La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

Octubre 31, 2006

Inmenso zoológico

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 8:12 pm

Rigoberto Stewart, Director del Instituto para la Libertad y el Análisis de Políticas Públicas, publicó recientemente el siguiente artículo en Libertad Digital. Se trata de un artículo colorido e irreverente sobre la lógica del libre comercio, de especial utilidad para el no economista. Con un simple ejemplo explica el principio de las ventajas comparativas. Dice algo que hay que subrayar: no se exporta porque sí, para acumular reservas o prestigio, sino para importar. Y aunque lo bordea, deja de decir algo que también hay que subrayar: sin libre importación, los países simplemente no exportan, o lo hacen muy pobremente. Por último, contiene un error: la suma de los PBI de China e India no llega a 10% del PBI mundial. (Gentileza de Luís F. Calviño.)

Neo-mercantilismo en América Latina

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) instó a la región a aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados de China e India, según informe recién publicado en Chile: "China e India, que sumados contribuyen con más del 30% del producto interno bruto mundial, ofrecen a los países de América Latina y el Caribe mercados de gran potencialidad para sus productos de exportación, tanto de bienes como servicios, lo que ha sido poco explotado hasta ahora por la región". El documento destaca, en particular, el comercio con China, ya que las exportaciones a ese país superaron los 19.000 millones de dólares en el 2005.

No se podía esperar otra cosa de la CEPAL, organismo neo-mercantilista que, al igual que el grueso de los políticos, analistas y economistas latinoamericanos, no ha podido asimilar un concepto fundamental para el bienestar y desarrollo de la región: las exportaciones no son un fin en sí mismas, sino el medio que nos permite lograr lo que en realidad mejora nuestro bienestar: las importaciones.

¿Por qué exportar? En el sistema de mercado, Juan exporta bananas porque esa es la mejor forma de obtener otros bienes y servicios que desea consumir: leche, carne, huevos, arroz, ropa, electricidad. Si él sabe que con X cantidad de recursos produce una tonelada de arroz, pero que con los mismos recursos produce bananas para exportar a cambio de 50 toneladas de arroz importado, se dedicará a las bananas. Su objetivo no es exportar bananas; cuantas menos bananas tenga que exportar por cada tonelada de arroz que recibe del exterior, mejor. Es decir, cuanto mayor sean las importaciones por unidad exportada, mayores serán las ganancias y el bienestar del individuo.

Ahora, lo que se aplica a Juan no varía cuando se trata de la suma de individuos convertida en región o país. El "país" exporta un determinado producto porque esa es la mejor forma de satisfacer su necesidad de consumo de muchos otros bienes que son importados. Cuanto mayores sean las importaciones por unidad exportada, más rica será la sociedad y el país entero. América Latina se beneficiará de las exportaciones a China e India solo si con ellas logra ingentes importaciones; es decir, solo si se traducen en más bienes y servicios para el consumo, en comparación con la situación previa a tales exportaciones.

¿Y las importaciones? Mal, muy mal. Al igual que los mercantilistas de los siglos XVI y XVII, cuyas políticas para incrementar la riqueza (amasar oro y plata) y el poder de la nación consistían en el estímulo de las exportaciones y el desaliento de las importaciones, la CEPAL y los neo-mercantilistas que gobiernan en Latinoamérica no creen en las importaciones. En julio, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, declaró: "Por 20 años el incremento de nuestras exportaciones y la atracción de inversión extranjera han sido una parte fundamental de nuestro modelo de desarrollo. Eso no debe cambiar." Daniel Ortega, quien lidera las encuestas en Nicaragua, dice: "Mi gobierno aprovechará las oportunidades que nos abrió el DR-CAFTA y lo que no podamos vender ahí lo venderemos en América del Sur". Según Marco Vinicio Ruiz, el actual titular del ministerio de Comercio Exterior (Comex) de Costa Rica "una de las prioridades del Comex es fomentar la inversión extranjera… como vía para generar mayor crecimiento económico, empleo y bienestar social".

¡Exportar, vender, exportar! Si tomamos en cuenta el hecho de que la inversión extranjera es equivalente a exportaciones, puesto que con ella se pueden importar, debemos concluir que los neo-mercantilistas liderados por la CEPAL piensan como los mercantilistas de antaño que exportar (cualquier cosa y a cualquier costo) es favorable, mientras que importar es negativo: craso error.

Para que las exportaciones generen empleo productivo (en Latinoamérica abunda el empleo improductivo), los productos y servicios exportados deben ser los apropiados y la importación debe ser absolutamente libre. Sin libre importación, los países (sus habitantes) terminan produciendo, exportando e importando los bienes equivocados; su estructura de exportación e importación no es la que genera la máxima riqueza para los habitantes.

El caso del azúcar es buen ejemplo de ese error. Casi todos los países latinoamericanos son productores y exportadores de azúcar. Pero el producir azúcar no ha sido la mejor forma de satisfacer las necesidades de consumo, puesto que en el mercado mundial el azúcar siempre ha sido más barato que en los mercados internos. La exportación de azúcar tampoco ha sido la mejor forma de solucionar las necesidades de consumo de los bienes importados, ya que la exportación de azúcar es subsidiada por los altos precios que pagan los consumidores locales.

Las exportaciones son como la subida a un árbol y las importaciones el descenso con las frutas. Por recomendación de la CEPAL, América Latina parece un inmenso zoológico, con cientos de millones de personas atrapadas mentalmente en la copa de los árboles, sin poder bajar con los frutos. Es hora de emitirle un certificado de defunción a la CEPAL.

Octubre 25, 2006

Otro funcionario de lujo

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 5:43 pm

Cartón lleno. El manicomio de la conducción económica está completo. Lo teníamos a Moreno, el tristemente famoso secretario de Comercio Interior y ya parecía suficiente. Pues no; subestimamos la capacidad de sorpresa del gobierno. Un rutilante Folgar, sub-secretario de Combustibles, entró en escena la semana pasada. Listaré tres de sus respuestas, que dejaron perplejo a un industrial y mudo a un periodista:

"Recién se dijo acá que volveríamos a ser importadores. Yo les pregunto: ¿cuál es el mérito de exportar materias primas sin valor agregado?"

(Respuesta: Los exportadores tradicionales van a tener una serie dificultad tratando de entender que el ganado en pie no tiene valor agregado. Cuando sabemos que, como las semillas, tiene un 100% de valor agregado.)

"Cuando escucho decir que la Argentina deja de ser exportador neto, a nosotros no nos preocupa."

(Respuesta: El problema es que también cae la producción. Si se tratara de la producción de una sustancia contaminante como el smog, cabría aplaudir, pero se trata de petróleo y gas.)

Y refiriéndose a la producción de gas que cae: "Usted habla de la producción bruta y lo que hay que considerar es la neta, la verdadera producción ofrecida al mercado. Esa creció".

(Respuesta: La barbarie es insolente.)

Por lo menos, Folgar tiene el mérito de haberle hecho saber a la UIA que este gobierno tiene agenda propia, que ya trabajó mucho para el lobby industrial, que ahora va a trabajar para su reelección y que la herramienta preferida para ésto es el congelamiento de las tarifas energéticas, sin que importen las consecuencias.

De remate, como si el vapuleo intelectual anterior fuera insuficiente, el subsecretario se preguntó, ¿cuántas veces ustedes se han encontrado con un gobierno que se haya tomado tan en serio la cuestión energética?

Octubre 20, 2006

Dolarización en Ecuador

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 5:26 pm

El pasado sábado 14 La Nación publicó un artículo que testimonia el amplio grado de aceptación que goza la dolarización en Ecuador. Los candidatos a la presidencia en la elección del domingo 15 se vieron forzados a declarar públicamente que respetarían el sistema, so pena de perder apoyo popular. El pueblo asocia el sucre, la vieja moneda del país, con el diablo. Creen que la reinstauración del sucre sería el pasaporte a las devaluaciones y la inflación, a la inestabilidad y la extinción del crédito bancario que comienza a aparecer.

Después de años de alta inflación y mega inflación, en 2000 el entonces presidente Mahuad tomó la decisión de dolarizar la economía ecuatoriana. En el período 2001-05, el PBI del país creció a una tasa promedio de 4.9% anual, la inflación fue en promedio un 11.9% anual (por la recuperación del precio de los servicios, como ocurre en Argentina), el flujo de inversión extranjera directa promedió un 5.1% del PBI, lo cual es mucho, y el PBI per cápita se elevó en 2005 a u$s 4200 (ajustado por paridad de poder de compra).

¿Por qué hay, entonces, visiones apocalípticas sobre Ecuador? Porque registra la prima de riesgo-país más alta de América Latina, tiene una elevada deuda pública (en 2003 llegaba a 53.7% del PBI; de lo cual se deduce que si el gobierno ecuatoriano pagara una muy alta tasa de interés de 15% por año, el servicio de intereses rondaría un 8% del PBI, pero de ninguna manera el 26% del PBI que informa confusamente La Nación) y sufre una prolongada inestabilidad política y mucha corrupción. Esas visiones también se deben a los progresistas, que ruegan a Dios que el pobre país se estrelle para así poder echarle la culpa a la dolarización. No se dan cuenta de que España, que sustituyó la peseta por el euro el mismo año, se "dolarizó" a su manera. Lo que está bien para España estaría muy mal para el pobre Ecuador, que necesita la estabilidad como el aire.

En la segunda vuelta prevista para noviembre, entre Noboa y Correa, la dolarización no se juega. Pero sí la firma de un TLC con EEUU. Noboa es partidario de firmarlo; no así Correa. El programa económico de Correa cuando visitó Argentina era repudiar la dolarización (luego se echaría atrás), repudiar el TLC y renegociar la deuda pública (que habría bajado de 89% del PBI en 2000 a un 50% este año). Por lo visto, el economista y candidato Correa es hombre de ideas innovadoras.

Homenaje a Keynes

Filed under: Académica — Jorge Avila @ 12:02 pm

La Universidad de Buenos Aires ha organizado una conferencia conmemorativa del 70º aniversario de la publicación de la Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero, la obra capital del economista inglés John Maynard Keynes. Habrá una mesa redonda en la que expondrán Daniel Heymann, Alberto Müller y Axel Kicillof. Será el viernes 27 de octubre de 2006, 19hs., en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA (Salón de Usos Múltiples, Av. Córdoba 2122 1º). En 1996 publiqué en el diario Clarín un balance de la vida y obra de Keynes con motivo de cumplirse 60 años de la publicación de aquel gran libro. Reproduzo a renglón seguido mi artículo, con mínimas correcciones de estilo.

Junto a Sarmiento, Borges y Friedman, Keynes integra el cuarteto de mi Olimpo intelectual. A medio siglo de su muerte, se me ocurre que Keynes fue un genio en la doble acepción de la palabra. En el plano personal, fue un gran carácter, multifacético y elocuente, y en el plano conceptual, supo ver el funcionamiento económico global de un país desde un ángulo nuevo. Quienes lo conocieron en persona, dicen que aunque no hubiera escrito la Teoría General, su libro cumbre, igualmente habría descansado en el panteón de los grandes ingleses de este siglo. No disputo el juicio, pero me permito creer que sin la Teoría General poco y nada significaría Keynes para un economista argentino que nació tres generaciones después.

Por sobre todas las cosas, Keynes fue un hombre de su tiempo. Con la excepción de su trabajo de tesis para la Universidad de Cambridge, sobre teoría de la probabilidad, siempre estuvo ocupado y fascinado por los problemas monetarios del día, y siempre sujeto a un impulso periodístico de escribir sobre ellos. El libro que le diera pronta fama internacional, Las Consecuencias Económicas de la Paz, es el producto de una rara mezcla de talentos: prosa soberbia de gran escritor, estimaciones numéricas de la capacidad de pago de deudas internacionales propias de un sagaz funcionario de Hacienda, y un vuelo histórico y económico que recuerda el de economistas-profetas como Malthus o Marx.

Hasta mediados de la década de 1920, publicó el grueso de sus artículos en diarios con el propósito de criticar, a menudo sin piedad, la política monetaria británica del momento y proponer soluciones polémicas. Hasta entonces Keynes fue un economista ortodoxo, de análisis brillante y convencional. Su metamorfosis empezó en ocasión de la revaluación de la libra esterlina que acompañó el retorno inglés al patrón oro en 1925. En opinión de Churchill, este era un paso obligado para que Gran Bretaña recobrara el prestigio financiero anterior a 1914, y en opinión de Keynes, era un craso error. La avergonzada salida inglesa del patrón oro en 1931 dio la razón a Keynes; sin embargo, el gran desempleo que trajo el patrón oro lo puso en una situación intelectualmente incómoda.

La teoría monetaria que había aprendido de Marshall no explicaba el funcionamiento económico del mundo que él veía a su alrededor. Esta realidad lo llevó, luego de un extraordinario esfuerzo de concentración, a presentar su Teoría General en 1936. El campo de estudio que denominamos Macroeconomía nació con la Teoría General. Antes de ella se descreía de la existencia misma del problema macroeconómico. Keynes definió en forma sistemática las principales categorías del análisis macroeconómico: consumo, ahorro nacional, ingreso nacional, y especificó sus interrelaciones, dando lugar a la moderna arquitectura de las cuentas nacionales. Necesitó crear una nueva teoría monetaria de la tasa de interés. Y mostró con mágica intuición, en páginas memorables, el camino peculiar por el cual la percepción del futuro que se forma en las mentes de los inversores determina la suerte de la producción y el empleo en el presente. Opino que lo último es su mérito definitivo.

De lo dicho, todo ha quedado. De lo que le interpretaron Hicks, Harrod y Meade, los economistas jóvenes de su entorno, que buscaban una explicación simple y manejable del fenómeno macroeconómico, ha quedado poco. Treinta años después, el keynesianismo se batía en retirada. Pero la responsabilidad de esa falsa ilusión también le cupo al mismo Keynes. Porque si bien nunca aprobó la representación que hicieron de sus ideas los economistas jóvenes, tampoco atinó a descalificarla de una vez y para siempre.

Como todo hombre que aspira a ella, Keynes pensó mucho en el significado de la grandeza y en el camino para lograrla. No puedo olvidarme de un pasaje referido a Jevons en sus Obras Completas, que es revelador de la conclusión a la que llegó: Write always sub specie temporis and achieve inmortality by accident, if at all. Que yo traduzco así: Escribí siempre con la perspectiva de tu tiempo; quizá, por accidente, consigas la gloria. Keynes vio en los economistas jóvenes un medio adicional para difundir sus ideas y lo aprovechó. Después sufrió un ataque al corazón y luego vino la Guerra.

Octubre 17, 2006

¿Se van los Kirchner?

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:50 pm

El viernes pasado especulé con la hipótesis de Blumberg como posible jefe de una coalición opositora en las elecciones de 2007. Una hipótesis atendible si bien un poco rara. Mientras tanto, Jorge Asís publicaba un post en el que sostiene que el presidente Kirchner se va. Que no quiere la reelección. Que quiere retirarse en la cima de su poder y del crecimiento económico para regresar, eventualmente, cuando otro haya resuelto los entuertos que él dejará en materia fiscal, tarifaria, internacional y piquetera. ¿Se le va la mano a Asís en su especulación?

Competividad cuesta abajo

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:32 pm

Cada vez que tengo que opinar sobre la marcha de la economía argentina me siento en posición incómoda. La razón es que vivimos una situación poco común en la historia nacional. Hay ortodoxia fiscal y monetaria e irresponsabilidad respecto del futuro. El superávit fiscal es importante y la emisión de dinero está restringida a la acumulación de reservas internacionales. Pero, más allá de esto, reina la improvisación y la arbitrariedad, el proteccionismo, una maraña de subsidios sin rendición de cuentas, precios congelados y distorsivos, amenazas y clausuras. Pese al bajo nivel de la prima de riesgo-país, la economía argentina ha perdido competitividad de acuerdo con una evaluación del World Economic Forum. Atrae muy poca inversión externa directa y pierde peso en el comercio mundial. La caja es importante para sobrevivir pero el comercio y la inversión son importantes para progresar.

A continuación presento dos cuadros del Estudio Broda que tomé de la última carta semanal al ciberespeacio de Daniel Naszewski. Argentina retrocedió 15 posiciones en el ránking de competitividad del WEF en el último año. El retroceso se concentra en los ítems Calidad Institucional, Eficiencia de Mercados y Sofisticación de Negocios. Los avances, como era previsible, en Macroeconomía y, sorpresivamente, en Educación Básica.

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Octubre 13, 2006

Falta una coalición opositora

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 6:30 pm

El dato central de la política argentina no es el oficialismo sino la oposición. La oposición está muy dividida. Para tener una chance en la elección presidencial de 2007 debe unirse. La pregunta central es ¿podrá hacerlo? Estas son las líneas generales de un artículo de Rosendo Fraga que publicó el blog Abordajes. Fraga puede ser certero o no, pero siempre es claro. Si uno discrepara con él por lo menos sabría el motivo. No es un atributo menor en un mundo caracterizado por la confusión.

El mensaje del artículo no es alentador para quienes no somos oficialistas. ¿Podrá una oposición atomizada ponerse de acuerdo en un programa común? Si pudiera hacerlo, nos daría un gran ejemplo de compromiso político. ¿Podrán los líderes opositores deponer ambiciones personales y encolumnarse detrás de un líder mayor y convocante? Creo que Blumberg es el único que podría liderar una oposición unificada. La sociedad argentina lo ha colocado por encima de los candidatos conocidos. Es un líder civil ajeno a la lucha política, una suerte de San Martín. Ni Macri, ni Sobisch, ni Carrió y ni siquiera Lavagna se sentirían disminuidos en caso de aceptar su liderazgo.

Octubre 9, 2006

Mundell, Phelps y el Premio Nobel

Filed under: Académica — Jorge Avila @ 3:08 pm

Finance and Development, la revista de divulgación del FMI, publicó el mes pasado un artículo interesante e ilustrativo sobre la vida, la obra y las opiniones de Robert Mundell, el notable economista canadiense que ganó el premio Nobel en 1999. Así como Keynes marcó un antes y un después en Macroeconomía; Mundell marcó un antes y un después en Macroeconomía Abierta. La profesión le debe, por ejemplo, el enfoque monetario del balance de pagos. Este enfoque combina dos de sus contribuciones más importantes: el carácter pasivo de la política monetaria bajo tipo de cambio fijo y el carácter instantáneo del ajuste del mercado monetario con perfecta movilidad internacional de capitales.

Según Arnold Harberger, un exprofesor de Finanzas Públicas de la Universidad de Chicago, Mundell fue un genio; el único que conoció en su vida. Esta opinión tiene un valor especial pues pertenece a alguien que pasó 40 años en Chicago rodeado por grandes economistas, tales como Friedman, T.W. Schultz, Stigler, Becker, Lucas, Coase, Fogel, Merton y Heckman, todos ellos ganadores del premio Nobel en el período 1976-2000.

Por casualidad, este post ha coincidido con el anuncio del Premio Nobel de Economía para 2006. Esta mañana, poco antes de las 9:00, el comité Nobel informó que el ganador es Edmund Phelps. Durante las décadas de 1950 y 1960, la profesión daba por sentado que para reducir la tasa de desempleo era condición necesaria aumentar la tasa de inflación. Incorporando diferencias de información en el proceso de fijación de precios y salarios, Phelps llegó a la conclusión de que la tasa de desempleo de largo plazo no depende de la tasa de inflación. Es decir, demostró que una política monetaria expansiva puede reducir el desempleo y reactivar la economía en el corto plazo pero no en el largo. Junto a la obra de Friedman, este resultado conmovió los cimientos de la macroeconomía keynesiana.

Dos casualidades más: a) Phelps y Mundell son profesores en la misma universidad; b) La esposa de Phelps es argentina y la de Mundell vivió y estudió en Argentina.

Octubre 7, 2006

¿Es Enarsa superavitaria?

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 12:45 pm

En la mañana de ayer escuhé un reportaje de Radio 10 al ministro de Planificación Federal que por un momento me alegró la vida. Desde el aeropuerto, Julio De Vido respondió una entrevista entusiasta y aprobatoria de Oscar González Oro, conductor del programa El Oro y el Moro, y de Eduardo Feinmann, columnista político del programa. El ministro viajaba a Chubut para acompañar al presidente Kirchner en la inauguración de una obra de distribución de gas en localidades cordilleranas.

González Oro le preguntó cómo andaban la inversión extranjera en el país y la obra pública. Y el ministro se despachó con una larga serie de obras que financia el gobierno de la Nación en conjuto con los gobiernos provinciales y también con el sector privado. No destacó que a la mayoría de esas obras las emprendía antes el sector privado sin la ayuda del público. Ni se acordó que la inversión externa directa se ha reducido notablemente en esta década, ubicándose por debajo del nivel que observa en Brasil, México e incluso Colombia y Chile.

De remate, el ministro afirmó que Enarsa acumularía en el curso del año un superávit de 500 millones de dólares. ¿Será este guarismo tan confiable como el del superávit que también tendría el Correo oficial? En tal caso, el gobierno habría descubierto un nuevo modelo económico que prescinde de un rasgo distintivo de la naturaleza humana: el egoísmo. Ya no sería cierto que el ojo del amo engorda el ganado. En el modelo de Kirchner & De Vido las empresas prosperarían incluso bajo propiedad del Estado, aun sin la presencia de dueños preocupados por verificar cada día del año que los proveedores no cobren sobreprecios, que los empleados no hagan sebo y que los clientes paguen los servicios que adeudan. Para muchas cosas hay memoria; para los 40 años de corrupción, ineficiencia y déficit de las empresas del Estado no hay.

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PD: Isidoro (8/oct/06) envió el siguiente comentario, que reproduzco aquí porque redondea muy bien el post:

"Los dichos del ministro De Vido son increibles. Me recuerdan a los que decian que Aerolineas Argentinas daba ganacias cuando era estatal tomando en cuenta solamente la ganancia operativa y no el resultado neto. O a quienes decian que las empresas estatales no tenían problemas financieros. Aunque nunca mencionaban que estaban economicamente quebradas con un Estado que hacia aportes regulares y que esos aportes en los 80s tenían a la inflacion como contrapartida. El Correo Oficial tambien da ‘ganancias’. Pero siguiendo la metodologia aplicada anteriormente a Aerolineas Argentinas. No se considera ni depreciaciones ni amortizaciones de ningun tipo. Y eso no es solo un concepto contable, las aerolineas necesitan renovar sus aviones y los correos sus equipos y activo fijo."

Octubre 4, 2006

Bonapartismo

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 1:30 pm

Andrés Cisneros, ex secretario general y secretario de estado y de RR.EE. de Argentina en 1992-99, publicó el pasado miércoles 27 de septiembre en el diario La Tercera, de Santiago, el artículo que sigue. El diario chileno viene publicando notas de conocidos analistas políticos e internacionales de nuestro país a ver si puede entender los pasos del gobierno argentino. Les deseo buena suerte a los lectores chilenos en la aventura de comprender al Dr. Kirchner.

Las tensiones entre Santiago y Buenos Aires no provienen del gas. El gas no es una causa, es una consecuencia: el origen profundo reside en la política. Con visiones políticas incompatibles, los cortocircuitos surgen irremediablemente. El gas, las fronteras, las pasteras en Uruguay, las inversiones europeas, Dios sabe qué seguirá.

América del Sur es un escenario en que compiten dos modelos. El que campea en Chile, Uruguay, Brasil, Perú o Colombia. O el del eje Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales. El primero supone concertación interna y pragmatismo externo ante la globalización. El segundo es tan poco institucional, que se lo identifica más con el nombre de sus líderes personalistas que con el de sus países. Se trata, en el mejor de los casos, de regímenes bonapartistas que desprecian el consenso interno y, ante la globalización, optan por un testimonio ideológico de rechazo in totum antes que una laboriosa negociación que permita aprovechar sus ventajas y minimizar sus efectos negativos.

El gobierno argentino parece navegar entre ambas aguas. Se acerca a Castro-Chávez-Morales, pero no los acompaña hasta el final. No condena, por ejemplo, al capitalismo, pero vive incumpliendo sus reglas de un modo sistemático. Convoca al pluralismo, pero luego aclara que es sólo para quienes coincidan con la facción gobernante. Reclaman a Castro por violaciones comprobadas de derechos humanos a ciudadanos argentinos, pero siguen votando en la ONU contra cualquier inspección a Cuba con los mismos exactos argumentos que usaba La Habana para impedir esas mismas inspecciones a Videla o Pinochet. Y, como suele suceder, esa actitud nos coloca en el peor de los mundos. Es por ello que las políticas externas de Kirchner y Chávez no podían sino confluir: expresan procesos internos en que el proyecto de gobierno aparece difuso mientras crecen el personalismo y la hegemonía presidencial.

El bonapartismo está esencialmente imposibilitado de concertar con sus opositores porque su captación política no pasa por ofrecer soluciones a los problemas, sino el señalamiento acusatorio a supuestos responsables de todo lo que nos pasa. El sistema es atractivo: al poner la culpa siempre en terceros, exime a los votantes de ver si algo hicimos mal y tendríamos que encarar el esfuerzo de corregirlo. Y eso siempre resulta seductor.

Esa política interna se traslada automáticamente a la exterior: la cuestión no pasa más por encarar juntos los problemas que nos afecten; más atractivo es incumplir contratos y compromisos porque, de una u otra forma, el otro país se lo merece, quiso aprovecharse o cualquier otro argumento a la mano.

Lo estamos haciendo con Uruguay, a quien exigimos que desmantele la instalación industrial más importante de toda su historia en lugar de proponerles una asociación de ambos países para encararla juntos, superando el conflicto por arriba, por la cooperación, no la disputa.

No atribuyamos estos conflictos a cuestiones de carácter. Las causas son estructurales: el bonapartismo en lo interno y el chavismo en lo externo son lo mismo, sedicentes progresías que, en nombre de la revolución, nos condenan al atraso.

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