política exterior de amistad con los EE.UU. e Israel y su alejamiento del Tercer Mundo y los países árabes. Los carapintada con vinculaciones con sectores nacionalistas y sindicales especialmente con dirigentes cercanos a Ubaldini se levantaron en armas en diciembre de 1990. Aquí vale hacer una digresión. Mohamed Seineldín oficial de buen comportamiento en Malvinas era un emblema de lucha antiimperialista. Estaba vinculado por lazos familiares de amistad con Zulema Yoma y en esa condición visitaba con asiduidad a la mujer de Menem, en Olivos. En julio del ‘90 Zulema es expulsada por su marido de la quinta presidencial en medio de un gran escándalo público. Entre otras cosas por sus amistades y porque la relación entre ellos estaba agotada. (11) En octubre del mismo año Sadam Hussein invade Kuwait y se hace público el pedido de Bush para que el país participe de una coalición internacional contra Irak. Todo indicaba que Menem participaría, como lo hizo, de aquellos acontecimientos. En diciembre ocurre el levantamiento carapintada de Seineldín, otrora visitante de Olivos. Era un clásico golpe militar con simpatías en sectores sindicales y ¿alguien más…? El motín fue rápidamente vencido. A los días visitó nuestro país el Presidente Bush cuando el humo de la pólvora aún no se había disipado. Menem pasó a ser el gorila musulmán.

UNA NUEVA ALIANZA SOCIAL

Esto fue en términos generales el menemismo. Obreros, sectores populares, clase media y alta, industriales competitivos internacionalmente, el campo, la Iglesia y las Fuerzas Armadas que comenzaban a ganarse la confianza del pueblo al reprimir la sedición carapintada y dejar atrás los crueles enfrentamientos de la guerra antisubversiva.

Lo novedoso del menemismo fue la trascendencia otorgada al mercado internacional, a los grupos económicos mundializados y competitivos (revolución tecnológica del campo) a valorar al campo como expresión genuina de la burguesía nacional a la ponderación ideológica del liberalismo criollo y popular como cuerpo de doctrina y en consecuencia un replanteo de nuestro pasado y una nueva visión histórico-política al interior del peronismo.

Sin lugar a dudas los ‘90 fueron años de profundos cambios que algunos valoramos y otros repudiaron. Y el peronismo ya no fue lo mismo. Las aguas se abrieron definitivamente.

TRISTE, SOLITARIO Y FINAL

La sociedad política argentina es injusta y profundamente conservadora. Al no asimilar los cambios de los ‘90 hundió en el descrédito y el ostracismo al Doctor Menem. Lo vituperaron, lo ofendieron, lo denigraron, lo persiguieron. Es muy difícil aguantar parado cuando vienen degollando. Hizo lo indecible para estar vigente, pero no. Lo postergaron y ningunearon. Antiguos compañeros y amigos lo negaron y le dieron la espalda. Finalmente, Menem se rindió. No se recuerda en la historia de nuestro país un caso parecido. Un líder político que abandone sin más la lucha. Es que Menem está muy sólo y al descampado. Esta soledad lo dice todo. Nadie quiere acordarse de aquellas reformas y aquellos valores. La historia deberá recuperar lo que los políticos desvergonzados hoy tiran por la borda. De todos modos, Menem debió hacer un esfuerzo y mantenerse digno, especialmente si la Iglesia y la familia eran atacadas. No pudo.

Vendrán otros que seguramente podrán. El país lo necesita.

Referencias

1 Novaro, Marcos: Argentina en el fin de siglo. Democracia, mercado y nación (1983-2001). Ed. Paidos, Bs. As. 2009. Pág. 294.

2 Declaraciones de Carlos Menem al autor.

3 Castro, Jorge: La Tercera Revolución. Ed. Catálogos. Bs. As. 1998. Pág. 75.

4 Cavallo, Domingo: Pasión por crear. Diálogo con Juan Carlos De Pablo. Ed. Planeta. Bs. As. 2001. Pág. 139.

5 Declaraciones del Doctor Menem al autor. Cavallo en su libro “Pasión por Crear” describe esa reunión. Ob. Cit. Pág. 143.

6 De Pablo, Juan Carlos: Quien hubiera dicho. La transformación que lideraron Menem y Cavallo. Ed. Planeta 1994. Pág. 142.

7 Muchos años después, en enero del 2004, Jorge Antonio narró estos acontecimientos en una entrevista realizada por Felipe Pigna y publicada por la revista Noticias. Los hechos tal como los cuenta Antonio transcurrieron de manera muy diferente a lo relatado por Menem.

Pigna: ¿Y qué sintió cuando Menem le da un beso a Rojas?

Antonio: ¡Asco! Me llamó el Secretario de él, Miguel Ángel Vico, y me dijo: Venga que se va a llevar una sorpresa. Cuando fui me dijo: ¿Sabe con quién está el presidente? ¿no? No lo sé ni me interesa.

Está con Rojas.

Le dije ¡no lo puedo creer! Me contestó: sí, dentro de un ratito se va a ir. Y al ratito se fue Rojas, y Menem me dijo: Pase, pase…

Usted no tiene vergüenza, le dije. Señor presidente ¿como puede recibir usted a semejante monstruo? Tenga un poco de respeto por los muertos. Tenga un poco de respeto por todos nosotros. Me dijo: Jorge la política es la política. Esto es lo que hay que hacer. Tenemos que terminar con los odios.

8 Rojas narra el encuentro en el Hospital Naval del siguiente modo: "Antes de introducirse en el ascensor platicamos brevemente y le dije: Doctor Manem, mirémonos a los ojos; yo le deseo a Ud. una buena presidencia. Muchas gracias Almirante…me respondió, trataré de hacerla. Le dije enseguida: Doctor, yo creía que éramos los dos de la misma estatura, y veo que Ud. es un poco más alto que yo. Ese es mi consuelo, me dijo. Nos despedimos y entró en el ascensor. Pero advertí enseguida que allí había una pequeña distorsión…él estaba con tacos y yo estaba en pantuflas, de manera que los dos teníamos la misma estatura."

Memorias del Almirante Isaac F. Rojas. Conversaciones con Jorge Gonzalez Crespo. Ed. Planeta. Bs. As. 1993. Pág: 15.

9 Declaraciones al autor.

10 Walesa, Lech: Revista Vitral N° 78.

11 Declaraciones del Doctor Menem al autor.

July 9, 2010

Maradona: sorpresa y confirmación

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 9:43 pm

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 Con la derrota dibujada en la cara. Atrás, el Director Técnico alemán

Cada cuatro años tengo la costumbre de seguir atentamente todos los partidos de la selección nacional. Este año hasta vi algunos en los que no jugaba nuestra selección. Me llamó mucho la atención el fútbol veloz, fuerte y coordinado de los alemanes. Pero todavía más curiosidad me despertó el hecho de que la mayoría de los entendidos en el tema opinara que los españoles podían ganarles, y que finalmente les ganaran. Con estos pobres antecedentes, pretendo opinar sobre Maradona y su papel en el Campeonato Mundial.

Cuando el presidente de la AFA, Julio Grondona, lo designó director técnico de la selección, me persigné. Por dos razones; no sé cuál más importante. 1) Pienso como Pelé. Un jugador de fútbol bueno puede transformarse en un DT bueno. Pero es muy improbable que un jugador genial pueda convertirse en un DT bueno. Lo dije más de una vez: Dios no es magnánimo. Cuando concede un don excepcional en un campo, retacea en los demás. 2) No me olvido del desorden y la conducta desafiante de Maradona como jugador en los campeonatos fallidos de 1990 y 1994; esperaba para 2010 otra secuencia de caos, paranoia y rencor. Ya escribí hace cuatro años que haberlo dejado ir a Pekerman, un DT profesional y excepcional a juzgar por su desempeño en los campeonatos mundiales juveniles, fue un serio error.

La conducta de Maradona en Sudáfrica realmente me sorprendió. No fue exitista, infundió espíritu de cuerpo en la Selección, creó entusiasmo en el país y, aparte de un fugaz ajuste de cuentas con el periodismo, no se mostró resentido. Además, en el momento de la derrota aceptó su responsabilidad y habló con humildad en la conferencia de prensa. Parece obvio (es por lo menos el diagnóstico uniforme de los colegas, mozos y parientes que trato a diario) que la Selección fracasó por gruesos errores tácticos. En otras palabras, pese a que contaba con algunos de los mejores jugadores del mundo, la Selección perdió en forma humillante con Alemania por la incapacidad técnica de Maradona. Esta es la confirmación de la sabiduría de Pelé.

Sin embargo, la derrota argentina no es responsabilidad de Maradona. Está claro que este hombre dejó el alma en el Mundial. Hizo lo que sabía. No se le ocurrió hacer lo que no sabía. ¿De quién es la responsabilidad, entonces? De quien lo designó. Grondona conocía mejor que nadie los defectos de Maradona y en vez de enfrentar la marea en contra optó por la demagogia. Y ahora insiste en la demagogia. Ha mandado a decir por intermedio del vocero de la AFA que Maradona es el único DT que puede hacer lo que quiera en la Argentina. No se anima a pedirle la renuncia. No quiere pagar costos políticos. Espera que próximas derrotas de la Selección tornen su posición insostenible. Hábil político; horrible dirigente.

July 3, 2010

Desnacionalización

Filed under: Libros y papers — Jorge Avila @ 9:38 pm

Por invitación del Centro de Graduados de la UCEMA, el pasado martes 29 de junio di una conferencia de presentación de mi reciente libro Antídotos contra el Riesgo-Argentino. En este post sintetizaré los comentarios con los que acompañé un powerpoint que preparé para dicha ocasión.

Lámina 1: En esta conferencia no me voy a zambullir en cada uno de los capítulos del libro. Es más interesante que les cuente el motivo por el cual lo escribí, la propuesta básica que contiene y una aplicación a la presente crisis griega. El punto de partida del libro es que el populismo de los sucesivos gobiernos nacionales ha sido la usina del riesgo-argentino y que el riesgo-argentino ha diezmado a la economía argentina, desde 1940 o antes. Si este fuera el problema, la solución consistiría en recortar el campo de acción de la jurisdicción nacional argentina.

Lámina 2: Para explicar tanto el diagnóstico como la solución que propongo, voy a dividir la exposición en cinco puntos. 1) Algunas palabras sobre los modelos económicos de Juan B. Alberdi y de Federico Pinedo (vea el prólogo del libro). 2) Cuatro gráficos para que se comprenda que Argentina es un país especial. Que no es un país como Chile, Uruguay o Brasil. 3) Bosquejo de la solución. 4) Ejemplos internacionales. 5) El caso griego.

Lámina 3: El ingreso per cápita argentino ha regresado al nivel que exhibía en 1880.

Lámina 4: Argentina ha soportado mucho riesgo-país durante mucho tiempo. Once puntos porcentuales sobre el rendimiento del Treasury bond a 10 años en la década de 1980; 6 en la década de 1990 y alrededor de 14 en la de 2000. El riesgo-país es una trituradora de inversiones y riqueza.

Lámina 5: Según datos del Banco Mundial para 69 países, Argentina forma parte del trío de economías más cerradas del planeta, junto a Brasil e Irán (vea el 2º apéndice del capítulo III del libro).

Lámina 6: Argentina experimentó una hiperinflación comparable a las hiperinflaciones europeas clásicas de la década de 1920 (vea el capítulo III del libro).

Lámina 7: La propuesta es desnacionalizar las instituciones económicas básicas. Desnacionalizar no es privatizar. Significa quitarle atribuciones al gobierno nacional. Consiste en poner bajo otras jurisdicciones a grandes sectores de la economía.

Láminas 8, 9 y 10: La apuesta es que el elevado costo de repudio de los acuerdos supranacionales e internacionales ponga a salvo el comercio, la moneda y el sistema bancario de las arbitrariedades de la jurisdicción nacional argentina, y que 24 pequeños populismos provinciales resulten menos dañinos que un gran populismo nacional.

Lámina 11: A estos ejemplos, que comenté en un post anterior, cabe agregar el de Ecuador. Este país desnacionalizó su moneda (reemplazó el sucre por el dólar a principios de la década de 2000). A pesar del chavismo anti-norteamericano del presidente Correa, la economía ecuatoriana sigue dolarizada. Está claro que el presidente Correa piensa que el costo de repudiarla es demasiado alto. En virtud de ello, Ecuador goza de estabilidad de precios y de algún desarrollo del crédito; no mucho, pues Correa juega cada tanto con la idea de no pagar la deuda pública.

Lámina 12: Este es el ideal. La "ciudad que brilla en la colina", en la jerga libertaria que empleaba el presidente Reagan. Así luciría la organización económica del país que propongo.

Lámina 13: A Grecia se la mira desde lejos con horror. No se saben muchas cosas que ayudarían a entender lo que está en juego. a) El ingreso per cápita griego en 2009 fue igual a u$s 32.100 por año, mayor que el italiano y apenas 700 dólares menor que el francés. La fuente de esta medición es el FactBook de la CIA y está corregida por paridad de poder adquisitivo. En valores corrientes, el ingreso per cápita griego ha alcanzado un nivel igual a 2/3 del ingreso per cápita de los países avanzados de la UE; hace veinte años, era más o menos como el argentino. b) El sector servicios representa 76% de su PBI; el agrícola, 3%. Estos datos permiten corroborar que Grecia tiene una economía desarrollada. c) En 2008, el PBI creció 2%, el desempleo fue 7.7% de la fuerza laboral y la inflación fue 4%. En 2009, el PBI cayó apenas 2%, el desempleo saltó a apenas 9% y la inflación cayó a 1%. d) Pero lo más interesante de todo es comprobar que esta economía no ha sufrido fuga de capitales. En rigor, ha experimentado una disminución del ingreso de capitales. De cerca de u$s 45.000 millones por año en 2008 a 34.000 millones en 2009.

¿Por qué no hay corrida cambiaria, no hay pánico bancario, siguen entrando capitales y la recesión griega es módica desde nuestro punto de vista? Porque este país tiene una moneda supranacional, porque un "euroducto" conecta su sistema bancario con el BCE y un corralito es improbable, y porque gracias al libre comercio la economía griega se mantiene unida a la economía del resto de la Unión Europea.

June 25, 2010

Alberdi y el Costo de Repudio

Filed under: Libros y papers — Jorge Avila @ 8:03 pm

Jorge Streb, el director del Departamento de Investigaciones Económicas de la Universidad del CEMA, me pidió que diera un seminario sobre el primer capítulo del libro Antídotos contra el Riesgo Argentino. El seminario fue esta mañana. Ahora publico la secuencia de 16 láminas en powerpoint que preparé para la ocasión. Me gustó la experiencia. En parte, porque me obligó a revalorar el referido primer capítulo, que en el libro se llama Importación de Instituciones, y en parte por el claro interés que los asistentes me demostraron desde el principio al fin de la exposición.

El seminario llevó por nombre Alberdi y el Costo de Repudio. A continuación, ordeno los comentarios al margen que hice al presentar cada una de las 16 láminas.

Lámina 1: He armado la exposición de forma que al final se pueda apreciar que para Juan B. Alberdi el antídoto contra la barbarie, que 160 años después conocemos como riesgo-argentino, consistía en la subordinación voluntaria de partes de la Constitución a acuerdos con superpotencias. En su tiempo, las superpotencias (potencias extranjeras en su jerga) eran Gran Bretaña, Francia y EEUU.

Lamina 2: Va una anécdota para crear el ambiente apropiado. Luego, una proposición para precisar qué cosa está en juego o qué cosa queremos probar. Después, cinco ejemplos de aperturas exitosas tomados del capítulo 2º del citado libro. A continuación, un extracto del pensamiento de Alberdi en la materia relevante a nuestros fines; tomé las citas de sus dos libros más importantes: Bases, 1852, y Sistema Económico y Rentístico, 1854. Escribió ambos en su quinta Las Delicias, en la ciudad de Valparaíso, Chile, con la imponente vista del gran puerto por delante. Le fascinaban los puertos; veía en ellos, posiblemente, una síntesis de comercio, apertura (también cultural), mundo, movimiento y progreso. Alberdi fue un personaje extraño, ausente, huidizo, no genial pero dotado de una comprensión económica superior. Por último, van las conclusiones.

Lámina 3: Viajé a Australia en enero de 2000, en plan de vacaciones. Sin buscarlo, registré estas observaciones: a) las monedas llevan la efigie de la reina Isabel de Inglaterra; b) el Parlamento aprueba leyes que se aplican una vez que las firma el gobernador general, que es un ciudadano británico designado por la reina; c) aunque las colonias australianas se independizaron de Gran Bretaña en 1901, la moneda nacional continuó siendo la libra esterlina hasta 1910, y desde entonces hasta principios de la década de 1960 rigió una convertibilidad y después un tipo de cambio fijo respecto de la libra por un buen tiempo; d) desde el siglo XIX hasta la década de 1960, Australia funcionó con un régimen de comercio preferencial (especie de acuerdo de libre comercio) con Gran Bretaña; e) en la primera guerra mundial, mandó 330.000 soldados al frente europeo y siguió una política análoga de defensa exterior en la segunda guerra mundial. Estas pocas observaciones informan que durante gran parte de la historia australiana las políticas monetaria, arancelaria y de relaciones exteriores fueron irreversibles. También informan que este carácter irreversible se debía a que Australia era miembro nato de un gran club, el commonwealth británico, cuya primacía política y económica fue incuestionable hasta cerca de 1930. Por su pertenencia a un gran club, el riesgo-australiano era similar al riesgo-británico y para los inversores resultaba tan poco riesgoso hundir capital en Sydney como en Manchester, a pocos kilómetros de Londres. En Australia los economistas y la prensa no hablan de milagro económico para referirse al proceso de rápida convergencia del ingreso per cápita australiano en el ingreso per cápita británico.

Lámina 4: La dimensión importante del costo de repudio es la externa. Para un país pequeño e inestable, repudiar un tratado con una superpotencia implica quedarse a la intemperie, sin ancla en el mundo, desenchufado de la corriente mundial del comercio y la inversión. A esto asciende el costo del repudio. En el citado 2º capítulo de Antídotos contra el Riesgo Argentino he tratado de probar la proposición que muestra la lámina.

Lámina 5: El español es un ejemplo maravilloso de importación pura de instituciones y del beneficio económico de la irreversibilidad institucional.

Lámina 6: El costo de repudiar la apertura mexicana es elevado. Si a México se le ocurriera alterar algún aspecto del NAFTA deberían entrar en deliberación los Congresos de México, de EEUU y de Canadá. El trámite sería tan trabajoso y bochornoso, tan desalentador para los inversores, que sería preferible mantener el tratado sin cambios por tiempo indefinido. Esta percepción baja el riesgo-mexicano y estimula la acumulación de capital en el país. Note que el salto de las exportaciones mexicanas ha sido tan grande como el chileno pero más rápido.

Lámina 7: Experiencia de importación de instituciones similar a la española por su impacto económico. Pero se concretó bajo el protectorado de EEUU. Japón selló su política de defensa hasta la actualidad y adoptó la organización democrática y capitalista occidental.

Lámina 8: En el siglo XIX y parte del XX, Argentina progresó bajo el paraguas de un TLC bilateral con una superpotencia, Gran Bretaña. Y copió con variantes las restantes grandes reglas políticas y económicas.

Lámina 9: La apertura chilena es la excepción a la norma. La trayectoria de la Bolsa, la inversión directa, el ingreso per cápita y las exportaciones permite afirmar que la reforma económica chilena fue vista como irreversible por los inversores del mundo.

Lámina 10: Introducción al pensamiento de Alberdi. ¿Qué aspectos tienen en común las experiencias anteriores de apertura exitosa? Los acuerdos amplios o amplísimos, prolongados o prolongadísimos, con una superpotencia.

Lámina 11: Alberdi escribió en 1852 teniendo in mente a Urquiza, el jefe de la Confederación Argentina que acababa de vencer a Rosas, y a los futuros constituyentes de 1853. a) Si la parte más bella de la Constitución es la externa, ¿cuál es la menos bella o la fea? La parte revocable, reversible o repudiable; la parte vulnerable a inconsistencias intertemporales. b) Con la frase "acrecentamiento de fuera", Alberdi se refiere al concurso de la inversión externa directa. c) Con la frase "por término indefinido o prolongadísimo", quiere expresar su objetivo de irreversibilidad.

Lámina 12: La primera oración del primer párrafo es el remate de la lámina 11. La segunda oración de ese párrafo señala a cuánto ascendía el costo de repudio del tratado con Gran Bretaña: la transformación de Buenos Aires en otro Paraguay.

Lámina 13: Alberdi afirma ahora que el impacto económico de la Constitución depende de tratados internacionales y que la política económica empieza por la política exterior. a) La primera oración del párrafo dice que una Constitución puede ser derogada por otra Constitución. Esto implica que una Constitución efectiva debería reconocer normas superiores a ella. Estos son los acuerdos con las potencias extranjeras. b) Note que para Alberdi una política hostil al libre comercio o a la inversión extranjera es "un cambio reaccionario". Tan reaccionario como una violación de otros derechos individuales como la vida o la propiedad.

Lámina 14: a) ¿Hay diferencia económica sustantiva entre "la guerra civil crónica" a la que se refiere Alberdi y la incesante pugna ideológica del siglo XX que llega hasta ahora? ¿Acaso no desalientan el crecimiento económico de manera parecida la guerra civil del siglo XIX y las políticas de pesificación de depósitos, estatización de AFJP, bloqueo de las exportaciones de carne o el piquete contra la compañía Shell por ejercer la libertad de fijar sus propios precios? b) En el último párrafo, Alberdi hace dos aclaraciones importantes: Que los tratados internacionales valen más que la Constitución misma y que la Constitución debe vivir por ellos. Ni más ni menos.

Lámina 15: Alberdi exhibe aquí una clara conciencia del fenómeno del riesgo-argentino. a) Propone rodear de inmunidad todo banco, ferrocarril, canal, muelle, fabrica en que flote una bandera de la nación amiga que invirtió en el país. Note la precisión de la recomendación y su carácter radical. b) Vea el original párrafo sobre el riesgo-argentino y su forma especial de definirlo: "…obtener la baja del interés por la disminución de los riesgos que hacen subir al interés".

Lámina 16: Parece evidente que para Alberdi la fase última y superior del ordenamiento jurídico argentino consistía en la subordinación voluntaria de parte de legislación nacional a un conjunto de reglas y pactos supranacionales por un tiempo prolongadísimo. Lo cual convertía a dichas reglas y pactos en normas irreversibles en la práctica.

El próximo martes 29 de junio volveré a tocar algunas de estas cuestiones en la Conferencia de Graduados de la UCEMA. Buen fin de semana.

June 19, 2010

La eurozona no va a estallar

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:09 pm

Hace unos días, pasó por Buenos Aires el economista francés Philippe Marchessaux, CEO del BNP Paribas, uno de los grandes bancos europeos. En un seminario que dio en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales enumeró algunas impresiones que pueden ser útiles para esclarecer el panorama económico europeo y mundial. Según Ambito Financiero, Marchessaux dijo lo siguiente:

a) No creo que los países europeos caigan en default y una salida del euro es muy difícil desde un punto de vista político.

b) La zona euro tiene un déficit entre el 6% y el 7% del PBI, menor que el de Estados Unidos. Lo que sucede es que los mercados prestan atención a lo que sucede en los países más débiles.

c) Los bancos centrales dijeron que quieren inflación 0, aunque entre el 4% y el 5% también es aceptable.

d) La eurozona no va a estallar. El proyecto político es más fuerte que esta crisis.

e) Las economías europeas, después de esta crisis, podrán mantener el «estado de bienestar», pero la gente deberá pagarlo. Aniquilar al «estado de bienestar» no es una opción.

Note que Marchessaux no descarta que la Unión Europea deba recurrir a la emisión monetaria para asistir a los Tesoros europeos en problemas y a los bancos si fuera necesario. Y que estaría preparándose para un período de 4-5% anual de inflación. Me pregunto: ¿será representativa la opinión del economista francés del pensamiento del Banco Central Europeo y los gobiernos francés y alemán? Si lo fuera, es altamente probable que Europa supere pronto la crisis y que el euro se salve, al costo, desde luego, de una inflación que horroriza al BCE y al gobierno alemán. Las urgencias de la realidad y el objetivo de una Europa unificada serían, por lo visto, más importantes.

La opinión del economista francés choca de frente con la del economista norteamericano Paul Krugman, que comenté aquí hace un par de semanas. Les recuerdo que Krugman opina que Grecia debe salir del euro y devaluar. Mi posición es cercana a la de Marchessaux por las mismas razones. Creo que la eurozona seguirá avanzando por el camino que tomó la Reserva Federal en la crisis subprime. Hay evidencia de un congelamiento del mercado interbancario europeo. Por ejemplo, a los bancos españoles nadie quiere prestarles. Esto es grave. Es lo mismo que pasó entre los bancos norteamericanos en 2008 y principios de 2009.

¡Feliz día del padre y feliz día de la bandera!

(Sobre fútbol, por ahora, prefiero no hablar.)

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