La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

Julio 29, 2006

Dólar alto + China = Salario bajo

Filed under: Académica — Jorge Avila @ 4:18 pm

En la década de 1990 el salario real era más alto que en la actualidad y había menos pobreza. ¿Por qué? Cada vez que el INDEC publica su índice de pobreza llueven los artículos de especialistas que tratan de explicar el fenómeno. Citan una cantidad de razones. Desde la marcada informalidad del mercado laboral argentino hasta la mala calidad del gasto público en educación y salud. Leí la última tanda de artículos con atención para informarme y aprender un poco; he notado que pasan por alto aspectos macroeconómicos y de comercio internacional que merecen ser tenidos en cuenta.

Hay dos teoremas muy reveladores en esta materia: el de la igualación del precio de los factores de producción y el de Stolper-Samuelson. El primero permite entender un poco mejor el estancamiento que experimentó el salario real durante la década de 1990. Porque a pesar de la caída de la inflación y de una fuerte corriente inversora, el salario real no aumentó gran cosa una vez recompuesto del shock de la hiperinflación. Argentina se había abierto un poco al comercio pero China comenzaba a despertarse de un largo sueño, y sucedió lo que observaría Dani Rodrick, un agudo economista político de Harvard, tiempo después: en un mundo globalizado, la tasa de interés se fija en Nueva York, el salario real en Shangai y el impuesto a las ganancias en las islas Caimán.

El teorema de la igualación del precio de los factores ha probado ser implacable en los últimos 30 años en todas partes, empezando por EEUU. Decenas de millones de trabajadores poco calificados emigran cada año de las zonas rurales del interior chino a Shangai para sumarse a la fabricación de una gran variedad de productos (textiles, juguetes, televisores) destinados a la exportación en gran escala. La invasión de las exportaciones chinas iguala hacia abajo los precios de estos productos en EEUU, Europa, Japón y América Latina, y el salario real de la mano de obra poco calificada de estas economías tiende a igualarse al que se paga en Shangai.

La globalización ha tenido enorme incidencia sobre los ingresos de las personas menos calificadas. En EEUU ya tuvo lugar y ahora se está revirtiendo. En Europa y Japón aún lo están sufriendo. De la experiencia de EEUU surgen cuatro conclusiones: 1) la pobreza es la más baja en 20 años; 2) el ingreso real promedio de las familias es el más alto en 30 años; 3) la participación en el ingreso nacional del 20% más pobre de la población es la más baja de los últimos 30 años; 4) en tanto que la participación del 5% y el 20% más rico es la más alta. O sea que todos se han enriquecido, pero los ricos se han enriquecido mucho más que los pobres. Rudiger Dornbusch, el gran economista internacional fallecido en 2002, creía que tal vez la equidad fuera un lujo demasiado caro; por este motivo aconsejaba concentrar el esfuerzo en la reducción de la pobreza.*

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El segundo teorema está más presente en los artículos que tratan de explicar la pobreza argentina en la década de 2000. De acuerdo con Stolper-Samuelson, la reducción del precio relativo de los servicios reduce el precio del factor que se emplea intensivamente en su producción: el trabajo. La devaluación de 2002 licuó el precio relativo de los servicios de todo tipo (gas, luz, teléfono, transportes, educación, salud, bancos y seguros); luego, el salario real debía caer. Como ilustra el gráfico, eso es exactamente lo que sucedió.

Mientras el dólar real (tipo real de cambio) se mantenga alto, el salario real será bajo. Por cierto, el crecimiento económico generará empleos y contribuirá así a disminuir la pobreza. Pero el salario real seguirá siendo bajo porque, además de la política de dólar alto, el crecimiento chino es a la economía mundial lo que fue el descubrimiento de América para Europa.

* De Pablo, Dornbusch y Nogués: La globalización, la Argentina y cada uno de nosotros. CEA, 2001.

Julio 24, 2006

Dictadura

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:06 pm

El editorial de un diario, supongo, es lo último que quiere leer un blogger. Pero en este caso creo que vale la pena hacerlo. Se trata del editorial de La Nación de ayer, domingo 23 de julio. Describe con elocuencia la grave situación institucional que vive la República a raíz de la aprobación de la ley que reglamenta los DNU y de la inminente aprobación del proyecto de ley que delega superpoderes en el jefe del gabinete de ministros, entre otros hechos negativos que se acumulan desde 2003.

Pero lo que más me llama la atención es el tono general de los artículos del diario. La Nación se ha transformado en un claro opositor al gobierno. Era hora, hacía mucha falta un opositor con predicamento. Lo preocupante del caso es que por primera vez desde 1983, hasta donde llega mi memoria, el fantasma de la dictadura sobrevuela sus artículos. Mariano Grondona, por caso, se refiere al "proyecto dictatorial del presidente Kirchner". ¿Estamos hablando apenas de un fantasma o de una posibilidad real?

A lo mismo apuntaba Ricardo López Murphy hace un tiempo cuando señaló que en estas circunstancias la oposición no debe concentrarse en la disputa ideológica clásica (socialismo versus liberalismo) sino en la defensa más básica de las instituciones de la República: división de poderes, carácter soberano del Congreso, alternancia en el mandato representativo y existencia de un Poder Judicial que garantice el orden constitucional. Quizá López Murphy tenga razón. Quizá 2007 no sea la ocasión de pugnar por la libre empresa y el ingreso al ALCA sino por la mera vigencia del principio de división de poderes.

P.D. Agrego una nueva y autorizada referencia al tema: el último artículo de Ricardo López Göttig (Jul. 25; 2:50 PM).

Julio 20, 2006

Informe Asegurador II

Filed under: Periodística — Jorge Avila @ 5:32 pm

Número Aniversario, 13 de julio

1. ¿Cuál es el escenario económico que visualiza en la Argentina en el corto y mediano plazo?

Un escenario de crecimiento que se atenúa, desde un 8.6% anual en el primer trimestre de 2006 a un 5% a fines de 2007. En lo fundamental, esto ocurriría por dos razones: a) el ciclo monetario internacional está pasando de expansivo a contractivo, y b) 2007 será un año de elección presidencial; desde 1983 los años en que se elige presidente no han sido propicios para la inversión.

2. La posibilidad de sostener el crecimiento económico a tasas de 8% o 9% está ligada inexorablemente a la inversión? ¿Por qué?

Porque el crecimiento económico es sinónimo de crecimiento del ingreso por habitante, y éste es producto del aumento de la productividad del trabajo, la cual, para concretarse, exige un aumento del capital físico (y humano), la incorporación de mejores tecnologías o ambas cosas a la vez. Para que aumente la productividad del trabajo en la industria, el agro y el sector servicios hace falta más y mejor maquinaria y equipos de informática y de comunicaciones, por ejemplo.

Se puede decir lo mismo en términos de contabilidad nacional. La inversión bruta fija interna ronda 22% del PBI en la actualidad. Luego de descontar las amortizaciones, ese guarismo arroja una inversión neta fija interna de 9% del PBI. Y como la relación entre el PBI y el capital fijo ronda 0.4, sabemos que con este nivel de inversión neta la tasa de crecimiento sostenible es apenas 3.6% anual. Para que el PBI crezca en promedio un 6% anual en los próximos años hace falta, en consecuencia, estimular una tasa de inversión neta de 15% del PBI, o una tasa bruta de 28%. Hace falta que la inversión bruta salte del actual 22% del PBI a nada menos que un 28%. ¡Menudo desafío tiene en sus manos el gobierno! Sobre todo, teniendo en consideración su particular interpretación de las leyes de funcionamiento del mundo.

3. ¿La perspectiva de 12% de inflación se inscribe dentro de la normalidad o es un indicador de que el Gobierno está equivocando el camino para controlarla?

La inflación actual es una manifestación tardía de la devaluación de 2002. Por cierto, la devaluación del peso respecto del real y del euro ha acentuado el fenómeno. En menor medida, la firma del mecanismo de acuerdo competitivo que limita las importaciones de algunos productos industriales brasileños también ha sumado presión. Pero, en esencia, la inflación que experimenta el país desde 2002 es de naturaleza residual. Se trata de la misma clase de inflación que experimentamos en el período 1991-1994. En esta ocasión es menor que entonces porque el país atrae menos inversión extranjera.

La política de control de precios ayuda a que la inflación se mantenga baja. Aunque no por su efecto directo sobre el nivel de precios sino por su efecto indirecto sobre el clima de negocios, cuyo enrarecimiento espanta a la inversión, frena la demanda agregada y reduce la inflación.

Si no hubiera control de precios, ni congelamiento de tarifas, ni re-estatizaciones, ni huelgas y piquetes tolerados por el gobierno, el país recibiría más inversión extranjera, la demanda agregada crecería con más fuerza y la inflación residual sería más alta por un tiempo, hasta que el nivel de precios interno medido en dólares se recuperara algo más. Buenos Aires, a cuatro años de la gran devaluación, sigue siendo una de las ciudades más caras del mundo. Esto es una anomalía.

4. ¿Considera que la economía post-Lavagna sigue un rumbo prediseñado o sólo responde a un “piloto automático”?

Por aproximación, diría que responde a un piloto automático, aunque ni siquiera es eso. No hay una política económica. En todo caso, la que hay consiste en ir postergando y tal vez solucionando parcialmente los problemas del día.

5. ¿Qué temas considera de tratamiento urgente e indelegable en la agenda económica del Gobierno?

A riesgo de caer en la utopía, esta es mi lista: a) actualizar en forma realista las tarifas de los servicios públicos, para evitar crisis y cuellos de botellas y alentar la inversión; b) no colocar más deuda cuasi-fiscal en los bancos, porque en caso de corrida es material explosivo; c) no re-estatizar más empresas o concesionarios de servicios públicos, pues está probado que la gestión estatal es inevitablemente ineficiente, deficitaria y corrupta; d) acercarse con franqueza a EEUU y negociar un tratado de libre comercio; e) frenar la expansión del gasto público, que ya ingresó en zona de riesgo; f) reducir las retenciones a la exportación y el impuesto al cheque.

Por cierto, hay grandes reformas estructurales, muy necesarias y hasta urgentes, como la descentralización de la recaudación de los grandes impuestos nacionales a las provincias para que éstas se autofinancien, o la privatización de la banca pública y la globalización de la privada, para evitar futuras corridas de depositantes que causan grandes desastres. Está visto, no obstante, que las reformas estructurales deberán esperar la llegada de otro gobierno para que se las considere.

6. ¿El gasto político que plantea un año electoral como el 2007 puede poner en peligro el logro de la solvencia fiscal?

Así es. Toda campaña electoral ejerce una presión alcista sobre el gasto público. En esta ocasión es preocupante puesto que el gasto ha traspasado la banda de seguridad de 24%-25% del PBI. Este año apunta a 26%. La historia fiscal argentina del período 1974-2001 sentencia que cada vez que el gasto superó dicha banda el país entró en una grave crisis:

después del pico de gasto de 28% en 1974 vino el rodrigazo;

después del pico de 26% en 1980 vino el cavallazo;

después del pico de 24% en 1987 vino la hiperinflación;

después del pico de 25% en 1994 vino el efecto Tequila;

después del pico de 26% en 2001 vino el corralito y todo los demás.

Aconsejo tener mucho cuidado. Además de las usuales dificultades técnicas, un gasto público superior a 24% del PBI trae mala suerte.

7. ¿Cómo analiza el contexto internacional en el que deberá desenvolverse la Argentina en los próximos meses? ¿Observa un cambio en las condiciones de la economía mundial, que hasta ahora han sido muy favorables a la Argentina?

Entre mediados de 2004 y principios de 2006, mientras la tasa de interés pasaba de 1% anual a 5%, no había temor a una recesión. Desde el mes pasado, hay temor porque la tasa empieza a "morder" y porque el mercado duda de que Bernanke tenga la mano del viejo Greenspan (el mentado riesgo-Bernanke). El mercado no le teme a la inflación; sabe que la Reserva Federal la bajará. Le teme a la recesión que le seguiría al aumento de la tasa de interés.

La Reserva Federal aumentaría la tasa del 5% actual a un 5.5% en agosto. Bernanke habría decidido correr el riesgo de un enfriamiento de la economía al de una disparada de la inflación, que llegó en mayo a nada menos que un 4.2% anual. En consecuencia, en el segundo semestre de 2006 el PBI de EEUU crecería menos y la tasa de inflación podría empezar a caer hacia el final. Van a ser meses de acomodamiento y de prueba para Bernanke.

Habrá un cambio de escenario, entonces. De uno muy bueno a otro que no será malo. Si la prima de riesgo-argentino no subiera demasiado por encima de 400 puntos básicos, el crecimiento del PBI en 2007 podría andar en 5%-6% anual, como señalé al principio del reportaje.

Julio 17, 2006

El cierre de la exportación de carnes

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:19 pm

Estuve en la edición del pasado sábado 15 de Café Financiero, el ágil y entretenido programa de TV que dirige Rubén Mundel. Me formularon dos preguntas. 1º Qué consecuencias económicas tendría la cesión de facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo que trata el Congreso. 2º Cómo veo el cierre de las exportaciones de carnes que dispuso el gobierno en marzo.

A la primera pregunta respondí que esa delegación de facultades del Poder Legislativo al Ejecutivo enrarecerá aún más el clima inversor, porque acentuará la discrecionalidad y el riesgo de nuevas regulaciones abusivas. En un post reciente opiné sobre el tema con una perspectiva principista.

No quise darle a la segunda pregunta una respuesta del tipo "consecuencialista", de acuerdo con la acertada calificación de Martín Krause, quien publicó en La Nación el mejor artículo sobre el cierre de las exportaciones de carnes que leí hasta ahora. Tuve la sensación de que mi respuesta no satisfizo a los periodistas. Quizá esperaban una respuesta consecuencialista, una que enfatizara la pérdida de mercados y el daño que se le inflige a la inversión ganadera. Me pareció más apropiado poner de relieve el carácter aberrante y bárbaro de la medida en un país que hasta 1970 fue el mayor exportador de carne del mundo, y destacar tantas veces como sea necesario que constituye una flagrante violación del derecho de propiedad.

Julio 15, 2006

La desorientación de Julio A. Ramos

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 7:21 pm

El domingo pasado vi a Julio Ramos en Hora Clave. El conductor del programa lo había invitado a dar su opinión sobre dos proyectos de ley que trata el Congreso por pedido del Poder Ejecutivo: una modificación de la ley de administración financiera del estado, para otorgarle al jefe de gabinete poderes especiales sobre el presupuesto, y la reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia.

Ramos, quizá el periodista gráfico más importante del país, después de una introducción algo confusa, dijo que la acumulación de facultades extraordinarias en el presidente de la Nación llevaría a la dictadura, pero que él, Ramos, que había conocido en persona a varios dictadores y que conoce hace mucho tiempo a Kirchner, tenía la impresión de que éste no deseaba, en el fondo, esos poderes extraordinarios y que no los usaría porque su tipo humano, por decirlo de alguna manera, no es el de un dictador. La respuesta de Ramos, que se repite en un artículo de tapa en la edición de Ambito Financiero del jueves 13, es una obra maestra de la complacencia política. Empieza por aclarar que su posición es netamente opositora y termina por relativizar las intenciones del autócrata en potencia, a quien confiesa no terminar de entender.

En una delirante pesquisa psicológica que abarca varios párrafos del artículo referido, Ramos especula sobre la naturaleza del proyecto de transformación nacional que Kirchner tendría en mente. Que poblar la Patagonia, que recuperar la soberanía en la Islas Malvinas, que impulsar una industria competitiva a nivel mundial, como si para concretar cualquiera de tales proyectos fuera necesario que el Congreso cediera facultades extraordinarias al Dr. Kirchner. Ramos no termina de entender a Kirchner y yo no termino de entender a Ramos.

Una posibilidad es que Ramos pretenda conseguir de esta forma lo mejor de los dos mundos: quedar bien con un público que pide una opinión independiente, y también con un gobierno que exige una opinión obsecuente o, por lo menos, neutra. La otra posibilidad es que Ramos ande muy desorientado y que no tenga nada revelador que señalar. La primera posibilidad tiene el costo del ridículo público pero le permite salvar el pellejo. La segunda pone en evidencia la desorientación del periodista y mejor sería que se abstuviera de hablar cuando no tiene nada que decir.

¡Qué importa si Kirchner finalmente no usa los poderes extraordinarios! Lo único que importa es que la emergencia ya pasó y que la cesión de esos poderes conduce a la dictadura. Punto. La respuesta del senador Terragno, en cambio, estuvo a la altura de la circunstancia. Fue terminante y elocuente. Recordó que el presidente de la primera democracia del mundo, Bush, en vez de firmar un decreto de necesidad y urgencia, se fue al Congreso y solicitó que le permitieran aumentar 2.5% el presupuesto para reconstruir el área devastada por el huracán Katrina, una verdadera emergencia nacional.

Julio 13, 2006

Reacción de EEUU y la convicción de Toledo

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 2:06 pm

Reproduzco a continuación un artículo y dos notas sobre el tratado de libre comercio (TLC) de Perú y EEUU, que recientemente fuera aprobado por el Congreso del primero. El martes pasado, el representante por Arizona Jim Kolbe publicó en el Miami Herald un artículo en el que alienta al Congreso norteamericano a aprobar sin demora el TLC. Kolbe enfatiza que es necesario premiar la convicción y el esfuerzo de un país que rechaza el populismo de algunos vecinos y opta, en cambio, por asociarse a una economía capitalista como la de EEUU. Por su parte, El Comercio, de Lima, publicó dos notas sobre las actividades del presidente Toledo en su viaje a EEUU. En la primera, Toledo aparece instando a un representante demócrata a aprobar el TLC antes del 28 de julio próximo, fecha en la que entregará el poder a Alan García, su sucesor; en la segunda, Toledo aparece instando al Secretario de Comercio y al titular del comité de Finanzas del Senado de EEUU a aprobar el TLC. Esta es la claridad de pensamiento y la fuerza de convicción que hacen falta para transformar al Perú en la potencia comercial del Pacífico a la que aspira el presidente electo García. (Debo el artículo y las notas a Luis F. Calviño.)

Kolbe en el Miami Herald

Peru’s path was set in motion on June 4 when the Peruvian people elected Alan García as the country’s next president rather than succumb to a nakedly nationalist, anti-market siren song espoused by his primary opponent.

Now the ball is in our court. There’s no stronger message of support that our Congress can send to the Peruvian people for choosing this wise but difficult course than by swiftly passing PTPA.

The trade promotion agreement is part of a larger U.S. strategy in the region. The idea is to transition to reciprocal trade agreements that benefit both sides and create long-term bilateral trade and investment from one-sided trade-preference programs intended to develop economic alternatives to coca production.

Close to one million Peruvians are employed directly or indirectly as a result of current preference programs. A free-trade agreement will make these benefits a permanent part of our trade relationship — instead of contingent on an uncertain vote to renew preferences every couple of years.

On the U.S. side, the agreement promises substantial benefits for exporters large and small. Today U.S. companies face an average 9 percent tariff while their Peruvian counterparts export virtually tariff free to the U.S. market. On Day One of the agreement, 65 percent of U.S. agricultural exports and 88 percent of U.S. manufactured products will enter Peru tariff free. Remaining tariffs will phase out over time. The International Trade Commission has estimated that the agreement will generate $2.1 billion in economic growth in the United States.

But as the North American Free Trade Agreement (NAFTA) with Mexico taught us, an agreement with Peru will have impacts far beyond economic growth. In February 1999 — five years after NAFTA entered into force — President Clinton said in a speech in Merida, Mexico, that, “NAFTA has taught us that we have far more to gain by working together.”

As chairman of the U.S. delegation in the U.S.-Mexico Inter-Parliamentary Group, I have seen both the deepening and the broadening of our relationship with Mexico. Before NAFTA, there was suspicion and a lack of collaboration on both sides of the Rio Grande on many issues. Today, we closely collaborate on energy, counternarcotics, immigration and border-security issues in ways that would have seemed far fetched just 12 years ago.

If there is a place where we need the same kind of mature relationship now more than ever, it is in the heart of the Andes. With the growing influence of Chávez and the questionable economic choices being made in Bolivia and Ecuador, it is imperative that we reach out to our friends in the region and strengthen economic and political partnerships.

Last summer’s vote on the Central American Free Trade Agreement crystallized the partisan divisions on trade in Congress. Now is the time to lay down the mantle of partisanship and pick up the banner of partnership. Passing PTPA would send a strong signal to the Peruvian people that the United States stands by its friends and is committed to building a safer, freer and more prosperous neighborhood in the Americas.

(U.S. Rep. Jim Kolbe, R-Ariz., chairs the Foreign Operations Appropriations Subcommittee.)

Toledo inició gestiones para lograr ratificación de TLC

A pocas horas de haber arribado a Nueva York, el presidente de la República, Alejandro Toledo, destacó el apoyo expresado por el líder afroamericano e influyente representante demócrata por esa ciudad, Gregory Meeks, a la ratificación del Acuerdo de Promoción Comercial aprobado por los gobiernos del Perú y Estados Unidos.

Toledo señaló que Meeks es un líder de la comunidad afroamericana y del Partido Demócrata y expresó su deseo de que antes del 28 de julio el TLC sea ratificado por los miembros del Congreso estadounidense.

El jefe de Estado compartió un acto litúrgico con Meeks en la catedral neoyorkina conjuntamente con el reverendo Floyd H Flake. Durante la jornada religiosa, Meeks invitó al presidente Toledo a hacer uso de la palabra.

El mandatario peruano resaltó el liderazgo de Meeks en la comunidad afroamericana y que compartía con él su vocación por apoyar a la comunidad y generar desarrollo económico.

Según un comunicado de la Presidencia, Toledo también ratificó que trabajará voto a voto el apoyo de los legisladores estadounidenses como el de Gregory Meeks.

Toledo se reunirá con secretario de comercio EE.UU.

El presidente Alejandro Toledo se reunirá este lunes con el Secretario de Estado en Departamento de Comercio, Carlos Gutiérrez, y con el titular del Comité de Finanzas del Senado norteamericano, Charles Grassley.

Las citas se desarrollarán en el marco de la agenda del jefe de Estado destinada a impulsar que el Congreso estadounidense ratifique el Tratado de Libre Comercio (TLC) con el Perú.

La cita con Gutiérrez y Grassley se efectuará en el Departamento de Comercio de la ciudad de Washington. Posteriormente dialogará con la representante comercial de los Estados Unidos, la embajadora, Susan Schwab, según detalló la agencia Andina.

Julio 12, 2006

Pregunta que se repite infinitamente

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 5:26 pm

Ayer, al término de una conferencia sobre la importancia de los acuerdos de libre comercio, una persona del auditorio me felicitó por la exposición y, acto seguido, me confesó que tenía serias dudas de que un país chico como Perú pudiera "sacar algún beneficio" de un trato con una gran potencia como EEUU. Esta observación me lleva a pensar que la persona no entendió mi mensaje o que yo no fui claro. Sigue una nueva aclaración sobre los beneficios del libre comercio.

Los países chicos se benefician más de los acuerdos de libre comercio que los grandes. Por especialización en la producción y por diversificación en el consumo. El país chico puede concentrar su esfuerzo de producción en los sectores más eficientes y aumentar su productividad, y también puede diversificar la oferta de productos para el consumo y la inversión y abaratar el costo de vida y el de producción. Por simetría, el país grande gana poco. Lo mueven consideraciones geopolíticas, sobre todo.

Lo importante es que ganan ambos, el país chico y el grande. Pero si esto no fuera suficiente, podemos preguntar quién va a ganar más de la asociación. ¿Un país chico como Perú, cuyas exportaciones consiguen el ingreso permanente a un mercado que representa 28% del PBI mundial, aun cuando no tengan acceso pleno? ¿O EEUU, cuyas exportaciones consiguen el ingreso permanente a un mercado que representa 0.1% del PBI mundial, aun cuando tengan acceso pleno? Creo que la respuesta es obvia.

Julio 5, 2006

Tipo real de cambio 1970-2006

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 12:53 pm

Entre mis gráficos favoritos figura en lugar prominente el tipo real de cambio. Esta variable mide el poder de compra del dólar americano en el mercado interno. Puede ser vista como una buena medida de la inversa del salario real local: a mayor TRC, menor salario real.

Hay muchas definiciones del TRC. La más aceptada es igual al producto del tipo de cambio (valor nominal, del mercado libre cuando hay control de cambios) y el índice de precios mayoristas de EEUU, dividido por el índice de precios al consumidor nacional. O sea que el TRC mide el precio de los bienes transables en términos de los no transables (servicios privados y públicos). Por este motivo, resulta una variable muy controversial, capaz de dar vuelta la economía argentina cuando baja a un nivel que la Unión Industrial Argentina considera inaceptable, como ocurrió hacia el fin de los períodos 1978-1981 (la Tablita) y 1991-2001 (la Convertibilidad).

Los picos del TRC están asociados a grandes crisis monetarias y consecuentes fugas de capitales: el rodrigazo (1975), el cavallazo (1982), la hiperinflación (1989-1991) y la devaluación asimétrica (2002). Los valles son propios de etapas de estabilización, ingreso de capitales, eliminación de retenciones a las exportaciones y expansión del gasto público. En dos palabras, la incertidumbre eleva el TRC, pero la eliminación de las retenciones contribuiría a reducirlo; en tanto que la estabilidad lo reduce, pero una liberalización de las importaciones contribuiría a elevarlo, lo mismo que un bajo gasto público y un elevado superávit fiscal.

dolarreal.jpg

Un tipo de cambio fijo no implica un TRC bajo, necesariamente. Durante la Tablita y la Convertibilidad el TRC fue bajo en razón del ingreso de capitales, la eliminación de las retenciones y el aumento del gasto público. En la actualidad, con tipo de cambio casi fijo hace tres años y medio, el TRC es alto, porque el impacto bajista del alto gasto público ha sido más que neutralizado por el impacto alcista de las retenciones y el débil ingreso de capitales. (Por un análisis más detallado de las fuerzas que actúan sobre el TRC, vea mi artículo "El tipo real de cambio en 1970-1990. Evolución, funcionamiento e implicancias", en Convertibilidad, por J. Avila, A. Almansi y C. Rodríguez. UCEMA, 1997.)

Por último, un TRC alto no aumenta las exportaciones. Por ejemplo, entre 2000 y 2005, el TRC aumentó cerca de un 120%, no obstante lo cual las exportaciones cayeron de un 0.51% de las exportaciones mundiales a un 0.39%. Cuando los defensores del dólar alto le digan que las exportaciones subieron mucho gracias a la devaluación de 2002, respóndales que el índice que vale es la participación en el comercio mundial. En dicho período, las exportaciones argentinas subieron un 52% en dólares corrientes, pero las de Colombia, de Brasil y del mundo subieron 115%, 100% y 60%, en cada caso. ¡Las exportaciones argentinas crecieron, entonces, aun menos que las del mundo, donde gravitan mucho EEUU, UE y Japón, economías maduras y abiertas, que crecen modestamente por definición!

Julio 2, 2006

A favor de Pekerman

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:49 pm

Apoyo la continuidad de José Pekerman como DT de la selección argentina de fútbol. El desempeño del equipo nacional en el Mundial 2006 fue destacado en el plano futbolístico y ejemplar en el moral. Lo segundo me llamó especialmente la atención. En la montaña rusa de cambiantes circunstancias que caracterizan a un campeonato mundial seguido por miles de millones de televidentes, observé un equipo disciplinado, organizado, prolijo y humilde, respetuoso de las reglas y que evitó el exitismo. Un equipo maduro, en síntesis, no obstante la gran cantidad de jugadores muy jóvenes.

Pekerman ha sido un buen DT. Bueno como estratego futbolístico, si bien los puede haber mejores, y el mejor como líder de un grupo sometido a grandes presiones. Este atributo no es menor. En las concentraciones argentinas reinó la armonía y la cordialidad. El contraste con el caos, el desconcierto y la paranoia de la concentraciones de 1990 y 1994 no puede ser mayor.

La industria futbolística argentina se ha desarrollado con tanto éxito (dos copas mundiales, ubicándose ahora entre el 5to. y el 8vo. lugar en el ranking mundial) porque funciona bajo normas internacionales, sin interferencias del gobierno. Mejor todavía que la agricultura y la ganadería porque, sin retenciones a la exportación de jugadores y técnicos, éstos viajan, juegan y aprenden afuera y nos mantienen en contacto con el mundo. Lo mismo propongo para la moneda, los depósitos y el comercio de exportación e importación. Que funcionen bajo jurisdicción internacional. El desarrollo subsecuente elevaría a la economía argentina a la altura de su fútbol.

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