La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

Agosto 28, 2006

No Alineados

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 12:40 pm

En un excelente artículo del sábado pasado, Martín Rodríguez Yebra, de La Nación, relata la historia de la relación entre Argentina y el Movimiento de Países No Alineados en vista del “cauto regreso” que ha anunciado el gobierno de Kirchner a ese foro anti-imperialista. En la próxima cumbre del foro, que se hará el mes que viene en La Habana, se prevé una condena a Israel, un respaldo del programa nuclear iraní y un debate sobre la situación de Venezuela con la presencia del presidente Chávez. El periodista se pregunta si estamos frente a un acto de nostalgia, a un giro en la política exterior del gobierno o a un desafío a EEUU. Termina por informar que en el gobierno le restan trascendencia a la participación en la cumbre, aunque sin dejar de reconocer que forma parte del re-acomodamiento general de la política exterior argentina.

Pocos países se han desacreditado tanto como Argentina en los últimos cien años. Nos sobra geografía pero nos falta crédito y reputación. Tenemos tierras en abundancia pero hemos perdido población y capitales a favor de otros países. Coexisten piquetes y atraso con degradación institucional y baja productividad. La pobreza es el resultado lógico de este cuadro de situación.

La política económica empieza por la política exterior. Dos ejemplos recientes corroboran este aserto.

En septiembre de 1989, el expresidente Menem, en la cumbre de países no alineados que se reunió en Belgrado, declaró: “Asistimos a un mundo distinto, inimaginable tiempo atrás. La política de bloques es algo definitivamente del pasado”. En 1991, el canciller Di Tella pidió la desafiliación del grupo, alegando que éste había rechazado propuestas presentadas sobre libertad de mercado y apertura democrática en varios países. En el ínterin, Argentina había mandado dos naves a la guerra del Golfo en calidad de apoyo logístico, como una muestra de buena voluntad hacia EEUU y en el marco de una resolución de las Naciones Unidas. Se fue abriendo paso así una política de franco entendimiento con aquel país y se fortaleció un proceso de privatizaciones, desregulaciones y estabilización macroeconómica.

En su primera entrevista con el presidente Bush en el Salón Oval, el presidente Kirchner, mientras apoyaba su mano derecha sobre la rodilla del norteamericano, le pidió que no se preocupara por la aproximación del gobierno argentino a Chávez pues no era de carácter ideológico sino táctico; tan solo una forma astuta de moderar desde adentro al venezolano. ¿Qué impresión puede haber dejado en Bush la confidencia de Kirchner? ¿Creería Ud. en la palabra de un aliado que se pasea con el enemigo con la excusa de acercárselo? Kirchner debe haberle dejado la impresión de un gobernante entre pueril y poco confiable. Luego vendrían el ataque piquetero a Shell, la contra-cumbre de Mar del Plata, la incorporación de Venezuela al Mercosur, el control de precios generalizado, el cierre de las exportaciones de carne y el virtual aislamiento internacional del país.

Tucídides, el historiador griego que vivió hace más de 2000 años, escribió que los fuertes hacen lo que pueden, no lo que quieren, sólo lo que pueden, en tanto que los débiles hacen lo que deben. Durante el siglo XX la dirigencia argentina no valoró la sabiduría de esta frase. El presidente Kirchner la valora menos todavía. Han creído que Argentina es un país grande y fuerte porque un viaje en auto desde Buenos Aires a Bariloche lleva un día y medio. Cuando el punto de referencia es otro: nuestro país representa apenas un 0.5% del PBI mundial, un 0.3% de las exportaciones mundiales y un porcentaje intermedio del ahorro mundial. En la visión práctica de los gobernantes e inversores del mundo, Argentina es poco más que Uruguay. Ambos países corren el riesgo de perderse en un redondeo estadístico. En consecuencia, nuestra política exterior debería parecerse más a la uruguaya, que es realista y humilde. Hasta que acumule la reputación de una nación que sabe cumplir pactos y contratos, en sus relaciones exteriores Argentina debería hacer lo que debe.

Agosto 25, 2006

Perlas que recibí de ustedes

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:48 pm

En los primeros seis meses del blog recibí un montón de comentarios de los que aprendí mucho. Están perdidos en la sección respectiva de varios posts. Este post tiene por fin rescatarlos, darles visibilidad, y ponerlos a consideración de todos. En esta ocasión, elegí dos de ellos.

1º Guillermo, que vive en China, mandó este comentario al post Dólar alto + China = Salario bajo:

Efectivamente, los salarios se determinan aqui, en China. Y lo seran por un tiempo bastante prolongado, porque pese al extraordinario crecimiento de la economia china, la pobreza aun es apabullante. A nosotros nos resulta muy dificil entender por qué, despues de más de 20 años de crecimiento sostenido, aún hay tanta pobreza. Los numeros no ayudan. Para nosotros, 1 millon o 10 millones, es casi lo mismo, asi que 1.300 millones, son simplemente algunos ceros mas. Asi que permitame hacer otra comparacion, tal vez menos exacta, pero mas ilustrativa. Aqui hay mas de 30 ciudades equivalentes al tamaño de Buenos Aires (Capital y conurbano), y cito: Beijing 14, Shenzhen 16, Shanghai 16, Chongqing 23, Harbin 14, Fuzhou 13, Tianjin 11, Shenyang 14, Chengdu 17, Guangzhou 16, Hangzhou 13, etc. Aqui se considera pueblo todo lo que tenga menos de 200.000 habitantes. Otro factor que incide en la determinacion del salario chino es el hecho del trabajo en negro. Lo hay, y mucho. Por el simple hecho que trabajar en negro en una fabrica (12 horas diarias, como minimo, 7 dias a la semana) es mas rentable que ser campesino en una granja comunal, o una granja de su propiedad (no mas de 250 mts cuadrados). Teniendo en cuenta esto, mas una serie de factores conexos (seguridad en las inversiones, etc.), considero que China sera, no solo quien fije el salario del obrero no calificado, sino la factoria del mundo por un buen tiempo. Le mando una vez mas mis saludos desde Beijing.

2º Andrés mandó este comentario al post Pregunta que se repite infinitamente:

Creo que está claro que el libre comercio beneficia a los países más chicos porque gracias a él se especializan en lo que mejor saben hacer o producir, en lugar de tratar de especializarse en lo que no saben. Para entenderlo mejor: ¿Para qué sirve especializarme en ser jugador de futbol cuando para ese deporte no tengo las habilidades que sí tengo para, por ejemplo, el tenis? Incluso países chicos que dependen de la suerte de una sola actividad productiva (por ejemplo, lo que ocurre con Venezuela y el petróleo) salen beneficiados. Tengo entendido que Chile, país que antes dependía casi exclusivamente de las exportaciones de cobre, gracias a la apertura de su economía comenzó a exportar de manera creciente productos no tradicionales como el salmón. Aquí reproduzco lo que dijo el escritor sueco Johan Norber en su artículo "Cómo la globalización conquista la pobreza". Dejo el link al artículo:

http://www.atlas.org.ar/articulos/articulos.asp?Id=517

"En 1870, Suecia era más pobre de lo que es el Congo hoy en día. La gente vivía veinte años menos de lo que se vive en la actualidad en los países en desarrollo, y la mortalidad infantil era el doble de la del país en desarrollo promedio. Mis ancestros estaban literalmente muriéndose de hambre. Pero las reformas de liberalización doméstica y el libre comercio con otros países cambiaron todo eso. Un acuerdo comercial con Inglaterra y Francia en 1865 hizo posible que los suecos se especializaran. No podíamos producir bien comida, pero podíamos producir acero y madera, y venderlos en el extranjero. Con el dinero que ganábamos podíamos comprar comida. En 1870 comenzó la revolución industrial en Suecia. Nuevas compañías exportaron a otros países alrededor del globo y la producción creció rápidamente. La competencia forzó a nuestras compañías a ser más eficientes, y viejas industrias fueron cerradas de tal forma que pudiéramos satisfacer nuevas demandas, tales como mejor vestimenta, servicios médicos y educación."

Agosto 19, 2006

Los uruguayos quieren el TLC

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 5:27 pm

Andrés, un cibernauta que frecuenta este blog, preguntó en junio (comments a Uno más): ¿Firmará Uruguay el TLC con EEUU? Respondí que en el gobierno uruguayo no había unidad de criterio al respecto. Que era posible que finalmente prevaleciera la opinión pública. Que la actuación argentina en la crisis de las papeleras había provocado tal desconcierto en el público uruguayo que éste se volcaba a favor del TLC y en contra del Mercosur. Hoy, con información actualizada en la mano, confirmo lo que dije entonces.

Una impresión se afianza a paso redoblado. La opinión pública y el gobierno uruguayos desean un acuerdo de libre comercio con EEUU. Se han dado cuenta de que lo necesitan a raíz del estancamiento, por no decir el desbaratamiento, del Mercosur. El mercado común del cono sur, que fuera anhelado por el romántico pueblo uruguayo, más que por cualquier otro, como el camino prometido por la historia para concretar el sueño de la patria grande, ha quedado vertiginosamente sepultado en un mar de discrecionalidades. El cínico mecanismo de “adaptación competitiva”, que filtra en Argentina las importaciones industriales de Brasil, es un ejemplo de esas discrecionalidades imposible de conciliar con un mercado común. La permanente postergación de acuerdos de libre comercio con la Unión Europea y EEUU es evidencia clara del espíritu proteccionista que prevalece en Brasil y que Argentina acata. La reciente incorporación de Venezuela crea dudas sobre el rigor de la cláusula democrática. Y si a las decepciones enumeradas agregamos el tácito aval que prestó el gobierno argentino a los cortes de puentes sobre el río Uruguay, que vulneraron el libre tránsito de mercaderías y turistas, tenemos cartón lleno. El pueblo uruguayo, que no es racional como el chileno ni ciclotímico como el argentino, sino noble y lírico, chocó en los últimos meses contra la roca dura de la realidad y comprendió que el futuro no pasa por la contra-cumbre de Mar del Plata ni por el Mercosur, que está en otra parte.

El diario Ultimas Noticias, de Montevideo, publicó el pasado lunes 15 los resultados de una encuesta de Interconsult, que había preguntado: ¿Uruguay debe concretar un TLC con EEUU o no le conviene? El 61% de los encuestados se manifestó a favor, el 29% en contra y el 10% no opinó. Los más reacios al TLC son los votantes del Frente Amplio: 47% a favor y 43% en contra. Entre los votantes por los partidos Colorado y Blanco, en cambio, 77% está a favor y apenas 12% en contra.

El ministro de Economía, Danilo Astori, principal impulsor del TLC con EEUU, hizo estas interesantes declaraciones al diario El Observador, de Montevideo: a) la estrategia de inserción internacional del gobierno no solo incluye buscar un acuerdo comercial con EEUU, sino también con China e India; b) ya iniciamos conversaciones con China para arribar a un acuerdo comercial importante, ojala sea un TLC; en 2007 vamos a ir con el presidente a China porque nos parece absolutamente fundamental tener un acuerdo bilateral importante con ese país; c) con India estamos avanzando rápidamente en un tratado de protección de inversiones, que es la antesala de un acuerdo comercial amplio; d) sobre las conversaciones que adelantan Uruguay y EEUU, esta semana se ingresa en un terreno que técnicamente podemos llamar de negociación, con miras al 2 y 3 de octubre, cuando se reunirá en Montevideo la Comisión Bilateral de Comercio e Inversiones. Para esa fecha ya hay que tener una definición de lo que podríamos llamar formato del acuerdo; e) en un balance de efectos, Uruguay va a salir ganando muchísimo con un acuerdo; no tengo evidencia, una sola evidencia empírica, de un país pequeño, mediano o grande que haya realizado un acuerdo con EEUU y haya salido perjudicado.

No obstante la falta de consenso pleno en el Frente Amplio y en el gabinete del presidente Vázquez, funcionarios del Ministerio de Economía uruguayo ya dan por hecha la firma del TLC con EEUU. Mientras tanto, en la otra margen del Río de la Plata, el subsecretario de Integración Económica y Mercosur advertía que un TLC con un miembro ajeno al bloque es incompatible con el Mercosur, añadía que “hay sectores en los gobiernos de Uruguay y Paraguay que impulsan acuerdos bilaterales con EEUU y otros países”, y pedía que estos países resolvieran si “la mejor forma de insertarse en el teatro global es desde el bloque o si piensan que en forma individual pueden sacar ventajita”. Cito esta reflexión para mostrar el patético contraste entre el vuelo de cóndor de los uruguayos y el vuelo de bataraza del progresista gobierno argentino.

Agosto 16, 2006

Lavagna

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 11:28 am

El domingo pasado, vi con especial interés a Roberto Lavagna en el programa de TV Fuego Cruzado que conducen Leuco y Longobardi. Lo presentaron y trataron como el gran opositor al presidente Kirchner en las elecciones de 2007. Enfrentó a un panel de periodistas de variada extracción: Ambito Financiero, Página 12, Clarín y La Nación. Me pareció que le fue bastante bien. Lo noté ágil, astuto, informado, casi un Einstein comparado con la marcada mediocridad que se adueñó del escenario político en los últimos años. Mi esposa también lo vio y me dijo: "ese hombre no convence a nadie". Tal vez esté en lo cierto.

Lavagna es hombre de corporaciones. Por un lado, su candidatura fue maniobrada por Alfonsín, con el visto bueno de Duhalde y el apoyo del diario Clarín. Por el otro, es un representante del establishment industrial. Impulsó y defiende el Mercosur, que es un entendimiento entre la UIA y la Federación Industrial del Estado de San Pablo con el objeto de crear un coto de caza ampliado para transferir recursos de los consumidores y los productores rurales a los dueños de las fábricas de ropa, calzado, heladeras y calefones, entre otras industrias locales.

Lavagna es lo mismo que Kirchner; ofrece dólar alto y proteccionismo industrial. Pero habla como un radical; tiene un vocabulario más amplio y mejor dicción. Ofrece respeto del principio de separación de poderes, previsibilidad en las relaciones exteriores (menos Chávez y más Unión Europea, y un trato no irritante a EEUU) y una política realista para las empresas privatizadas. Y si bien no se expresa en clara defensa de la propiedad privada, por lo menos da a entender que no tendría en su gabinete a D’Elia, el piquetero violador serial de la misma. En vista de la escasa claridad de ideas que caracteriza a los otros postulantes a la presidencia, mientras lo veía y escuchaba, de pronto Lavagna se me apareció como un Juan Bautista Alberdi redivivo. ¡Qué bajo habremos caído!

Según las encuestas de imagen, empata con Kirchner en la Ciudad de Buenos Aires y pierde claramente en el Interior. En otras encuestas está detrás de Macri por amplio margen. No sé qué futuro político tendrá. Podría disponer de tanto apoyo territorial como Macri gracias a la estructura que quede de la UCR y a la que queda del duhaldismo en la provincia de Buenos Aires. De todas formas, esto es mucho menos que el apoyo territorial que recibirá Kirchner de los gobernadores.

Su gran capital, su caballito de batalla, es "la herencia" que dice haberle dejado a Kirchner. Señaló que con una herencia se pueden hacer dos cosas: despilfarrarla o mantenerla e incrementala. Opina que Kirchner la despilfarra, aunque piensa que podría incrementarla si cambiara a tiempo algunas de sus políticas a fin de crear un clima de inversión y de estimular la producción de energía.

Del discurso de Lavagna me molesta el empleo grandilocuente de "la herencia", o sea, la herencia que él le habría dejado al país. ¿Desde cuándo una reactivación basada en un tipo de cambio fijo, a continuación de una crisis aguda, puede ser considerada una herencia? En abril de 2002, una mañana recibí de improviso una llamada de Rolando Hanglin para pedirme una opinión al aire sobre Roberto Lavagna, que acababa de aceptar el cargo de ministro y a quien pocos conocían entonces. En pocas palabras, le respondí que no era un genio pero que tenía oficio, y que esto era lo más importante atento a la falta de oficio que había demostrado el ministro saliente. Resultó mejor de lo esperado; además de oficio, demostró notable habilidad política para manejar las intrincadas relaciones con Kirchner y su entorno, y para alejarse del gobierno en el momento que más le convenía.

Pero una herencia es algo muy distinto a lo que Lavagna tiene en mente. Se refiere a un conjunto de reformas estructurales (apertura comercial, fortalecimiento del sistema bancario, desregulación del mercado laboral, descentralización fiscal federal) capaces de alentar un auténtico clima de inversión y un horizonte de estabilidad y crecimiento. Nada de esto dejó Lavagna. De la apertura, que ni le hablaran; si hasta trabó las importaciones de Brasil con su Mecanismo de Adaptación Competitiva. De la descentralización fiscal federal, tampoco; se cansó de preguntar socarronamente para qué la íbamos a hacer dado que igualmente había superávit fiscal (que, dicho sea de paso, se está esfumando en las provincias). En el mercado laboral no hizo nada. En el sistema bancario, aparte de sentarse a esperar que los depositantes se calmaran y le aceptaran cambiar los depósitos por unos bonos que han costado una fortuna, tampoco hizo nada.

Como dice mi esposa, no creo que con "la herencia" vaya demasiado lejos, sobre todo porque Kirchner se las arregla para mantenerla pese a algunas aberraciones que se han sucedido desde noviembre pasado cuando Lavagna se fue. Pero me gusta más que Kirchner. De esto no hay dudas. El drama es que vendría acompañado por Alfonsín y los radicales, que son yeta. ¿Cuál es la opción? ¿Sobisch? Hoy por hoy, no tiene vuelo nacional. ¿Macri? Tiene más vuelo nacional. Tiene dinero, tiene apoyo del peronismo residual y de alguna franja del liberalismo y es más privatista.

¿Y con respecto a un acuerdo de libre comercio con EEUU, ahora que incluso Uruguay se apronta a firmar uno? Arriesgo que Macri sería más proclive a firmar un acuerdo parecido a los de Chile, Perú o Colombia. Noten que los negocios de su padre ya no requieren protección: pasó de los autos, el sector más protegido, a los limones y el transporte de carga, que ganarán con la apertura. Me arriesgo a pronosticar que hasta el propio Lavagna se animaría a firmar un acuerdo, pues cada vez será más difícil escaparle a la ola. A la UIA, por cierto, le convendría que fuera él y no otro quien condujera el camino hacia lo inevitable. Un negociador terco y bizantino como Lavagna podría lograr el milagro de una apertura que no fuera tal hasta dentro de muchos años.

Agosto 12, 2006

Arquetipo de una época

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 12:42 pm

El pasado viernes 4 de agosto, por la noche, falleció Leopoldo Bravo en San Juan, tras una larga enfermedad. Entre los argentinos de su tiempo, mi padre sintió respeto y admiración por dos: Alvaro Alsogaray y Leopoldo Bravo. Del primero, valoraba su tenacidad y convicción en la prédica de la libre empresa. Del segundo, su estampa, don de mando y habilidad política.

Conocí a Bravo de lejos, aunque tengo múltiples referencias de él por vía familiar. De acuerdo con la información que circula, era hijo natural de don Federico Cantoni, fundador del partido bloquista (escisión local del Radicalismo) y gobernador de la provincia cuando Bravo nació, y de una empleada doméstica. Cantoni fue el caudillo más importante de San Juan en la primera mitad del siglo pasado. Mi abuelo paterno, un comerciante pragmático, lo apreciaba e invitaba con frecuencia a almorzar a su casa de Jáchal. Mi padre lo conoció desde niño y fue un admirador de su obra pública. Por su parte, mi abuelo materno, universitario y anarquista, lo detestaba; se negó a colaborar en uno de sus gobiernos y, según la historia familiar, por Cantoni perdió propiedades y se vio obligado a exiliarse en Buenos Aires durante la primera mitad de la década de 1930. Varias décadas después, mi abuela materna recordaba con espanto cuando los "tres machos Cantoni" y sus huestes atronaban a caballo las calles de San Juan, borrachos y disparando tiros al aire. (Los Cantoni eran tres hermanos: Federico, Aldo y Elio, que se turnaban en la gobernación.) Mis abuelos maternos eran españoles, es decir, europeos; finalmente, gringos. Cantoni tenía un concepto muy particular de los gringos. Decía que los únicos que pagaban los impuestos eran los boludos y los gringos.

Todavía recuerdo la excitación popular de la noche de aquel domingo de 1962 cuando el Dr. Bravo ganó la elección a gobernador. Yo tenía ocho años. La esposa, Ivelise Falcioni, invitó a sus primas de Buenos Aires a la ceremonia de asunción. De la mano de su madre, una de las primas, también asistió una niña pelirroja y atenta que no olvidaría el color del ambiente político local. Por el azar de la vida, 25 años más tarde conocí a la niña ya mujer en una cita a ciegas en Buenos Aires y hace casi veinte que es mi esposa.

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Leopoldo Bravo (1919-2006), último caudillo de la política sanjuanina

Por la evidencia, Bravo fue un hombre destacado desde joven. Su padre prontamente quiso reconocerlo pero él prefirió mantener el humilde apellido de la madre. Se recibió de doctor en derecho en la Universidad de La Plata en 1941, y al poco tiempo empezó a colaborar con don Federico, hasta convertirse en su virtual heredero político. Cantoni le ganó a Perón en la provincia la elección de 1946. Perón, según se cuenta, le señaló que se la había ganado porque a San Juan no llegaba la radio, y para sacárselo de encima lo mandó de embajador a Rusia. Detrás de Cantoni fue Bravo, iniciándose así su dilatada carrera pública:

1946-1949 Consejero y encargado de negocios de la embajada argentina en Rusia.

1953 Embajador en Rusia, después de otros destinos en el bloque socialista de Europa del Este.

1961 Gobernador electo de San Juan. No pudo asumir porque el gobierno nacional anuló las elecciones.

1962-1966 Gobernador de San Juan (por el voto popular).

1973 Candidato a vice-presidente de la Nación por la Alianza Republicana Federal.

1973-1976 Senador nacional por San Juan.

1976-1981 Embajador en Rusia, en Italia y en Mongolia.

1982-1983 Gobernador de San Juan (designado por el gobierno militar).

1983 Gobernador de San Juan (por el voto popular).

1989 Senador nacional por San Juan, hasta hace muy poco.

Medio siglo de actividad política ininterrumpida. Como representante diplomático del presidente Perón, como gobernador democrático, como candidato a vice-presidente por el partido militar, como senador elegido en las urnas, como embajador de un gobierno de facto, como gobernador-interventor puesto por el mismo gobierno militar, y una vez más como senador de la Nación. Aprovechó todas las oportunidades a su alcance. La esposa y el hijo mayor, Leopoldo, fueron diputados nacionales. Y como remate de una vida eficaz, el mismo día de su muerte el presidente Kirchner designó a Leopoldito embajador en Rusia.

La vida de Bravo es una pintura fiel de la época que le tocó vivir. Fue una figura distinguida del establishment político. Fue un insider, un hábil operador del sistema que todavía rige en nuestro país. Cultivó el poder para sí, para su familia y para San Juan. Fue un defensor de esa particular visión del federalismo que consiste en hacer lobby tres días a la semana en Buenos Aires, conseguir el desvío de fondos a la provincia y con ellos construir grandes obras públicas, tales como la avenida de circunvalación, el camino del Agua Negra a Chile, el autódromo, el estadio cubierto y el auditorium, de los cuales los sanjuaninos estamos orgullosos. Hasta donde yo sé, jamás se le pasó por la cabeza que el federalismo pudiera ser algo sustantivamente distinto. Jamás se pronunció a favor de que las provincias recaudaran por ellas mismas el total o gran parte de sus gastos, para que el gobernador, en vez de lobista y mendigo en Buenos Aires, se constituyera en un poder autónomo auténtico.

No fue un repúblico, pese a su destreza en la competencia política abierta y en el juego de influencias encubierto entre los poderes del Estado. No defendió a desaparecidos, pese a su condición de abogado conocedor de la situación política nacional. No predicó la conveniencia de un entendimiento franco con EEUU, el país clave de su tiempo y del nuestro, pese a su rica experiencia diplomática. No militó a favor del libre comercio, pese a tener clara conciencia de la importancia de una salida a Chile. Aunque no le faltaron cargos ni tribunas de primera línea para expresarse y hacer valer una opinión sobre cualquiera de esas causas fundamentales para un hombre de estado.

En su nota necrológica, La Nación destacó que Bravo fue un obrero de la política, de mano dura, personalista, intuitivo y muy inteligente. Para muchos era casi un calco de Cantoni, aunque Bravo no era de armas tomar. En su funeral, José Luis Gioja, el actual gobernador de la provincia, dijo que este día triste debe transformarse en un día de regocijo porque despedimos a un hito de los más altos de nuestra historia.

Nadie ha mentido. Ni su currículum, ni La Nación ni el gobernador Gioja. Todos han dicho la verdad. Es peligroso juzgar a un hombre pocos días después de muerto. Es injusto descalificarlo por haber jugado mejor que nadie un juego cuyas reglas él no estableció. Leopoldo Bravo fue el arquetipo de una época de la política argentina. Pragmático, oportunista, sin sueños de grandeza nacional. Nació y vivió muy cerca de la casa natal de Domingo F. Sarmiento pero fue muy distinto. Tan distinto como el siglo XX del XIX.

Agosto 8, 2006

Salto tecnológico, productividad e inversión

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:06 pm

Reproduzco a continuación la última carta semanal de Daniel Naszewski al ciberespacio. Me gustó su cronología del cambio tecnológico que experimentó la máquina de escribir, desde la vieja Remington hasta la notebook wi-fi actual. Tengo, más o menos, la misma edad que Daniel, pasé por las mismas etapas de avance de la tecnología y sigo maravillándome ante el fenomenal salto de productividad que se ha verificado desde la década de 1970. Recuerdo que cuando entonces me sentaba a calcular la recaudación impositiva en la Secretaría de Hacienda, mi arsenal de herramientas se limitaba a una máquina de sumar a manivela; para graficar los resultados venía un dibujante con un tablero y una regla T, y para presentarlos colgábamos la cartulina de la pared. Hoy tenemos la planilla de cálculo Excel y el cañón de proyección. Pavada de salto de productividad. Hacia el final de su carta, Daniel hace una informativa reseña sobre el nivel y el tipo (calidad, en la jerga actual) de la inversión argentina.

Buenas noticias: estamos creciendo mucho, muchísimo, diría que demasiado, qué novedad, hombre electrónico. Y las inversiones en relación al PIB rondan casi 22%, del PIB, un nivel casi semejante al alcanzado en lo mejor de lo mejor de los años noventa, hacia 1998. Basta caminar por la calle para observar las caras de felicidad de los argentinos, hoy un poco amargados por el efecto “chichón” que sufrieran sus autos y por una sensación difícil de definir en la boca del estómago, ante la fuerte discrepancia entre la inflación oficial (0,6% en julio, la controlada, la reprimida) y la otra, la que no se ve pero se siente (los precios implícitos están creciendo 14,7% anual, aproxi, la mejor medida de la evolución de todos los precios de la economía).

La mala noticia, lamento decirlo, es que la calidad del actual del crecimiento es baja, demasiado baja, y aunque muchos crean que esta es una sutileza de un jueves en que no tenía nada que decir y hacer ante tantas cosas serias y otras maravillosas que pasan en el mundo, observo que la actual fuerte recuperación económica es frágil, simplemente frágil, porque no está sustentada en bases del todo firmes, sólidas, duraderas.

Dirán qué mala onda la mía. Sí, ya lo saben, soy políticamente incorrecto, cabezadura. Pero no se preocupen: el país no va a explotar por esto, tampoco vamos a implotar. Pero se trata de otro de los suaves y crecientes desequilibrios que se vienen a agregar a la lista de los desequilibrios que crecen suavemente, hasta que se desencadenan y nos llevan puestos.

Capítulo I: el progreso según una máquina de escribir

Ayer hablaba con mi amigo Abel Viglione, de Fiel, acerca de estos temas (mucho consumo, poca inversión, baja productividad) y me dio uno de mis dejávus que demuestran que de la memoria larga estoy mejor que de la corta. Recordé cuando me traje desde lo de mi abuelo (un carpintero alemán, comunista claro) la vieja máquina de escribir Remington que estaba en un rincón arrumbado de aquella casa. La limpié, la aceité, le conseguí una cinta de las que se usaban entonces y quedó en mi escritorio como la definición de mi próxima profesión. Allí empezó una nueva y buena época en mi vida, que continúa hoy y que me ha hecho muy feliz. Comencé a escribir, nada menos. Y no paré desde entonces, para enojo de algunos que no aman la tolerancia y la libertad. (…)

Para escribir una página con esa Remington tardaba horas, eran hojas desprolijas, cada vez que me equivocaba tenía que borrar, o sacar la hoja y empezar de nuevo. Demoraba horas para unas pocas carillas, de mala calidad, y terminaba agotado, me dolían la espalda, los hombros. Luego vino la Olivetti Lexicon 80, ya era más rápido, prolijo. Un día un genio inventó las primeros papelitos para borrar, unos rectangulitos que se ponían entre la hoja y la cinta, y se tipeaba la letra equivocada y guau, magia, se borraba, en el medio inventaron un líquido blanco que se aplicaba arriba del error, y cuando se secaba se podía escribir encima, ¿díganme si eso no fue una verdadera revolución, otra que el comandante Chávez? Pero nada, no imaginaba lo que vendría: la Olivetti eléctrica, que ya tenía una cinta blanca adicional que borraba los errores de tipeo. Y luego una eléctrica con memoria, parecía que podía escribir sola. Con ella sentía que tenía los superpoderes, me sentía Gardel y Lepera todos juntos. y creasé o no, además de escribir mucho más y más prolijo, creo que escribía mucho mejor. Tanto que hasta un día el mismísimo Mario Benedetti me calificó en una contratapa como a un “joven narrador argentino” muy prometedor, qué exagerado, si ya tenía 24. Eniuei, apuntaba para la economía y el periodismo y me seguía resistiendo a estudiar inglés, pero llegó Commodore 64 a mi vida y eso fue otra revolución, aquella noche no podía dormir, me quedaba hasta las famosas altas horas de la madrugada escribiendo y soñando en un teclado suavecito y viendo lo que escribía por el primer monitor de PC. Luego imprimía limpiamente, el ruido era como la de una sierra eléctrica que iba y venía. Era la hiperrevolución, en horas escribía artículos prolijos, limpios, quizá hasta buenos, en realidad demoraba más en llevarlos desde casa hasta la vieja agencia NA, a La Razón de Jacobo Timerman, que en escribirlos (y vivía en Palermo), pero luego alguien inventó el fax, la superhiperrevolución de las comunicaciones. El resto es conocido, la primera laptop Toshiba que sólo escribía y tenía excel y una pantallita blanco-negro, la segunda Compaq con pantalla a colores, una verdadera PC como las actuales aunque con una memoria que era para llorar, y la actual HP desde donde hablo por teléfono, me comunico, veo películas, escucho mi música, les escribo estas cartas hace dos años, y las corrijo, les agrego imágenes, las edito, las envío por mail, y les llegan a ustedes en no más de 30 segundos, estén aquí, en los Usas, en España o donde sea, ¿no se maravilloso?

La ciencia ficción se estaba haciendo realidad, ¿qué tal?

Ese es el concepto de productividad, amigos y no tan amigos. Una persona, con mejores instrumentos tecnológicos, que produce más y mejor. Así de sencillo. Las mediciones de PIB no incluyen en el corto plazo esa medición cualitativa: sólo dicen que aumentó la producción de autos en un 8%, por ejemplo, pero no dicen que los autos de ahora son una galaxia de diferencia con los de veinte años atrás, en velocidad, seguridad, confort, placer, prestaciones.

Eso, amigos, es el famoso progreso, y el mundo está viviendo una revolución progresista, aunque a los progres amigos esto no les va a gustar, ya lo sé. Es que en esta Argentina, como lo digo siempre, con tristeza, el eslógan es “desorden y regreso”, mientras que en la bandera de Brasil dice “ordem y progreso”. Qué envidia.

Capítulo II, en inversiones sube la cantidad pero no la calidad

Antes que nada, un gráfico que me pasó mi gran amigo Abel Viglione…. Debo aclararles que las inversiones productivas de componen básicamente de dos rubros: construcción, por un lado, y maquinarias y equipos, por el otro. Si miran la curvita rosa (construcciones) trepa con más velocidad que la azul y desde un nivel más alto. Del 21-22% aproximado del PIB que hoy la Argentina invierte, 7,5 a 8 puntos se refieren a la curvita azul (eje izquierdo) y unos 13 puntos se refieren a la industria de la construcción (eje derecho), lo que se explica por el boom que está viviendo el sector hace varios años, y que es bienvenido, claro. Los datos de Miguel Angel Broda nos dan más información: proyectan que este en año 62,8% de las inversiones totales serán en construcción, mientras que 37,2% serán en maquinaria y equipos. Ya no me gusta tanto, en 1998 la participación era 56,4% en construcción, y 43,6% en equipo durable.

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Inversión reproductiva versus inversión en construcciones (en % del PIB)
(Fuente: Fiel)

¿Qué significa esto? ¿Acaso las inversiones en construcción no son inversiones hechas y derechas? Sí, claro, pero no siempre generan capacidad reproductiva, no implican ampliación de la capacidad potencial de producción del país (+ productividad), no necesariamente pueden asociarse con la modernización de la economía, aunque es cierto que el sector está produciendo con estándares modernos y con técnicas constructivas que modernizan sin duda el “parque edilicio” de las ciudades, mejorando la calidad de vida de los porteros y administradores de los edificios, jeje.
Amigos y no tan amigos, lo que genera verdaderos aumentos de la productividad es pasar de la Remington de mi abuelito a la notebook Hewlet Packard con la que les estoy escribiendo esta carta (es una metáfora, como agregaría Paltrow la bonita), porque eso es lo que implica una verdadera mejora de la productividad por trabajador ocupado, que permite a su vez una mejora en la calidad de vida, que permite dar aumentos de salarios que no sean inflacionarios, que expande la capacidad productiva de la economía y etcétera. Muchos lo llamamos modernización, para mi es una verdadera y concreta revolución tecnológica a la que no estamos accediendo con la velocidad necesaria para no seguir retrocediendo (en el mundo, quedarse es retroceder, muchachos).

Datos de Broda fresquitos, de este mismo miércoles.

* Buena parte del crecimiento de estos años se pudo generar por un stock de inversiones productivas preexistente, acumulado en los tan criticados años ‘90. 
* La Argentina se encuentra en el número 27 en una escala de 40 (entre los peores) en cuanto a uso de tecnología de punta. 
* La Argentina se encuentra en el número 38 en una escala de 40 (entre los peores) en cuanto a su dotación de infraestructura de punta y preparación de redes comunicación.
* La Argentina ostenta un bajo porcentaje de Investigación y Desarrollo sobre el PIB (0,4%), contra 1% dedicado por Brasil a ese mismo objetivo, o 0,6% de Chile, o 1,2% de Irlanda, o “peor”, 2,3% de Finlandia, ese “paisito” frío al que criticamos por exportarnos su polución vía nuestros hermanos uruguayos, a los que de repente criticamos porque quieren crecer, ¿quienes se habrán creído que son, si viven tomando mate?

La conclusión de Miguel Broda, fresquita, es sencillita: ”se ve más inversión en construcción que en equipamiento”. Otra: “se ve más inversión en ampliación de plantas existentes que en nuevo equipamiento” (será que no nos gusta la jardinería). “Como receptores de inversiones en IED, también venimos perdiendo terreno. En el primer trimestre de este año estas inversiones fueron alrededor de 40% más bajas que en igual lapso de 2005”. Etcétera. Sigamos con la Léxicon 80, a lo sumo no podremos navegar, comunicarnos, ganar más, entrar al gran mundo, ser más competitivos sin necesidad de dólar alto. Etcétera. Pavada, ¿a quien le importa más productividad, si sólo mejora la producción de alimentos en el mundo, el derrame y la mejora de la calidad de vida de los pobres? Todo eso y más?

Capítulo III, corto para que no me dejen solo: qué hay detrás del boom de la construcción

Pero tenemos el boom de la construcción, podríamos decir, y aquí otra vez viene la baja “calidad” de este auge, ya que no está motivado en fundamentos macroeconómicos sanos, todo lo contrario. Esto ya lo saben en carne propia cada uno de ustedes. Un ahorrista tenía dinero en bonos argentinos, se los defaultearon. Otro ahorrista tenía plata en el sistema financiero, pero llegó el corrarón. Jorge Remes devaluó y pesificó ajustable por Cer, y nada por aquí, nada por allá. Otro ahorrista tenía sus ahorritos en la caja de seguridad, pero un día vinieron los boqueteros y nada por aquí nada por allá, y para peor mi gran amigo Montoya se metió con las cajas de seguridad y terminó de deteriorar la seguridad jurídica. Ni hablemos del sistema jubilatorio, ni las AFJP.

Pese a estos datos, conozco mucha gente que quiere vivir tranquila, dormir en paz, estar en regla y tener sus ahorros en el país, ante tanta crisis y tan bajas tasas en el mundo (por eso del aplanamiento de la curva temporal de los bonos del Tesoro, ¿vieron?), así que tratan de ahorrar aquí. ¿O serán masoquistas? ¿O débil es la carne? ¿O fuerte es la avaricia?

Esto, los ahorros de los argentinos que no saben que hacer para cuando sean viejitos, es lo que explica buena parte del boom de la construcción en la Argentina, a lo que se debe agregar un grupo importante de inversores internacionales que están apuntando al segmento ABC1 (Puerto Madero Top).

¿Habrá saturación de m2 construidos en el 2007? No es fácil decirlo veo muchos cartelitos de venta, conozco demasiada gente construyendo, el gráfico que sigue revela que se trata de un boom más de oferta que de demanda, ya que el precio del salario en términos de m2 de vivienda (línea rosa, cuanto optimismo) bajó desde la devaluación, obvio, y mejora muy lentamente, mientras que la línea azul, los precios de los deptos nuevos en U$S, sigue subiendo. Y no pensemos en un escenario de control de precios de los alquileres, el famoso “otra vez sopa”.

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Índice de Salario real promedio respecto del valor del M2 de vivienda – (Índice 1997=100)
Fuente: Instituto de Economía, Centro de Estudios Avanzados-UADE, con datos de Ministerio de Economía y estimación propia

Amigos y no tan amigos, los argentinos ahorran más de lo que invierten (temerosos seriales, con razón). El mundo que invierte mira a países más amables con el capital. La inflación (la real, no la del IPC que mide bien el INDEC, pero sobre precios que están reprimidos o controlados) espanta inversores. Los controles de precios afectan la rentabilidad, y las inversiones. Y los empresarios achican su horizonte de inversión en la Argentina (buena fuente). Etcétera.

Basta por hoy. Paltrow la de los ojos celestes me está incendiando con su mirada mientras mira CNN o BBC a unos metros. Obvio, para que me apure y nos vayamos al cine a ver la nueva de Jennifer Anniston, esa que vive con el ex marido, qué barbaridad, ¿llegaremos al Village a tiempo? Se puso una pollera muy discreta, lindas piernas, las mujeres ya no se visten de mujeres, vieron, para la ocasión. Pero lo mejor será luego, la conversación por horas. Cuando uno encuentra una persona con la que compartir esas pequeñas cosas, eso es un regalo que vale por muchos metros cuadrados. Mejor la calidad que la cantidad, en todo.

Un abrazo,
El Hombre Electrónico

Agosto 4, 2006

Sofisma que ofende

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:45 pm

La semana pasada el gobierno argentino nos envolvió en un sofisma que ofende la inteligencia del pueblo argentino, y que envenena su alma. Pocos daños peores se le pueden infligir a un pueblo que engañarlo y envenenarlo suministrándole una visión equivocada de sus derechos y libertades y del funcionamiento del mundo allá afuera. Porque las creencias que así se fomentan se transforman con el paso del tiempo en instituciones y éstas, en políticas que garantizan la insignificancia y el atraso nacional.

En su presentación ante el Tribunal Arbitral del Mercosur, donde se debate el conflicto que originaron los cortes de los puentes binacionales sobre el río Uruguay, la Cancillería ha recurrido a un sofisma: "que el gobierno argentino se abstuvo de tomar medidas que garantizaran la libertad de tránsito en esas vías internacionales porque debió respetar el derecho de los ciudadanos a expresarse libremente." Así no más, como lo está leyendo. Para la Cancillería, el derecho a expresarse libremente tiene un status superior al de entrar, permanecer, transitar y salir del país. O el gobierno está obnubilado por el derecho a la libre expresión, o piensa que lo único que nos importa es el aumento del PBI y el empleo o bien cree que no nos damos cuenta de flagrantes contradicciones.

He podido comprobar que muchos de Uds. no tienen una buena opinión del diario La Nación, y menos todavía del columnista Mariano Grondona. El argumento de diversos comentarios que recibí es que La Nación y Grondona carecen de una trayectoria clara y coherente. No puedo abrir juicio al respecto. Pero no los queremos para casarnos con ellos. Más allá de lo que hayan opinado antes, lo importante es que ahora marcan la hora con exactitud.

Siguen abajo algunas frases que vale la pena tener presentes, aunque más no sea como un registro de la coyuntura que atraviesa el país. Figuran también los links al editorial del diario y a las columnas de Grondona y de Morales Solá, por si desearan leerlas ahora, o alguna vez:

"…la libertad de expresión es un derecho fundamental. Pero sostener que toda acción humana debe ser tolerada o aceptada en la medida en que conlleva la expresión de una idea (…) constituye un exceso, inconciliable con el pleno funcionamiento de un Estado de Derecho. Un razonamiento de ese tipo llevaría a justificar cualquier conducta, incluso la que exhibiera un carácter definidamente delictivo o antisocial. (…) …parece una invitación a que cualquier grupo o sector de la sociedad justifique cualquier tipo de desmanes con el pretexto de que tiene derecho a expresarse libremente. Y no deja de ser también un ejemplo del doble discurso y la hipocresía que se advierte en un gobierno que habitualmente consiente los piquetes menos cuando pueden afectar intereses políticos de sus dirigentes, como en Santa Cruz, donde no se dudó en reprimir a los manifestantes." Editorial

"Es verdad, en tal sentido, que la libertad de expresión es un derecho constitucional eminente, porque sin ella no habría democracia. Lo que no es verdad es que cortar deliberadamente un puente, una calle o una ruta sea parte de la libertad de expresión. (…) Del posible efecto pernicioso de esta nueva doctrina favorable a la acción directa en las más diversas circunstancias parecieron darse cuenta los funcionarios de segunda línea de la Cancillería, cuando declararon, el día siguiente de la respuesta oficial a Uruguay, que apoyaban a los manifestantes contra las papeleras, ‘pero no a su metodología’. Esta tímida rectificación de sus subalternos, ¿servirá acaso para anular el "efecto Taiana" sobre la convivencia entre los argentinos?" Grondona

"Hay una tendencia aislacionista en Kirchner que podría involucrar a su país por mucho tiempo. De hecho, es el momento de mayor crispación internacional de la Argentina -y de menos protagonismo de la diplomacia nacional en el mundo en tiempos normales- desde 1983. (…) La agenda propia de Kirchner de este año está casi despoblada: lo invitan poco y son pocos los estadistas que lo visitan. Sólo participa de cumbres." Morales Solá

Agosto 2, 2006

Souvenir de Fidel

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 12:42 pm

Sigue a continuación una proclama de Fidel Castro publicada ayer por Granma, el diario oficial del régimen comunista cubano. Simboliza el comienzo del fin de una dictadura y también, ojalá, el fin de un tiempo político en América Latina. (Por gentileza de Luís F. Calviño.)

Proclama del Comandante en Jefe al pueblo de Cuba

Con motivo del enorme esfuerzo realizado para visitar la ciudad argentina de Córdoba, participar en la Reunión del MERCOSUR, en la clausura de la Cumbre de los Pueblos en la histórica Universidad de Córdoba y en la visita a Altagracia, la ciudad donde vivió el Che en su infancia y unido a esto asistir de inmediato a la conmemoración del 53 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el 26 de julio de 1953, en las provincias de Granma y Holguín, días y noches de trabajo continuo sin apenas dormir dieron lugar a que mi salud, que ha resistido todas las pruebas, se sometiera a un estrés extremo y se quebrantara.

Esto me provocó una crisis intestinal aguda con sangramiento sostenido que me obligó a enfrentar una complicada operación quirúrgica. Todos los detalles de este accidente de salud constan en las radiografías, endoscopías y materiales filmados. La operación me obliga a permanecer varias semanas de reposo, alejado de mis responsabilidades y cargos.

Como nuestro país se encuentra amenazado en circunstancias como esta por el Gobierno de los Estados Unidos, he tomado la siguiente decisión:

1) Delego con carácter provisional mis funciones como Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en el Segundo Secretario, compañero Raúl Castro Ruz.

2) Delego con carácter provisional mis funciones como Comandante en Jefe de las heroicas Fuerzas Armadas Revolucionarias en el mencionado compañero, General de Ejército Raúl Castro Ruz.

3) Delego con carácter provisional mis funciones como Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno de la República de Cuba en el Primer Vicepresidente, compañero Raúl Castro Ruz.

4) Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Salud Pública en el Miembro del Buró Político y Ministro de Salud Pública, compañero José Ramón Balaguer Cabrera.

5) Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional e Internacional de Educación en los compañeros José Ramón Machado Ventura y Esteban Lazo Hernández, Miembros del Buró Político.

6) Delego con carácter provisional mis funciones como impulsor principal del Programa Nacional de la Revolución Energética en Cuba y de colaboración con otros países en este ámbito en el compañero Carlos Lage Dávila, Miembro del Buró Político y Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Los fondos correspondientes para estos tres programas, Salud, Educación y Energético, deberán seguir siendo gestionados y priorizados, como he venido haciéndolo personalmente, por los compañeros Carlos Lage Dávila, Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, Francisco Soberón Valdés, Ministro Presidente del Banco Central de Cuba, y Felipe Pérez Roque, Ministro de Relaciones Exteriores, quienes me acompañaron en estas gestiones y deberán constituir una comisión para ese objetivo.

Nuestro glorioso Partido Comunista, apoyado por las organizaciones de masas y todo el pueblo, tiene la misión de asumir la tarea encomendada en esta Proclama.

La reunión Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, a realizarse entre los días 11 y 16 de septiembre, deberá recibir la mayor atención del Estado y la Nación cubana para celebrarse con el máximo de brillantez en la fecha acordada.

El 80 aniversario de mi cumpleaños, que tan generosamente miles de personalidades acordaron celebrar el próximo 13 de agosto, les ruego a todos posponerlo para el 2 de diciembre del presente año, 50 aniversario del Desembarco del Granma.

Pido al Comité Central del Partido y a la Asamblea Nacional del Poder Popular el apoyo más firme a esta Proclama.

No albergo la menor duda de que nuestro pueblo y nuestra Revolución lucharán hasta la última gota de sangre para defender estas y otras ideas y medidas que sean necesarias para salvaguardar este proceso histórico.

El imperialismo jamás podrá aplastar a Cuba.

La Batalla de Ideas seguirá adelante.

¡Viva la Patria!
¡Viva la Revolución!
¡Viva el Socialismo!
¡Hasta la Victoria Siempre!

Fidel Castro Ruz

Comandante en Jefe
Primer Secretario del Partido y
Presidente de los Consejos de Estado y de
Ministros de la República de Cuba.

Julio 31 del 2006
6 y 22 p.m.

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