La Argentina es el problema; el mundo es la solución; el ALCA es la puerta al mundo.

July 2, 2009

Kachetazo

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 3:27 pm

El martes 30 de junio, los consultores económico-políticos Vicente Massot y Agustín Monteverde hicieron circular entre sus clientes de bancos y empresas el informe que publico a continuación, con la debida autorización. Resume el panorama político argentino a horas de la gran derrota del ex-presidente Kirchner. Es claro y convincente.

Cuando a principios del presente año —para ser más preciso, el 3 de febrero— titulé una de nuestras entregas semanales: Kirchner ya perdió, no lo hice a impulsos de alguna suerte de fobia, esgrimida a expensas del santacruceño, ni de uno de esos arranques que, de ordinario, caracterizan a los apostadores compulsivos. No tenía entonces la bola de cristal que me permitiese conocer el futuro ni me había licenciado de adivino. El cálculo era sencillo y estaba al alcance de cualquiera dispuesto a prestarle atención a cuanto había sucedido en los comicios legislativos del 2005. Como cuatro años atrás el oficialismo se hallaba en el apogeo de su poder y la diosa Soja no hacía más que sonreírle a su administración, suponer que ese escenario podía repetirse —tras la derrota frente al campo y la crisis económica mundial— era sencillamente inimaginable.

Por tanto me animé a adelantar "que las elecciones de octubre ya han sido substanciadas y que el resultado general es de todos conocido: perdió el kirchnerismo sin apelación". Claro que semejante afirmación, hecha ocho meses antes del acto electoral, le pareció a muchos exagerada u osada, cuando no lo era. Si de las 127 bancas en disputa el FPV renovaba 62 en la cámara baja, y de las 24 en el Senado el partido del gobierno debía defender 14, su suerte estaba echada. En ese momento nadie podía predecir que Kirchner adelantaría los comicios y, mucho menos, que decidiría, él mismo, encabezar la lista de diputados en la decisiva provincia de Buenos Aires. Ni hablar de la orden extendida luego a Daniel Scioli para que lo acompañara ni de las candidaturas testimoniales de los intendentes afines.

Kirchner tenía perdidas las cámaras desde el famoso voto de Julio Cobos en el Senado, de modo tal que, a la luz de lo acontecido el pasado día domingo, la de febrero no fue una predicción perfecta. Sobre todo si se toma en cuenta que se circunscribía a algo obvio: la desaparición de las mayorías en el Congreso nacional y la pobre performance de los candidatos oficialistas en la Capital Federal, Córdoba y Santa Fe.

Lo que nadie estaba en condiciones de imaginar siquiera, era la dimensión de la caída que sufriría el kirchnerismo más allá de lo previsible. Porque fue sepultado en Santa Cruz y tropezó en el plebiscito de la provincia de Buenos Aires que el santacruceño se obstinó en moldear con el propósito de sostener —si ganaba por un voto— que él podía cantar victoria al margen de los resultados del resto del país y de la futura conformación de las cámaras.

Los plebiscitos tienen de riesgoso que siempre lo son a suerte y verdad, a todo o nada, con la particular coincidencia de que, en esta oportunidad, Néstor Kirchner arrastró en su porrazo al gobierno encabezado formalmente por su mujer, a su presunto delfín —el siempre dócil Daniel Scioli, gobernador de Buenos Aires— y al aparato de intendentes justicialistas del conurbano.

Si al finalizar la absurda confrontación con el campo quedó en claro la quiebra definitiva del proyecto hegemónico del santacruceño —que perdió el monopolio de la sucesión— ahora puede decirse, sin hipérbole ninguna, que se acaba de terminar el ciclo político kirchnerista. Para explicarlo con una figura futbolística, es como haber recibido 10 goles en contra, sin convertir ninguno, y, al mismo tiempo, haber descendido de la categoría A a la B.

Es que, bien analizada la situación, Kirchner carece de espacio de maniobra y no tiene geografía de escape. Odiado por sus enemigos; ignorado, a partir de hoy, por quienes debieron tolerar su sectarismo y falta de consideración durante los últimos cinco años; acechado por aquellos que han jurado vengarse de su forma descomedida de ejercer el poder y con una caja semivacía, o se allana a la estrategia de los barones del peronismo o, si escalase en su desesperación, el gobierno de Cristina Fernández terminaría antes de tiempo.

Las rabietas, excentricidades, exabruptos y arrebatos a que tuvo acostumbrado al país, ya no se le tolerarán. Sencillamente porque del poder que reivindicaba con éxito, hasta principios del año pasado, poco y nada conserva: una parte la perdió contra el campo y el resto lo acaba de dilapidar el domingo. ¿Qué le queda? Apenas el hecho de que su mujer es la presidente de la Nación y todavía tiene la facultad de decidir ciertas políticas públicas. En resumidas cuentas: aún ocupan las oficinas gubernamentales, pueden firmar decretos de necesidad y urgencia y manejan el aparato estatal.

En otro país y en circunstancias diferentes ese caudal sería considerable, pero en la Argentina, donde las instituciones cuentan poco y nada, haber cedido el poder real hacia adentro del peronismo y de puertas afuera del gobierno, puede resultar fatal. Néstor Kirchner, a esta altura del partido, no parece del todo conciente del tembladeral bajo el que se halla parado. Si bien renunció antes de que se lo exigieran a la presidencia del PJ, Cristina Fernández —sobre cuyo papel decorativo no existen dudas— cuando todavía no se habían apagado los ecos de la estruendosa derrota del FPV, le habló al país como si nada hubiera pasado. El solo hecho de considerar que el resultado de la elección deja a la vista una especie de empate entre distintas fuerzas, es negarse a ver lo que brilla delante de sus ojos. El kirchnerismo no perdió "por poquito" —como sostuvo el santacruceño el lunes a la madrugada— sino que fue arrasado. Cargar contra los periodistas y el campo, nuevamente, y sostener que no hace falta un cambio de gabinete, demuestra a las claras algo ya dicho antes: es difícil que el kirchnerismo se reinvente y, de buenas a primeras, se convierta en republicano.

Lo que dejó traslucir el discurso de Cristina Kirchner es el verdadero pensamiento de su marido, desafecto a la negociación e incapaz de considerar seriamente la posibilidad de buscar consensos con las demás fuerzas políticas. La consecuencia de una actitud por el estilo, con un cambio tan notorio en la relación de fuerzas después de las elecciones, es el escalamiento del conflicto.

Solo que esta vez el conflicto —que el kirchnerismo, por razones obvias, no puede sortear con éxito— pondría en riesgo una gobernabilidad que los peronistas, pensando en el 2011, desean preservar. El problema es que el santacruceño, en su desmesura, la puede dinamitar sin interesarle las consecuencias. Lo dicho tiene que ver con las candidaturas futuras de Carlos Reutemann y Julio Cobos y los escenarios que pueden derivarse de aquí en más, según como evolucionen los acontecimientos.

El peronismo casi en pleno ha comenzado su peregrinación hacia la nueva meca situada en la localidad de Llambí Campbell, provincia de Santa Fe, donde reside Carlos Reutemann. Su triunfo, aunque exiguo, vale lo mismo que si hubiese resultado abrumador. Vencedor en su distrito, peronista sin tachas, sin responsabilidades de gobierno por los próximos dos años, sin ningún rival de envergadura dentro del movimiento al que pertenece y con la capacidad no sólo de seducir a los propios sino también a un vasto conglomerado de independientes y de votantes del PRO a nivel nacional, la candidatura del ex–corredor de Formula Uno es a prueba de balas. Me animaría a decir que, con Scioli fuera de juego, ni siquiera necesitará presentarse a internas. Salvo, claro, que para cubrir las apariencias cumpla con esa práctica tan rara en el peronismo.

A Julio Cobos, en la vereda de enfrente, le sucede algo similar. Los veinte puntos que le sacó a Celso Jaque en su Mendoza natal y el traspié directo de Elisa Carrió e indirecto de Hermes Binner, lo convierten al vicepresidente en el candidato excluyente de un espacio político con buenas perspectivas electorales. Es que si el actual gobierno terminase su mandato en el 2011, es probable que el deterioro del kirchnerismo atenuase las chances del justicialismo e incrementase, por lógica consecuencia, las de un opositor como Cobos quien, a pesar de su cargo, no es considerado por la opinión pública un miembro responsable de la administración en curso y tiene, a su favor, ser el político con mejor imagen del país.

Es cierto que faltan dos años y medio, poco más o menos, para votar al próximo presidente y que, entre nosotros, ese lapso de tiempo representa una eternidad. También es cierto que Néstor y Cristina Kirchner no terminan de leer la realidad como corresponde. Por lo tanto, se abren dos escenarios. El primero caracterizado por una transición difícil, llena de obstáculos, riesgosa sin duda aunque sin catástrofes a la vista. Con un poder tan menguado y una situación económica y social acuciante, el gobierno debería, para terminar su mandato, llegar a diversos acuerdos con las diferentes banderías opositoras. Ello le evitaría al país un nuevo salto al vacío. No hay partido o movimiento político que hoy apueste al enfrentamiento. Los tres grandes ganadores del domingo —Francisco de Narváez, Julio Cobos y Carlos Reutemann— no han hecho más que apelaciones al diálogo. La duda es: ¿cómo reaccionará el kirchnerismo? En términos racionales cualquiera se daría cuenta de que ensayar la misma estrategia confrontativa que tanto éxito tuvo durante el mandato del santacruceño, seria hoy descabellado. Pero inconcebible resultó su embate contra el campo y, más aún, la prolongación de las hostilidades después de haber naufragado la circular 125 en el Senado, no obstante lo cual el kirchnerismo se estrelló contra la realidad y el sentido común, como si no existieran.

Si optase ahora, contra toda lógica, por escalar los conflictos latentes —empezando por el campo— el gobierno transformará en realidad el segundo escenario. Lo único que puede anticiparse del mismo es que la actual administración no lo resistiría y Cristina Fernández debería renunciar antes del 2011. Entre el estallido de la crisis —terminal para el kirchnerismo— y su salida anticipada de la Casa Rosada, cualquier cosa podría suceder. Hasta la semana próxima.

June 26, 2009

Claves monetarias

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 6:00 pm

En las últimas semanas se han acumulado incertidumbres en materia ecomica. Mucha gente (periodistas, analistas, inversores) se pregunta qué pasará a partir del lunes 29 de junio con el dólar y los bancos, entre otras cuestiones. Tanto es el desconcierto que la gente realmente no sabe si Kirchner promoverá un ajuste fiscal o procederá a rifar el país de alguna forma todavía por descubrir tanto en caso de victoria como de derrota.

A continuación publico dos cuadros basados en la más reciente información estadística del BCRA. El primero sirve para calcular el tipo de cambio de conversión; me refiero a la cotización que debería tener el dólar para respaldar el 100% de los pasivos monetarios y no monetarios del BCRA. El segundo sirve para calcular el encaje efectivo del sistema bancario argentino; es decir, su grado de resistencia ante una corrida de depositantes.

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La conclusión de ambos cuadros es sedante. Bastaría un tipo de cambio de $3.85 por dólar para que el BCRA pudiera rescatar todos sus pasivos: base monetaria + pases pasivos netos + Lebacs + Nobacs. Para mayor claridad y con fines didácticos, en la emergencia de que el público y los bancos desearan cambiarle al Central todas sus tenencias de billetes y monedas y de encajes, letras y bonos en pesos, el BCRA podría efectuar el cambio a un tipo de cambio apenas 4 centavos superior al actual. En tal circunstancia, sin haberlo buscado expresamente, la economía quedaría dolarizada de hecho. (Al día 12 de junio, según el BCRA, las reservas internacionales eran de u$s 46.485 millones. Pero los consultores no confían en esta cifra. Creen que rondan los 40.000 millones. Por eso tomé este guarismo para hacer mi cálculo.)

Los bancos están realmente líquidos. Pueden aguantar una corrida importante sin caer en un "corralito". La razón es que el encaje efectivo asciende nada menos que al 41% de los depósitos en pesos. El máximo durante la Convertibilidad fue 24%. Y lo normal en otros países anda entre 8% y 15%. El encaje efectivo es tan alto por los pases pasivos, las Lebacs y las Nobacs que el BCRA ha colocado en los bancos. Los analistas ven a estos instrumentos como herramientas de regulación de la oferta monetaria, pero son meros encajes remunerados.

En conclusión, el dólar debería seguir subiendo con un ritmo parecido al de los últimos 12 meses (20% anual) y no debería ser riesgoso renovar los depósitos. ¿Dónde reside la magia del gobierno kirchnerista? En la devaluación del peso y en el altísimo encaje. Lo primero nos ha devuelto al régimen de alta inflación anterior a la Convertibilidad y lo segundo ha minimizado la capacidad prestable de los bancos.

Dije más arriba que la conclusión de los cuadros era sedante. No deberíamos olvidar que los cementerios también son sedantes.

June 15, 2009

Furgón de cola

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 4:17 pm

Como encara a relação da Argentina com o Brasil? Kirchner teve vários confrontos com o Brasil e aproximou-se de Hugo Chávez…

A Argentina deve ser o Canadá dos EUA para o Brasil. Um sócio estratégico, mas minoritário. Temos de parar de brigar. Mas podemos ganhar do Brasil no futebol (risos). Nosso futuro é estarmos unidos. Precisamos sair desse eixo Caracas-La Paz-Quito.

Para que se entienda con claridad la respuesta que Francisco de Narváez dio a O Estado de Sao Paulo, que el diario brasileño publicó en su edición del sábado 13, voy a traducirla: "Argentina debe ser a Brasil lo que Canadá es a EEUU. Un socio estratégico pero minoritario."

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Sabe hacer campaña. Puede dar vuelta la política argentina. Pero ¿sabe cuál es el rumbo que el país necesita?

Sí, es verdad, Argentina debe abandonar lo antes posible el eje Caracas-La Paz-Quito. Aunque esto no significa que deba transformarse en el furgón de cola de Brasil. La respuesta de De Narváez y su encendida defensa de Techint frente a la estatización venezolana de otras empresas del grupo industrial argentino (que lo lleva a oponerse al ingreso de Venezuela al Mercosur), permiten inferir que el candidato a diputado de Unión-Pro por la provincia de Buenos Aires piensa que el lugar en el mundo de Argentina es el de acompañante de Brasil en el Mercosur.

Este inmigrante colombiano debería saber que Argentina representaba el 50% del PBI sudamericano en las primeras décadas del siglo XX y que después de 35 años de declinación absoluta todavía iguala el ingreso per cápita de Chile y Brasil. La diferencia básica entre estos países y el nuestro es la seguidilla de buenos gobiernos que con suerte y capacidad política Chile y Brasil han sabido darse en las últimas décadas. De Narváez desconoce el potencial argentino. Nuestro país puede convertirse, una vez más, en una Australia si se asocia con EEUU, la superpotencia que reemplazó a Gran Bretaña, nuestra socia hasta 1930.

Demás está decir que espero que el voto útil lo favorezca el domingo 28 de junio. Puesto que un De Narváez triunfador es útil para empezar a armar la Argentina post-Kirchner. Sin embargo, su respuesta al diario brasileño me amarga. No por recelos nacionalistas. Sino porque me permite comprobar una vez más la falta de lucidez del conservadurismo argentino (y quizá también la falta de proyecto de la centro-derecha argentina).

June 6, 2009

Wall St. en crisis V

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 12:47 pm

El martes pasado el peronismo disidente y amigos conservadores y liberales nos reunimos a almorzar en el restaurant Lola. Los expositores éramos Luciano Laspina, Vicente Massot y yo. Laspina se refirió a la coyuntura económica argentina, Massot evaluó escenarios políticos de cara a las elecciones del 28 de junio y yo me concentré en la situación internacional. Sigue una síntesis de mi intervención.

De los economistas y financistas conocidos, sólo uno pudo prever la profundidad de la crisis financiera que se inició en EEUU en agosto de 2007, se agravó en octubre de 2008 y tocó fondo a principios de marzo de 2009. Me refiero a Nouriel Roubini, el economista y consultor de Nueva York.

A mediados de marzo, la percepción del mercado sobre el curso futuro de la crisis cambió de repente. Desde entonces, casi todos los indicadores relevantes dan señales positivas. Y todos los economistas y financistas conocidos, incluido el pesimista Roubini, expresan la misma opinión: en el 3er o 4to trimestre de 2009 la recesión en EEUU tocará fondo y en el 4to trimestre de 2009 o el primero de 2010 se iniciará una modesta reactivación, no sin altibajos.

Desde marzo pasado, la bolsa de EEUU ha subido casi un 30% y las bolsas de los países emergentes han subido todavía más. El dólar se ha depreciado casi 20 centavos contra el euro. Los precios de los commodities han aumentado mucho (el del petróleo se duplicó; el de la soja subió un 50%). El capital financiero ha comenzado a fluir hacia los países emergentes de nuevo (Brasil colocó un bono a 5 años a una tasa de 5.3% por año hace un par de semanas). Todo esto es producto de la reversión de la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU. Hasta marzo, la curva era descendente (anticipaba deflación y recesión); ahora es ascendente (anticipa inflación -menos de 2% anual en los próximos 10 años- y reactivación). Para los iniciados en finanzas, dicha curva lo dice casi todo. La orden del día ya no es buscar refugio a cualquier precio; ahora se toma algún riesgo.

La crisis se debió a un largo período, entre 2001 (ataque a las Torres Gemelas) y 2005, en el que la tasa de interés fue inusualmente baja. Esta situación estimuló el endeudamiento, el uso generalizado de instrumentos financieros complejos con garantías de inmuebles y un fuerte aumento del precio de los inmuebles. Cuando se empezó a sentir el temor a la inflación, la Reserva Federal se vio obligada a revertir la política monetaria de tasas bajas y el mercado inmobiliario experimentó un derrumbe que todavía no termina.

Como casi todos los bancos y las compañías financieras tenían en sus activos esa clase de instrumentos financieros complejos respaldados por inmuebles, se produjo una rara crisis de riesgo de la contraparte. Todos desconfiaban de todos. Nadie quería prestarle a nadie, a menos que la transacción estuviera garantizada por el gobierno. Esta situación empujó al gobierno a intervenir.* Lo hizo tarde pero con absoluta resolución. Sin prejuicios, de la manera más contundente, sin descartar estatizaciones. Friedman encontraba justificación para tan solo un tipo de intervención oficial en la economía: la del banco central en medio de una crisis bancaria. Esto se hizo desde mediados de 2008. Ha dado resultado. Aunque Friedman se habría sorprendido mucho de la envergadura de la intervención.

La crisis ha tenido gran impacto en la economía argentina. El riesgo-país saltó de nuevo al tope del ranking de los países emergentes y la salida de capitales ha sido tremenda. De unos u$s 37.000 millones en los dos últimos años, equivalente a un 6% del PBI. Por esta razón se puede explicar una contracción económica cercana a esa magnitud.

La recesión este año será más profunda en Argentina que en América latina. Aquí el PBI caerá un 5% y en la región, cerca de 1.5%. Una brecha de 3.5 puntos atribuible a causas internas. Los bonos argentinos cotizan a precio de default a pesar de las altas reservas del BCRA, de los superávits gemelos y del pago puntual de la deuda pública. Es obvio que los inversores tienen dudas sobre la futura voluntad de pago y la cordura del gobierno.

El período que va de julio de este año a junio del que viene es muy incierto. Puede pasar cualquier cosa. Desde un acercamiento al FMI hasta la anarquía. El problema es político.

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* Imaginen que se supiera que un invitado a este almuerzo tiene gripe porcina y que ya entró al recinto. Los otros invitados se negarían a entrar a menos que una agencia de salud ubicada en la puerta de acceso les regalara un antídoto que los volviera inmunes a la gripe. Sin el antídoto, no habría almuerzo. Con él, sí. En la crisis financiera, la agencia de salud ha sido el gobierno de EEUU y el antídoto, sus avales a los bancos. Gracias a ellos se están restableciendo las transacciones financieras.

(Este es el quinto post que he dedicado a la crisis en Wall Street. Para ver el que escribí en octubre como resumen de lo aprendido hasta entonces, haga click aquí.)

May 31, 2009

El fracaso kirchnerista

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 11:55 am

La semana pasada, el diario Ambito Financiero publicó dos piezas de información estadística que enseñan a ver dónde reside el fracaso de la gestión económica de Kirchner. El corazón del capitalismo es el mercado de capitales. Y el corazón del mercado mundial de capitales late en Wall Street, Nueva York. En Wall St. se tocan las puntas de las corrientes mundiales del ahorro y la inversión. La corriente del ahorro es calma y pasiva; la de la inversión es nerviosa y activa. Yuppies de mil nacionalidades, con estudios de MBA o post-grados en Economía e intuiciones de trader, deciden día a día la composición de los portafolios financieros de sus clientes (empresas, familias y fondos de retiro) de todo el mundo. Pueden tomar la decisión de comprar bonos de gobiernos o bonos, ONs y acciones de firmas privadas radicadas en cualquier país. Cuando deciden invertir en un país (Brasil, Chile y México, en los últimos años), provocan un sostenido ingreso de fondos al país, una valorización de su moneda, un déficit comercial y una reactivación. Cuando prefieren desinvertir en un país (Argentina, en los últimos años), provocan una sostenida salida de fondos del país, una desvalorización de su moneda, un superávit comercial y una recesión.

Con lo anterior quiero destacar que las impresiones que se van formando los yuppies de Wall Street, fundadas en consideraciones reales o imaginarias, sellan la suerte macroeconómica de los países hasta nuevo aviso. El ex-ministro Cavallo, que no comprendía la trascendencia del concepto de riesgo-país en 2001 y que despreciaba a los yuppies de Wall Street, cometió un serio error de enfoque en tal sentido. Kirchner declaró más de una vez que el riesgo-país lo tenía sin cuidado. Craso error. El gráfico que ilustra la trayectoria del riesgo-argentino, el riesgo de las empresas BBB o high yield y el riesgo-país promedio de los países emergentes entre 2005 y la actualidad es un testimonio patético de la percepción que se ha formado Wall Street de nuestro país. Note la disparada del riesgo-argentino en relación con el riesgo-emergente promedio o con el de las empresas de calificación crediticia BBB entre octubre de 2008 y mayo de 2009. ¿Cómo es posible que los yuppies de Wall St. den por descontado el default de una Argentina con "superávits gemelos", grandes reservas en el banco central y que paga la deuda? Dudan de la futura voluntad de pago del soberano y de su cordura.

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Miguel Kiguel, Ambito Financiero, 27 de mayo de 2009

Pero el riesgo-país es el principal determinante de la inversión. ¿Quién hunde capital en un país (autopista por peaje, fábrica de cemento) cuando el riesgo-país ha trepado a niveles de default y las posibilidades de confiscación, devaluación, ataque a supermercados y caída de gobiernos se refuerzan entre sí? Nadie. Mejor dicho, casi nadie, pues no podemos descartar a los que confían en su capacidad de lobby. La tabla que sigue muestra el ranking de inversión externa directa en América Latina en los años 2007 y 2008. El "modelo productivo" atrajo menos capitales que las economías chilena y colombiana, que en los ‘90 eran 1/4 ó 1/5 de la economía argentina. Huelga decir que menos inversión implica menos capital por obrero empleado, menos productividad laboral y un menor salario real. Esta es la médula del fracaso de la gestión económica kirchnerista.

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Cepal, Ambito Financiero, 28 de mayo de 2009

Para tener una visión del comportamiento en los últimos veinte años de la inversión externa directa en América latina, haga click aquí.

May 23, 2009

Perspectivas económico-políticas

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:07 pm

El miércoles 20 de mayo se relanzó The University of Chicago Alumni Club en Argentina. El Club cuenta con el reconocimiento oficial de la Universidad de Chicago y una buena cantidad de graduados en las más variadas disciplinas. Hubo un cocktail y tuve el honor de ser el primer orador de una larga serie de encuentros con el fin de tratar distintos temas y fortalecer los vínculos de amistad entre los graduados argentinos y entre éstos y nuestra alma máter. Hablé sobre las perspectivas económico-políticas de nuestro país. Sigue una síntesis de lo que dije.

Cuando uno habla de teoría económica puede prescindir olímpicamente de la política. No así cuando uno habla de política económica. Es imposible evitar las consideraciones y los pronósticos políticos cuando se pretende armar escenarios económicos relevantes. Por tal razón me voy a tomar algunas libertades en tal sentido. La exposición se divide en tres partes: a) La coyuntura; b) Los próximos doce meses, y c) Después de mediados de 2010.

La coyuntura

El seguimiento de la coyuntura macroeconómica exige tres cosas: un buen modelo, oficio para interpretar los resultados del modelo y series estadísticas confiables para alimentar el modelo. Hasta diciembre de 2006, las series estaban disponibles en las páginas web de las oficinas económicas del gobierno nacional a costo cero. Eran publicadas con puntualidad, eran largas, estaban preparadas por profesionales especializados que usaban un método común y tenían la cobertura necesaria. Desde la intervención del INDEC en enero de 2007, hay que salir a comprarlas a las consultoras privadas. No son largas, se concentran en pocas variables y no hay garantía de que sean consistentes entre sí. El gobierno ha interrumpido el suministro de un bien semi-público esencial, por el cual la población sigue pagando impuestos.

Según las series que circulan en el mercado, la economía argentina entró técnicamente en recesión en abril pasado, tras acumular dos trimestres seguidos de caída del PBI respecto de igual período del año anterior. En el cuarto trimestre de 2008, la caída fue de 2.5%; en el primero de 2009, de 4% y en abril llegó a 6%. No creo que la causa de la recesión sea la caída del precio de los commodities de exportación; después de todo, la soja cotiza en la actualidad cerca del promedio del año pasado. Seguimos teniendo buenos precios.

Creo que la causa fundamental de la recesión es la brutal suba de la prima de riesgo-país desde la intervención del INDEC. La prima saltó de 180 puntos básicos en enero de 2007 a 1.900 en marzo de 2009. Tamaña disparada ha provocado una fenomenal reasignación de cartera desde activos (depósitos, bonos, acciones) bajo jurisdicción argentina a activos bajo jurisdicción extranjera. Según estimaciones fiables, la fuga de fondos desde octubre de 2007 alcanza a u$s 37.000 millones. Esto equivale a casi un 6% del PBI argentino. La fuga de capitales desinfla el globo de la demanda agregada y a los pocos meses repercute en la producción. Note que la fuga explicaría por sí sola la recesión argentina.

Tengo la impresión de que la prima de riesgo-argentino no bajará de 900 o 1.000 puntos básicos una vez que se estabilice la situación financiera mundial. Con esto quiero señalar que, limpia de la crisis internacional, la prima se mantendría unos 700 puntos por encima de la prima de enero de 2007. Estos 700 puntos representan el riesgo-K de expropiación, estatización o desastre político. Dicho plus no desaparecerá hasta que el factor K salga de escena. Hasta que Kirchner abandone el poder. (Note que la prima brasileña ya ha caído a 300 puntos, que vuelven a entrar capitales al vecino país y que el real se ha apreciado de 2.5 por dólar a 2.0 en las últimas semanas. Ni el BCRA ni la UIA parecen haber reparado en este hecho.)

A pesar de la gran fuga de capitales y la fuerte recesión, la inflación no cede. Entre abril de 2008 y abril de 2009 fue del 20%, casi la misma que en 2007 y 2008. ¿Por qué causa no cede? Porque mientras en 2007 y 2008 el dólar se mantenía fijo, entre abril de 2008 y abril de 2009, el dólar ha trepado un 18%. Esto significa que sin devaluación la inflación argentina sería bajísima.

De acuerdo con la opinión de la casi totalidad de los consultores económicos, transitamos en estos meses lo peor de la recesión. Para el FMI, la recesión este año sería de 1.5% (no quiere trifulca con el gobierno); para C. Loser y F. Sturzenegger, que hablaron días atrás en un acto del gobierno de la Ciudad, andaría entre 2% y 3%, y para M. Broda, entre 4% y 6%. Hay virtual consenso con respecto a que la crisis financiera internacional tocaría fondo en el tercero o cuarto trimestre de 2009 y a que la economía mundial iniciará una modesta fase expansiva en el cuarto trimestre de 2009 o el primero de 2010. El año que viene el PBI argentino acompañaría la expansión mundial con un aumento de entre 0.5% y 1.5%.

Los próximos doce meses

El pronóstico económico de los próximos doce meses es, sin embargo, terriblemente incierto. Por un lado, el gasto público registra literalmente el nivel más elevado de la historia. El año pasado cerró en 31% del PBI, contra un promedio de 23% en el período 1977-2002, y contra 23% en 2002. Kirchner se las ingenió para aumentarlo en 8 puntos en seis años. Rompió los récords de Martínez de Hoz y de Menem y lo hizo con un dólar fijo, igual que ellos. Kirchner nos corre por izquierda y nos miente por derecha en más de un sentido.

Cerrado al acceso a los mercados de capitales local e internacional por los defaults no resueltos (hold outs y Club de París), el default del INDEC sobre los bonos en pesos indexados y la estatización de las AFJP, y con la presión tributaria en un pico histórico y sin voluntad de contener el gasto público, sólo le queda el camino de la expropiación por la vía ordinaria (devaluación sostenida) y la vía extraordinaria (estatización del comercio exterior, confiscación de silos bolsa y cajas de seguridad). Son las decisiones que puede tomar un gobierno desesperado y sin límites, que finalmente se irá.

Por otro lado, el futuro político del país depende de los resultados en dos provincias de las elecciones legislativas del 28 de junio. Esas elecciones podrían pre-determinar a las elecciones presidenciales de 2011. Tal es su importancia.

Si Reutemann ganara en forma contundente una banca de senador en la provincia de Santa Fe, como se prevé, es muy probable que sea cabeza de la fórmula presidencial del PJ, en asociación con liberales, conservadores y el resto de la centro-derecha, en las elecciones de 2011. Binner quedaría a un costado del camino y Macri le cedería el puesto. Romero, Busti y Schiaretti lo respaldan. Los gobernadores peronistas de las provincias chicas (Gioja y Das Neves) no tardarán en darse cuenta de que no tienen opción. Entonces, si Reutemann lo deseara, y ha dicho que así es, será el candidato de la centro derecha y el próximo presidente de la Nación. Desde la gran elección de Macri en 2007, el péndulo de la política nacional se mueve hacia la derecha, como se movió hacia la izquierda a partir de la gran victoria de Fernández Meijide en 1997, en la provincia de Buenos Aires.

Si Kirchner ganara de manera poco clara una banca de diputado en la provincia de Buenos Aires, deberá cohabitar con la oposición a partir de julio. Tendrá minoría en la cámara de Diputados y quizá también en el Senado desde diciembre, y perderá los superpoderes. ¿Qué hará? Es nuestra duda. ¿Aguantará hasta diciembre de 2011?

Después de mediados de 2010

A mediados de 2010 sabremos el final de esta apasionante historia. Un escenario es Kirchner en cohabitación, en acuerdos con el FMI para evitar un default y aplicando medidas ortodoxas para contener el gasto público. Otro es un llamado anticipado a elección presidencial administrado por Kirchner. Y otro podría ser un gobierno de transición sin Kirchner haciendo lo que Kirchner debió hacer.

Soy optimista más allá de 2010 porque:

a) La mejora de los precios de las commodities parece un fenómeno permanente en virtud de la emergencia de las economías china e india. Pero sobre todo soy optimista porque,

b) El péndulo de la opinión pública se correrá a la centro-derecha en la década que viene.

c) Todos los países del continente americano que miran o tienen costas al Pacífico, salvo Ecuador, firmaron o están por firmar acuerdos de libre comercio con EEUU. Pronto la ola dará vuelta por el Cabo de Hornos, bañará el Uruguay, salpicará el Paraguay y Argentina quedará cercada.

d) Chile, Uruguay y Brasil, que históricamente siguieron o anticiparon los pasos de Argentina, tienen sistemas políticos bipartidistas estables. La política regional influye. No hay motivo valedero que nos condene a deambular eternamente en las internas peronistas. Por las razones que desarrollé en otro post, creo que en la próxima década la democracia argentina se parecerá cada vez más a las de nuestros vecinos más desarrollados.

La próxima década me entusiasma. Puede concretarse el despegue que vaticino hace tiempo. Espero no equivocarme.

May 17, 2009

Reutemann 2011

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:08 pm

Una cantidad de gobernadores y ex-gobernadores peronistas o filo-peronistas ya se anotaron en la lista de precandidatos presidenciales para 2011. Rodríguez Saá lo anunció hace mucho, lo mismo que Das Neves; Reutemann lo anunció hace poco; Gioja lo planea en silencio hace un año; Scioli quiere pero no se atreve a decirlo, y Macri espera aunque sabemos que su objetivo es claro. En la lista no incluyo a los precandidatos de centro-izquierda porque creo que el péndulo de la política nacional se desplaza hacia la centro-derecha desde la victoria de Macri en 2007, con tanta velocidad como cuando se desplazó hacia la centro-izquierda a partir de la victoria de Fernández Meijide en 1997. Por motivos que desconozco, el senador Romero no ha expresado su interés en participar en esta gran carrera y el exgobernador De la Sota se mantiene callado.

Los precandidatos con más chances son Reutemann y Macri. A decir verdad, que la precandidatura de Reutemann se transforme en candidatura depende sobre todo del mismo Reutemann, pues si éste efectivamente se dispusiera a entrar en carrera es probable que Macri decida aguardar a otro turno. Romero, Schiaretti y Busti ya han dado su respaldo al senador santafecino. Empresarios y sindicalistas, hasta ayer favorecidos por el kirchnerismo, se agolpan en la tranquera de su campo de Llambí Campbell y él los hace esperar mientras "trabaja en la trilladora". El campo y la Iglesia lo miran con esperanza. Para The Economist la fórmula Reutemann-Michetti 2011 sería imbatible. Quienes ya evalúan una salida anticipada pero segura del poder de los Kirchner juegan con la fórmula Reutemann-Scioli.

Se espera que Reutemann gane de manera contundente en las elecciones legislativas del 28 de junio en Santa Fe. En tal caso, bastará que ese día Kirchner no gane con claridad en la provincia de Buenos Aires para que comience un vertiginoso proceso de negociaciones en el ámbito peronista y filo-peronista destinado a nominar el candidato presidencial de hecho por la centro-derecha para 2011 o antes. Si Reutemann realmente deseara la nominación y lo acompañara la suerte, sería el candidato de la centro-derecha en 2011. O antes, si los Kirchner no supieran, no quisieran o no pudieran gobernar con minoría en el Congreso (sin superpoderes).

                                                            Reutemann 2011.jpg

De izquierda a derecha, Biolcatti y Garetto (Mesa de Enlace del campo), Schiaretti y Reutemann, en la feria Mercoláctea hace diez días. Una postal colorida, cordial, de entendimiento franco, representativa de lo que el país parece querer. Todo lo opuesto a la imagen que proyectan Kirchner y sus intendentes del conurbano.

Una probable presidencia de Reutemann a partir de 2011 frenaría el desarrollo del bipartidismo en Argentina. El peronismo lo apoyará decididamente porque cree poder usarlo como mascarón de proa; especula que Reutemann pondría la cara mientras sus cuadros tradicionales usufructúan el poder otros cuatro u ocho años. Pero el senador santafecino no es una persona dócil. Si quisiera o pudiera imaginarlo, podría cumplir su propio programa de gobierno ya que, tal como se presentan las cosas, el peronismo depende más de Reutemann que Reutemann del peronismo.

La llegada de Reutemann a la Casa Rosada por el peronismo será indicio de que algo se rompió para siempre en el Movimiento. Reutemann se inscribió en el PJ en 1990, cuando tenía 49 años de edad. ¿Recién entonces se dio cuenta de sus convicciones políticas? ¿O lo hizo como paso necesario para llegar a la gobernación de Santa Fe? No lo conozco en persona pero se me hace que es un conservador popular como De Narváez, Macri o Scioli. Me resulta claro, en todo caso, que Reutemann no es lo mismo que un Luder, un Bittel, un Cafiero, un Menen, un De la Sota, un Grosso, un Kirchner o cualquier otro peronista con carrera y conocimiento de la tradición partidaria. Es ajeno al Movimiento.

Con el PJ está por pasar lo mismo que le pasó a la UCR en 2007, cuando el centenario partido se encolumnó por primera vez detrás de un candidato no radical (Lavagna). El radicalismo se está transformando en algo nuevo; quizá se convierta en parte de otro partido mejor adaptado a la nueva realidad política nacional. Durante la eventual presidencia de Reutemann, el PJ experimentaría un proceso análogo.

May 10, 2009

La industria política

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:09 pm

La actividad política funciona como una industria cualquiera. Si se la estimula o subsidia, prospera, se consolida, ofrece buenas opciones y gana competitividad. Si se la penaliza o grava en exceso, se contrae, se debilita, ofrece malas opciones y pierde competitividad. A la política argentina le ha pasado lo mismo que al campo argentino. Entre el golpe de estado de 1930 y el retorno duradero de la democracia, sufrió más de medio siglo de intervención y congelamiento. ¿Puede esperarse una buena oferta de políticos y propuestas de parte de una industria que estuvo gravemente intervenida tantos años? Creo que no. En medio siglo de inactividad, la política argentina perdió hombres e ideas que no se pueden reponer de la noche a la mañana.

Haste 1930, el país contaba con políticos honestos, duchos en la administración de la cosa pública, conscientes de los riesgos de la inconstitucionalidad y de la posición de Argentina en el mundo. Desde 1983, el país cuenta con políticos improvisados. No debería ofuscarnos el actual estado de situación. Los universitarios de mi edad, la generación que llega al poder en estos años, no tenía un horizonte especialmente auspicioso para ingresar en la industria política a mediados de la década de 1970, en aquella etapa de la vida en la que un joven pondera las circunstancias y decide a qué se dedicará el resto de sus días. La actividad política estaba intervenida o era salvaje. No existía lo que los romanos llamaban el "cursus honorum", es decir, la carrera que lleva de concejal a intendente, de diputado a senador, de gobernador a presidente. En el horizonte de los muchachos y chicas de aquel tiempo no habían honores ni sueldos. ¿Qué cabía esperar, entonces? ¿Que los mejores entraran a la política? Entraron los apasionados, los empujados por la tradición familiar, los que no tenían nada mejor que hacer y los ladrones.

El proceso de prueba y error iniciado hace 25 años es fructífero. Se aprendieron muchas cosas importantes. Por ejemplo, que la democracia es valiosa cualquiera sea la circunstancia que atraviese el país, que el debido proceso es algo sagrado, y que el déficit fiscal, la alta inflación y el default de la deuda son peligros que deben evitarse a toda costa so pena de hundir el país en el caos.

Tan valioso como lo anterior es la regeneración de la carrera política. Los jóvenes que rondan 30 años de edad tienen ahora un horizonte más o menos definido. Se está rearmando el cursus honorum. Existen incentivos para que los mejores hagan carrera en la administración de la cosa pública. Para que reaparezcan los dirigentes honestos, eficaces y con una idea de lo que debe y de lo que puede hacerse con el país desde el Estado, hacen falta incentivos de estabilidad. No hay industria que pueda crecer sin estabilidad y rentabilidad. Otro golpe de estado sería nefasto.

Espero en la próxima década una normalización de la organización política partidaria en Argentina. Una parte del peronismo buscará refugio en una alternativa de centro-derecha, y la otra, en una de centro-izquierda. El radicalismo, por su lado, ya se desgajó en una variante de centro-izquierda, la Coalición Cívica, y en una de centro-derecha, Recrear (el partido de López Murphy), el cual, a su vez, se ha fundido con el Pro. Tanto el Pro como la Coalición Cívica han recibido a muchos ex-peronistas y ex-radicales. Y recibirán más. El proceso es muy positivo. Los peronistas que se cobijen en el Pro adquirirán valores institucionales de los que han carecido hasta ahora, y los radicales, como Michetti, adquirirán cierto respeto por el mercado, en lugar del Estado, como centro de la actividad económica. Por su lado, los peronistas que se cobijen en la Coalición Cívica adquirirán respeto por las formas republicanas, algo nuevo para ellos, y los radicales, posiblemente se vuelvan menos socialistas en el ámbito de un partido menos autista.

El proceso está en marcha. Un bipartidismo de esas características podría ser una realidad hacia 2020. No es seguro que Macri capitalice el desarrollo de la centro-derecha o que Carrió capitalice el de la centro-izquierda. Pero habrá bipartidismo, con estas personas o con otras, porque así está armado el sistema de partidos en Uruguay, Chile, Brasil y España, países muy cercanos al nuestro y en cuyo espejo nos miramos.

Hay un evento que podría abortar, o no, el proceso por algún tiempo: Reutemann 2011.

May 6, 2009

Plata bien gastada

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 6:59 pm

Se sabe que Francisco de Narváez, el primer candidato a diputado nacional de Unión-Pro en la provincia de Buenos Aires, ha gastado una fortuna en su campaña. En un diario que leí el fin de semana, me enteré que lleva gastada la friolera de 44 millones de pesos. Aún le quedan dos meses intensos de campaña. ¿A cuánto llegará el gasto final? Qué importa. Es plata bien gastada.

Curioso destino el del dinero de la familia De Narváez. El abuelo alemán fundó empresas e hizo una gran fortuna. El nieto trabajó en algunas de ellas, luego heredó y se interesó en la política. Con el fin de convertirse finalmente en gobernador de la provincia de Buenos Aires, está dispuesto a trabajar sin descanso e invertir una buena parte de su herencia. Las encuestas son auspiciosas. En la ciudad de La Plata marcha primero, muy por delante del ex-presidente Kirchner. Y está cerca de tener más votos que éste en la provincia. Es posible que De Narváez le inflija una derrota histórica a Kirchner y contribuya a poner punto final a una etapa política nefasta.

La fase bajista del ciclo político kirchnerista se inició con la gran victoria de Macri en la elección a Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, en junio de 2007, meses antes del conflicto con el campo. Dicho ciclo podría quedar archivado abruptamente dos años después merced a una victoria de De Narváez en la provincia de Buenos Aires. Por este camino, las fortunas heredadas por dos jóvenes de ideas conservadoras populares habrían contribuido en forma decisiva a abrir un nuevo ciclo político en una Argentina asfixiada de revanchismo, ensimismamiento, centralismo y estatismo.

Quiebras por proteccionismo

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:08 pm

Un lector del blog me mandó el email que reproduzo abajo. Vale la pena leer el artículo de Robert Lawrence en el blog de Dani Rodrik. Argumenta que la quiebra que amenaza a las compañías de autos norteamericanas se debe a la política proteccionista que aplica el gobierno de EEUU desde 1962. A raíz de una pelea arancelaria con Europa, Washington elevó el arancel que grava la importación de camionetas. Así aumentó la rentabilidad de producir camionetas en vez de autos y el negocio de las tres grandes (GM, Ford, Chrysler) se concentró en las pick-ups, las 4×4 y las vans. Pero los negocios fundados en prebendas son frágiles. La fuerte suba del precio de la nafta el año pasado (de u$s 1.5 por galón a casi 4) provocó un notable giro de la demanda automotriz, desde las camionetas a los autos compactos. Con el objeto de acomodarse al mercado, Ford anunció ayer el cierre de varias plantas en las que fabricaba las camionetas Expedition y Lincoln Navigator para empezar a fabricar el Focus, el sedán europeo mediano chico (según el patrón americano) que se vende en nuestro país. El presidente Obama, en su política de reestructuración de la industria, debería acordarse del arancel que volcó artificialmente la producción hacia las 4×4. Además de poner a la industria automotriz sobre bases sólidas, contribuiría a reducir las emisiones de CO2 y revertir el cambio climático del cual EEUU es el principal causante.

Profesor,

Le recomiendo que vea el post de Dani Rodrik de hoy. Creo que es una gran explicación de los efectos del proteccionismo desvergonzado de la UIA: una pésima asignación de los recursos hacia sectores no transables financiada por los consumidores, que eventual e indefectiblemente termina en pedidos de la UIA al gobierno para que pulverice los salarios reales (en otras palabras, para que devalúe), así los empresarios amigos del poder pueden seguir de fiesta viviendo en countries a expensas del bolsillo de todos los demás y en nombre de algo tan difuso como la industrialización nacional.

Discúlpeme por ser tan vehemente, pero cuando veo cosas como ésta realmente me salgo de las casillas. Un abrazo,

Domingo

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