El gobierno nacional anunció en lunes pasado la constitución del Fondo del Bicentenario a fin de asegurar el cumplimiento del servicio de la deuda pública en 2010. El fondo cuenta con u$s 6.500 millones, que no han surgido de un superávit del Tesoro sino de una apropiación de las reservas internacionales del Banco Central. La periodista Florencia Lendoiro, Ámbito Financiero, me pidió una opinión al respecto apenas trascendió la medida oficial. Dije lo que sigue:
Es una decisión muy riesgosa porque las reservas tienen una función y no es ésa. El mercado siempre calcula el dólar de conversión como el cociente entre la base monetaria y las reservas. Si bajan las reservas, el dólar de conversión sube, aumenta el dólar futuro, hay expectativas de devaluación y aumenta la tasa de interés. Finalmente, se paga deuda con impuesto inflacionario. Es un tema delicado. Habrá que conocer los detalles de la medida, pero en principio demuestra que las necesidades de financiamiento son muy importantes para el año próximo y se usarán reservas porque no se quiere frenar el gasto público, y el acceso al crédito externo es más complicado de lo que se imaginaba.
El dólar de conversión al que me referí en la declaración sale de la tabla siguiente. En la parte superior de la tabla figuran las reservas internacionales del BCRA (activos) y los pasivos monetarios (base monetaria) y no monetarios de la entidad (Lebacs, pases pasivos y Nobacs). El TCC1 es igual al cociente entre la base monetaria y el stock de reservas intern’les; el TCC2 es igual al cociente entre la base monetaria y las reservas intern’les más las Lebacs, y así sucesivamente. Creo que el TCC4 es la medida apropiada del tipo de cambio de conversión pues incluye también los pases pasivos y las Nobacs. En la emergencia de una corrida sobre los depósitos, los bancos, so pena de verse obligados a cerrar sus puertas, pedirán el canje de las letras o las notas por pesos (base monetaria) para poder devolver los depósitos. La década de 1990 debería habernos enseñado que siempre puede haber un shock regional o local, financiero o político, a la vuelta de la esquina.

El pago de la deuda pública con reservas intern’les subirá el tipo de cambio de conversión de $3.56 a $4.13 por dólar. El BCRA irá devaluando el peso hacia ese objetivo, o algo más, de forma que la brecha entre el tipo de cambio spot y el tipo de cambio futuro se mantenga baja. En dos palabras, la creación del Fondo del Bicentenario nos revela que el gobierno ha tomado la importante decisión de pagar el servicio de la deuda pública con la recaudación del impuesto inflacionario. Tal como en los viejos tiempos de Alfonsín y de los militares.





