La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

marzo 30, 2007

Cruz fiscal y política

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 6:15 pm

Sigue otro gráfico clave para entender la estructura económica y política argentina. Los fondos que gira el Poder Ejecutivo Nacional financian 64 centavos de cada peso que gastan las provincias. La coparticipación federal de impuestos es el más importante de ellos. A ésta se suma un frondoso enramado de fondos menores: vivienda, tabaco, educación, infraestructura, desarrollo regional y desarrollo eléctrico del interior, más los eternos y muy discrecionales aportes no reintegrables del Tesoro Nacional.

El gráfico muestra el grado de dependencia de las provincias respecto del PEN. ¡Cómo no entender que los legisladores formoseños se fijaran sueldos de 16.000 dólares por mes en la década de 1990, cuando la Nación cubre el 94% de los gastos de la provincia! ¡Cómo no entender la tendencia de los votantes sanjuaninos a elegir gobernadores de excelente relación con el Presidente de la Nación, cuando la Nación cubre el 88% de los gastos del estado provincial! De la misma forma que las retenciones a las exportaciones agravaron el cuadro de desprotección que sufre el sector agropecuario y agroindustrial desde 2002, los "fondos fiduciarios" que maneja el PEN desde 2003 agravaron el cuadro de sometimiento de las provincias.

Esta es la cruz del problema fiscal y político argentino. Que los impuestos se recauden en otra parte es la raíz de la ineficiencia del gasto provincial y del vergonzoso dominio que ejerce el presidente de la Nación sobre los gobernadores. Nuestro federalismo es del pico para afuera. Tenemos en los hechos un país unitario, consentido tácitamente por la mayoría de los gobernadores.

Preparé el gráfico en base a datos de S. Saiegh y M. Tommasi (1998): “Argentina’s Federal Fiscal Institutions: A Case Study in the Transaction-Cost Theory of Politics”, Universidad de San Andrés, mimeo. Haga click aquí para leer un tratamiento más amplio del tema.

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marzo 26, 2007

Autos caros, bifes baratos

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 6:53 pm

Por definición, un gobierno no puede proteger a toda su economía de la competencia internacional. Si protege a un sector, desprotege a los restantes. De la misma forma que el gobierno nacional no puede promover mediante desgravaciones impositivas a todas las provincias; para promover eficazmente a La Rioja se impone no promover a las restantes. Argentina eligió proteger a la industria manufacturera; luego, eligió, sin decirlo, desproteger al campo y a la agroindustria. La protección se ha concretado por medio de impuestos a las importación (aranceles y cuotas). Los impuestos a la importación pueden ser vistos como impuestos a la exportación. Esta equivalencia, que se conoce como el principio de simetría de Lerner, tiene su razón de ser, justamente, en el hecho de que un país no puede protegerse a sí mismo. El cuadro siguiente es una fotografía del estado de la protección efectiva en 1998. Fue armado sobre datos de Política Comercial Externa. Efectos sobre el Sector Agropecuario Argentino, un trabajo de investigación de Luis A. Soto y J. Jorge Medina, SAGYP, 2000.

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La parte inferior del cuadro muestra las tasas de protección efectiva que gozaban los 10 sectores más protegidos del país en 1998. La parte superior muestra las tasas de protección (negativa) que sufrían los 10 más desprotegidos. La protección va para la industria, casi exclusivamente; dentro de ella, se destacan los autos y el azúcar. Y la desprotección recae sobre el agro y la agroindustria, huevos, dulces y carnes, sobre todo. O sea que un país de autos caros se condena a bifes baratos.

La protección efectiva mide la variación del valor agregado en un sector de la economía nacional como proporción del valor agregado en igual sector de la economía mundial. Por ejemplo, si una tonelada de azúcar costara $100 en el mercado mundial = $80 por insumos + $20 por el valor agregado de trabajo, capital y capacidad empresarial, un arancel del 20% elevaría el precio interno del azúcar a $120 = $80 por insumos + $40 por el valor agregado de dichos factores de producción. Luego, la tasa de protección efectiva ascendería a 100% = ($40 – $20)/$20.

La pregunta interesante es quién captura el salto del valor agregado que permite el arancel. En principio, todos los factores de producción, ya que el empresario empleará más trabajo y capital. Pero como la remuneración (salario) del trabajo no aumentará gran cosa, lo mismo que el costo del capital, el grueso del aumento del valor agregado tendrá la forma de un aumento de la renta empresarial. Por eso el lobby proteccionista ha corrido históricamente por cuenta de los empresarios, aunque con el argumento de "proteger las fuentes de trabajo de los más humildes".

marzo 21, 2007

Burguesía nacional II

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 4:03 pm

El pasado domimgo 18, La Nación publicó un reportaje a Jorge Zorreguieta, presidente del Centro Azucarero Argentino, que es otro botón de muestra del pensamiento de la burguesía nacional que promueve el gobierno. Zorreguieta asegura que el costo local de producción de azúcar es el más bajo del mundo, que el sector exporta muy bien y que la protección es muy necesaria.

Para poner el tema en perspectiva, cabe recordar que, a fines de la década de 1990, el sector azucarero era el más protegido de la economía argentina, seguido por las industrias siderúrgica, textil, de refinación de petróleo, de autos y de autopartes. A esta conclusión arribó un interesante documento de investigación de la Secretaría de Agricultura: Política Comercial Externa. Efectos sobre el Sector Agropecuario Argentino, escrito por los economistas Luis Soto y Jorge Medina y publicado en 2000.

Las respuestas de Zorreguieta son inconsistentes. ¿Para qué quiere la protección si el costo nacional de producción es el más bajo del mundo? Abajo reproduzco los pasajes más importantes de sus declaraciones. Son una nebulosa. No hay que esperar que un empresario acepte jamás que está haciendo usufructo de una prebenda a costa de los consumidores.

Tengo una posible explicación de la inconsistencia. Quizá la devaluación del peso redujo en tal medida el costo argentino de producción que, actualmente, el sector azucarero no necesita el arancel, pero lo quiere mantener para cubrirse llegado el caso de una normalización del valor interno del dólar.

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Pregunta: Pero acá existen altos aranceles a la importación, que eliminan toda posibilidad de competencia. ¿Quién recibe más ayuda?

Respuesta: Ellos, por supuesto. Porque además de tener subsidios están mucho más protegidos que nosotros. En Estados Unidos hay cupos… dentro del cupo cobran 14 dólares de arancel por cada tonelada importada y fuera del cupo están super-protegidos con impuestos altísimos. Además, acá no hay competencia porque el azúcar argentino es el más barato del mundo.

Pregunta: ¿Qué esquema de protección tiene el azúcar aquí?

Respuesta: Tiene un derecho ad valórem, que es el 20% para el mundo y el 18% para Brasil. Y un derecho específico que resulta de la diferencia entre un precio mundial de varios años menos el precio de cierre del último mes del mismo mercado (Mercado de Londres N° 5).

Pregunta: ¿Acá se produciría lo mismo sin esa protección?

Respuesta: Sí. Yo diría… bueno, no quiero que en el Gobierno digan: "Ah, si producen igual, entonces les sacamos los aranceles"… pero como el Gobierno no lo va a hacer… Hay que pensar que nosotros estamos en un nivel de precios muy apropiado para el equilibrio de precios del propio Gobierno. Así que yo no creo que se quiten los aranceles. Esa discusión no se ha planteado. Por otra parte, yo diría que no hay razón para pensar que vamos a ser invadidos por el azúcar.

Pregunta: Pero, si no hay riesgo de ser invadidos, ¿por qué el sector sigue protegido?

Respuesta: [Duda] Bueno… Estamos protegidos por nuestros precios internos. Además, Brasil, que es el gran productor mundial, tiene mercados que le pagan más que a la Argentina. Nosotros estamos exportando 650.000 toneladas, que no es poco. Entonces, si nosotros somos exportadores y podemos vender al mundo, es difícil que otro país exportador invada a la Argentina.

Pregunta: Por eso mismo, ¿por qué tiene razón de ser la protección?

Respuesta: Porque es necesaria por la diferencia de sistemas de producción. Brasil, que es el mayor productor mundial, tiene grandes ventajas comparativas debido a la producción de alcohol, a la que destina el 50% de su caña de azúcar. Es un poco complejo de explicar, pero en resumen ellos tienen menos costos de producción.

marzo 19, 2007

Blindados II

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 3:58 pm

Un periodista económico que leyó el post ¿Blindados? me hizo este pedido: "Si tenés una explicación más clara sobre por qué este blindaje (superávit gemelos y dólar alto) puede ser tan malo como el de 2000-2001 ante un shock externo, será bienvenida. No sé tanto de política monetaria ante situaciones de volatilidad y expectativas adversas." A continuación, trato de satisfacer su pedido.

Este programa económico, por llamarlo de alguna manera, ya que nadie lo planeó y se fue armando sobre la marcha desde el gobierno de Duhalde, tiene dos puntos débiles (excluyo aspectos estructurales tales como el proteccionismo, el unitarismo fiscal o la mala organización bancaria):

1. Las retenciones al campo explican 2/3 del superávit fiscal de la Nación. O sea que el superávit depende grandemente de precios muy fluctuantes de commodities. Cuando el ciclo internacional se dé vuelta, el superávit disminuirá por dos razones: a) la caída de los precios se reflejará en una menor recaudación de retenciones, y b) el aumento concomitante de la prima de riesgo-argentino, el cual por sí mismo provoca recesión y una consecuente reducción de la recaudación de otros impuestos: IVA, Ganancias, etc.

2. La deuda cuasi-fiscal que ha colocado el BCRA en los bancos (Lebac y Nobac) explica 1/3 de las reservas internacionales. El día que haya una corrida los bancos le exigirán al Central que les devuelva esa plata para poder devolver los depósitos. El BCRA tendrá que devolverles la plata, sin fijarse cuándo vencen dichas letras y notas, dado que si no lo hiciera los bancos se verían forzados a cerrar sus puertas. La "gran acumulación de reservas internacionales" es una gran ficción de Kirchner y Redrado. (Hace tres meses escribí un post sobre este tema.)

3. El par de gráficos que publiqué en el post citado al comienzo ilustra la hipersensibilidad de la Bolsa, los bonos y la prima de riesgo-argentino a los cambios en las circunstancias internacionales. La aceleración del crecimiento económico y de la inflación entre fines de 2006 y comienzos de 2007 se debe a la fuerte reducción que experimentó el riesgo-país en ese período. Desde mediados de febrero se observa un aumento del riesgo-país; si mi visión macroeconómica fuera correcta, a partir del mes que viene deberían desacelerarse tanto el crecimiento como la inflación, sea en la medición del INDEK o en la del INDEC.

4. De todas maneras, la economía argentina es, en la actualidad, menos vulnerable a los shocks internacionales que en 2001. Basta señalar en tal sentido que el servicio de la deuda pública ronda 2% del PBI mientras en 2001 superaba el 4%. En tanto que los depósitos en los bancos son menores que entonces; ¡menos combustible para arder!

marzo 16, 2007

Respuestas al Manifiesto

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 4:54 pm

Aparte de los que publiqué como comentarios al post Manifiesto Rural, recibí muchos otros por vía privada. Abajo copio el que me mandó Rosendo Funes, un sofisticado economista, no conocido por el gran público pero viejo conocedor del sector. Más abajo, copio los pasajes más interesantes de los comentarios de varios amigos. Al final, ensayo algunas breves respuestas.

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Rutinariamente miro tu página. Esto me ayuda a mantenerme al tanto del devenir político y político-económico argentino. No existen demasiados puntos en los que haya que disentir.

Esto es particularmente cierto respecto de la actitud de las organizaciones de productores agropecuarios, pasando por toda la gama desde el movimiento cooperativo y CRA hasta la SRA (supuestamente librecambista y defensora de los derechos del productor ante el avance del gobierno).

Tengo idea que ya hemos conversado sobre este tema en varias oportunidades. Lo nuevo tal vez sea que estas organizaciones están en franca retirada, esto es, paulatinamentese se están degradando en sus principios y convicciones. Esto es posible porque el precio externo reciente de sus productos es suficiente como para que tengan rentabilidad positiva y para que el gobierno (sin hacer nada) embolse una renta impensada (pasto dulce que no va aguardar para cuando las vacas estén flacas).

Luchar por el ALCA o por un TLC con el NAFTA luce hoy como una quijotada, en vista del clima político muy permeado por ideologias nacionalistas, izquierdistas y por sobre todo anti-norteamericanas. Aunque la SRA pudiera apoyar aquella lucha en vista de sus intereses, no lo hace ni lo va a hacer porque sería fácilmente convertida en una suerte de chivo expiatorio de los males pasados y actuales del país. Entiendo que por eso prefiere negociar, sobrevivir, entregar una parte importante de su producto a la alternativa de pelear y al riesgo de desaparecer!!

Vos tenés en mente un país (tal vez como el Uruguay) que puede acomodarse a un TLC con USA y así abrirse al mundo. Lamentablemente, en Argentina no hay mentalidad ni disposición entre los componentes del poder (los sindicatos, las asociaciones de productores, las universidades, la prensa, los partidos políticos, ni siquiera Macri o López Murphy) para que un paso así pueda ser dado aun en el mediano plazo.

La lucha quijotesca, sin embargo, eventualmente dará sus resultados, pero no sabemos cuándo. En sí misma es valiosa, pero no esperés que la SRA, y menos las otras organizaciones de productores, la defiendan.

¿Cómo los productores agropecuarios van a pedir al gobierno "estabilidad", "reglas claras", "acuerdos institucionales", etc., si la administración federal es un ejemplo viviente de inconsistencia temporal. Fijate cuántos años la Argentina empleó en luchar y obtener la categoría de "país libre de aftosa". Para qué queríamos tener esta categoría? Para exportar carne. Ahora que finalmente la hemos conseguido, resulta que ¡está prohibido exportar carne!

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El amigo 1 dice: La dirigencia agropecuaria, mientras gane plata, discutirá aspectos de cuánto puede conseguir o cuánto menos puede lograr que le saquen; en consecuencia, entrará en el juego que quiere el gobierno. En ello radica la fortaleza del Ejecutivo y la debilidad del campo. En el fondo, mientras no tengamos dirigentes con una visión del País estaremos fritos y quedaremos enfrascados en una lucha sin sentido por la distribución del ingreso.

El amigo 2 dice: El tipo de cambio alto es sin duda muy importante. Nunca fue peor la situacion de los productores del interior del país, especialmente los que no producen granos o están muy alejados de los puertos, que con Martínez de Hoz y con la Convertibilidad. (…) Para el productor es mejor el tipo de cambio alto con retenciones que aquellas experiencias. (…) Qué razón tenés en relación con TLC, pero es un tema NO COMPRENDIDO, no se entienden tan claramente sus ventajas; además, no se entiende el hacer un acuerdo con quien subsidia su producción.

El amigo 3 dice: Hay que reconocer que el campo está con rentabilidades muy altas, sobre todo en agricultura y un poco menos en ganaderia, producto del dólar alto, de precios internacionales muy buenos y de cosechas abundantes. La situacion es mucho mejor que durante los años en que la politica económica era más afin a la ideologia del sector. Pero hay otra lectura, aún más perversa: enemistarse con el campo trae muchos votos, porque el campo no es un sector bien visto por la sociedad. Esto (se debe a que) los principales dirigentes no son los mejores empresarios; éstos pasan todo el dia trabajando, en lugar de haciendo lobby y compartiendo las reglas de juego del gobierno.

El amigo 4 dice: La relación entre el gobierno y el campo es complicada, creo que por 3 razones: a) en el gobierno se escucha a los hard-liners setentistas; b) en el campo se escucha a los hard-liners rentistas, y c) la dirigencia agraria no tiene ideas y el resto de la sociedad aporta poco. Vamos a los setentistas hard-liners. Es obvio que en gran parte del gobierno hay una cuestión ideológica contraria a la visión de lo agropecuario que aprendieron en la Facultad en la década del 90 …, pero, sólo tenés que manejar tu auto en la ruta 2, pasando a lo largo de la depresión del Salado, para ver que salvo algunas islas agrícolas, aún predomina en gran parte de la provincia de Buenos Aires un modelo de explotación extensiva … viste alguna cerca eléctrica?, algún intento de mejora tecnológica? (…) Para colmo de males, este gobierno (…) se maneja con la técnica de "siempre un enemigo a mano" y el campo, con sus hard-liners rentistas, resultó ser un buen enemigo. ¿Por qué lo de hard-liners rentistas? Recuerdo en la primera protesta del campo, que coincidió con un viaje de la Ministra Micelli a NY, uno de los banners, en un piquete en 9 de Julio decía, "ministro, nosotros también queremos viajar … " De terror; sólo les faltó pedir pasajes gratis a Saint Tropez. ¿No sabían que en la sociedad argentina urbana, donde La Matanza vota más que todo el sector agropecuario, donde está instalada la idea de mucha gente en la pobreza, no podés tenés un discurso semejante? En cuanto a la indolencia de los dirigentes, no creo que se trate de indolencia. Faltan aportes de ideas. Te pregunto: ¿sabés cuántos asesores económicos tiene una asociación rural importante? Creo que 2, y exagero. Sabés cuántos tiene el Momo Benegas (UATRE)? Según me han contado, 28 full time, entre abogados, contadores, etc.

El amigo 5 dice: Tampoco vi que los dirigentes busquen obtener las licitaciones de las autovias para hacerse de un precio lleno y cobrar al costo el transporte de la cosecha, ni intervenir demasiado en las licitaciones de los trenes. Cuando pasó lo de Sancor no vi un pedido claro de cambio de legislación para las cooperativas de nueva generación, como tienen todos los otros países agroindustriales que en serio defienden a sus productores. (…) Mientras la gente piense que el sector agropecuario es una oligarquía que se muestra en la vidriera de la Sociedad Rural, nada va a cambiar. Es como con los Estados Unidos, todos lo aborrecen, pero ahorran en dólares, aprenden ingles americano y sueñan con viajar a Miami. La gente odia al campo, pero todos se matan por entrar en algun poolcito de siembra o tener un terrenito. (…) La gente cree que el campo les sube el precio de la leche, de la carne y del pan, no veo dónde la dirigencia sale a explicar que Argentina es insignificante a nivel mundial, que no somos formadores de precios, que los precios vienen de afuera y que el productor no tiene idea cuánto va a cobrar por lo que produce, pero produce igual porque es lo unico que sabe hacer.

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Ahora siguen mis breves reflexiones sobre cuatro de estas respuestas. Las otras dos hablan por sí solas.

A Rosendo Funes: Me dedicaste un gran comentario. Sé que la lucha por el ALCA o por acuerdos semejantes es una quijotada. Sin embargo, alguien tiene que decir lo que debe decirse.

Al amigo 1: Tenés razón; el sector funciona así, tiene su lógica y no cambiará, por lo menos en el futuro previsible.

Al amigo 2: Me decís que no se comprende la conveniencia de hacer un TLC con un país que subsidia a sus productos agrícolas. Mi respuesta es de "real politik". Por no hacerlo, tenés manoseo interno (precios máximos, prohibición de exportaciones, retenciones escalofriantes) + protección a la industria (que paga el campo) + subsidios agrícolas de EEUU. Si lo hicieras, reducirías la probabilidad del manoseo, eliminarías el impuesto indirecto que implica la protección de la industria, y podrías sentarte a conversar con un socio (y, por qué no, con un aliado) sobre los subsidios. Te pesa mucho la historia del atraso cambiario. No deberías asociar a la apertura comercial con el dólar bajo.

Al amigo 3: Seguramente, el sector tiene un problema de imagen, que el gobierno explota, y seguramente no saben cómo resolverlo. Pero lo que también es seguro es que no comprende que un régimen de libre comercio perdurable, como el que tuvimos con Gran Bretaña hasta 1930, es el mayor reaseguro contra tropelías como las que sufre últimamente, además de una fuente de rentabilidad: a mayor precio relativo de los productos industriales (por los aranceles y los cupos de importación), menor precio relativo de los productos del campo. (Principio de Simetría de Lerner: un impuesto a la importación es igual a un impuesto a la exportación. Luego, el campo está gravado dos veces: una, por la protección a la industria y, otra, por las retenciones.)

marzo 14, 2007

Manifiesto Rural

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 4:06 pm

El campo argentino está harto. Las organizaciones rurales preparan nuevos paros, esta vez en respuesta a la prohibición de exportar trigo, que se ha sumado a la de exportar carne y a otras intervenciones del gobierno en los mercados del sector. Sigue una especie de manifiesto rural, publicado en la tapa de la Gacetilla de ABRA – Marketing Agropecuario, número 121, que pinta fielmente el sentir del campo.

            ¿Quién le pone el límite al gobierno?

Nuevamente el sector agropecuario analiza la posibilidad de realizar un paro. Argumentos le sobran, no sabemos si esta es la vía más apropiada para resolver los temas de fondo, pero sirve para poder hacerlos públicos al resto de la sociedad que permanece ajena a la realidad agropecuaria argentina.

El problema de fondo hoy no es económico, porque el campo no realiza las medidas de fuerza para pedir un aumento de salario, o de mejora en la rentabilidad; el campo para porque está cansado de que este gobierno le siga metiendo la mano en el bolsillo, está cansado de que no haya reglas de juego claras, está harto de arriesgar invirtiendo capital propio (esto el gobierno no lo ve) y motorizando otros muchos sectores de la economía y que el Estado permanece ausente apenas surgen contratiempos climáticos, es decir solo es socio en la bonanza.

El problema de fondo entonces es ideológico, es estructural, no es coyuntural, el gobierno cree que la “oligarquía agropecuaria” no puede y no debe seguir ganando plata, él cree, como lo aprendió de chico, que en nuestro país los dueños de tierra son los Martínez de Hoz y los familiares de Roca y sus descendientes.

El gobierno no sabe que el campo son miles y miles de productores agropecuarios que arriesgan, invierten, producen, generan riquezas de la tierra, que son los motores de la economía en cientos de pueblos del interior de nuestro país, que no han invertido en el exterior (como sí lo hizo el presidente cuando era gobernador de Santa Cruz), que compran autos, refaccionan casas, reparan galpones, molinos, compran maquinaria, semillas, agroquímicos, etc.

En definitiva, el sector agropecuario está cansado de la imprevisibilidad del gobierno, a quien podríamos definir como un verdadero animal saprofito, que espera y ataca a su presa luego que ésta cobrase su jornal y salga con los bolsillos llenos después de un arduo día de trabajo.

Por eso es importante dejar bien en claro quién lleva la comida a la olla, quién lleva el pan al hogar y no confundir a la sociedad.

Como dijo aquel filósofo, con el dinero de la billetera ajena cualquiera es generoso.

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Comparto el argumento de la Gacetilla de ABRA. El futuro argentino descansa, en especial, sobre los agronegocios y los servicios. Pero para que haya un futuro de progreso, estos sectores, y también la industria, necesitan reglas de juego estables. ¿Cuál es gran vía hacia la estabilidad de las reglas de juego? Un acuerdo de libre comercio pactado con una superpotencia. Porque está visto que el libre comercio del Mercosur sirve de poco. Nadie lo toma en serio; hasta el presidente Kirchner dijo que es una buena ficción pero una ficción al fin. Además de la cerrazón comercial a que somete a sus miembros, el problema del Mercosur consiste en que sus reglas son reversibles, como lo atestiguan el incumplimiento de la liberalización automotor, las trabas a las importaciones brasileñas para favorecer a fábricas locales de calzado y electrodomésticos y el manoseo de productos agropecuarios como el trigo y la carne.

¿Por qué razón el campo argentino, que debería ser el abanderado del libre comercio por interés y convicción, no lo pidió nunca en los 70 años de autarquía que arrastra el país? ¿Por qué no leímos jamás en los diarios o escuchamos en la radio o vimos en la TV una protesta airada de sus representantes a favor de un TLC con EEUU? En el clima de liberalismo y rigor institucional de un acuerdo de esta clase las arbitrariedades para favorecer a la industria serían imposibles y los manoseos del campo, improbables. En rigor, ¿qué pide el campo: reglas permanentes o reglitas para salir del paso? ¿Por qué los productores rurales votaron preferencialmente al kirchnerismo en las elecciones de 2003 y 2005? ¿Los obnubilaba el dólar alto que les dejó Duhalde? ¿Creían, acaso, que la fórmula: dólar alto + préstamos blandos del Banco Nación + gas oil subsidiado, era suficiente para compensar la ausencia de un régimen estable de libre comercio?

Fui asesor de la SRA y el INTA. Tengo muchos amigos en el sector. Conozco a algunos de sus dirigentes y comparto sus opiniones sobre muchas cuestiones importantes. Sin embargo, no encuentro justificación para tanta indolencia por parte de esos dirigentes en un aspecto clave de la organización nacional como el que acabo de referir.

marzo 12, 2007

Trade-off peligroso

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 4:53 pm

El término inglés trade-off carece de una buena traducción al castellano. Significa, más o menos, que no hay nada gratis en la vida. Que todo bien o acción tiene su precio, el que puede ser explícito o implícito, pagadero a corto o a largo plazo. El Dr. Kirchner ha embarcado a Argentina en un peligroso trade-off con Venezuela.

La Nación publicó ayer, domingo 11, un editorial de Mariano Grondona y otro de Joaquín Morales Solá que aclaran la naturaleza de dicho trade-off y tratan de identificar sus beneficios y costos. Ambos editoriales son medidos, realistas y contundentes.

Entre los beneficios de la alianza con Venezuela, se cuentan a) los préstamos que este país nos hizo (por medio de la compra de bonos argentinos) y b) la satisfacción que Kirchner procura a un grupo que lo acompaña en el gobierno de sentirse parte de la revolución bolivariana y del socialismo del siglo XXI, además del voto de izquierda que esta ensoñación le ayudaría a capturar en las próximas elecciones. Entre los costos, se cuentan c) la "condicionalidad" que, a la manera del FMI, nos impone el comandante Chávez (hizo ingresar tropas venezolanas de custodia personal al país sin la debida aprobación del Congreso argentino e invitó a su acto a otro presidente, Evo Morales, sin más trámite, como si estuviera en su casa) y d) haber perdido la formidable oportunidad de integrar en sociedad con EEUU y Brasil el proyecto de los biocombustibles, que para una potencia maicera como Argentina no es poca cosa. De la posibilidad de ingresar al ALCA, que es nuestra tabla de salvación, como verán, ya ni siquiera hablo.

Diversos medios aseguran que el presidente Kirchner intenta sigilosamente equilibrar la balanza con EEUU luego de la vergonzosa contra-cumbre de Mar del Plata que le propinó en la cara al presidente Bush en noviembre de 2005. El gobierno argentino estaría colaborando con EEUU en temas álgidos para este país: la lucha contra el terrorismo internacional, el lavado de dinero y el narcotráfico. Muy bien; acepto que Kirchner practica un malabarismo admirable. Pero tengo una duda: ¿puede un país débil como el nuestro darse el lujo de una pretendida neutralidad frente a la única superpotencia del mundo?

marzo 11, 2007

Efecto INDEK

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 6:34 pm

En los últimos meses de 2006 y el primer mes y medio de 2007, la prima de riesgo-país cayó marcadamente. Este hecho presagiaba tanto una aceleración del crecimiento del PBI como un aumento de la tasa de inflación. El fuerte salto de la recaudación tributaria entre noviembre y febrero es testimonio fehaciente de la fuerza expansiva que ejerce una caída del riesgo-país sobre la economía. En el período noviembre 06-febrero 07, la recaudación del IVA a cargo de la DGI trepó un 38% con respecto al mismo período del año anterior.

No hay emisión inflacionaria. El dólar permanece fijo en $3,10. Por tanto, la recaudación aumentó casi un 38% medida en dólares. Pero una inflación inferior a 10% por año, como pretende el INDEK, no es consistente con semejante aumento de la recaudación. Las altas tasas de aumento del PBI y de mejora de la eficiencia de la AFIP no alcanzan para explicar los 28 puntos porcentuales adicionales del aumento de la recaudación. De esto se desprende que la inflación de los últimos meses seguramente ha sido superior al 14% anual, que fue la tasa de inflación real del año 2006 y que es también la tasa real que se espera para 2007.

En su edición de este domingo, La Nación echó a correr una hipótesis alucinante pero muy posible en este país esquizofrénico: Que la manipulación de la medición (de la inflación) es el final de los controles, es decir, que implica una liberación tácita de los precios, y que esta liberación no resultaría políticamente costosa pues el índice no la mostraría. ¿Por qué razón cree el gobierno que el público no advertirá la discrepancia entre la ficción y la realidad? La respuesta es que el público puede ser tan cínico como el gobierno: “Suben las cuotas de las empresas de medicina prepaga, el INDEC no lo registra, pero la gente aunque lo ve no se queja demasiado porque finalmente tiene un poco más de dinero con qué pagarlo” (por el crecimiento económico y la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias).

El efecto INDEK ya empezó a generar las distorsiones que anticipamos. En su edición del 7 de marzo, Ámbito Financiero destaca en página 6 que “Los informes de la consultoras y de los bancos ayer coincidieron en que los bonos en pesos necesitan ofrecer más rendimiento por la falta de transparencia en la medición de los índices de inflación. Esto significa que deben bajar de precio para que renta sea más elevada.” En página 8 ilustra cómo funciona ahora el mercado de alquileres: “Para mantener actualizados los contratos en cifras reales, lo que hacemos ahora es armar pagos escalonados. Se calcula un monto total por los dos años que dura el alquiler y luego se divide en cuotas, dijo Enrique Abatti (presidente de la Cámara de Propietarios)”. Cuando el diario le preguntó con qué índice se calcula el ajuste por inflación de los contratos inmobiliarios, Abatti respondió “Para esto hay que utilizar datos de organismos privados independientes. Tomamos los datos de la Cámara Argentina de la Construcción y de consultoras.” Ámbito Financiero agrega que, de acuerdo con los especialistas, los dueños de los inmuebles tratan de cubrirse y pueden incluir estimaciones de inflación mayores a las que se esperan.

La intervención del INDEC y el control de precios se vuelven cada vez más ridículos.

marzo 9, 2007

¿Blindados?

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 6:39 pm

El objeto de este post es presentar dos gráficos que ponen de manifiesto que la influencia de la economía mundial sobre la pequeña economía argentina sigue siendo tan grande y, potencialmente, tan decisiva como en la etapa de globalización financiera que se inauguró a fines de la década de 1980, cuando nosotros estábamos absorbidos por la hiperinflación. Las acciones y los bonos argentinos sufrieron el impacto de la venta masiva de acciones que se inició en China el pasado martes 27 de febrero con más intensidad que cualquier otro país. Este hecho desautoriza una afirmación elevada al status de verdad evidente en sí misma que proclamó la mayoría de los economistas argentinos en los últimos años.

Quien se tome el trabajo de repasar las secciones económicas de los diarios de Buenos Aires, va a encontrar repetidas declaraciones que señalan que desde 2003, gracias a los superávits gemelos (fiscal y comercial), la economía argentina está blindada, que se ha vuelto invulnerable a los shocks internacionales, que el mundo ya no influye sobre ella como antes. También se ha dicho hasta el cansancio que desde que Argentina cayó en el default y la prima de riesgo-país se elevó al cielo, esta última variable ya no explica o no influye sobre la tasa de crecimiento económico del país.

Creo que se trata de un acto fallido. Los argentinos, aun los economistas argentinos de diversa extracción (academia, consultoría, banca, gobierno) y de distintas generaciones y orientaciones idelógicas, ahora desean creer que el país ha logrado desconectarse del mundo.

Como podrán apreciar, los gráficos gritan lo opuesto. La bolsa argentina acusa la mayor caída. La prima de riesgo-argentino ha subido 50 puntos básicos, mientras la brasileña, apenas 20. El gobierno ha clausurado el país. Se le aplican cada vez mayores retenciones a las exportaciones y mayores aranceles a las importaciones de productos industriales. Se han tensado las relaciones con nuestros socios de toda la vida, países tales como Uruguay, España, Italia, Francia y EEUU (ahora mismo, con la anuencia del gobierno, el comandante Chávez ofende al presidente Bush desde el estadio de Ferro). En cuanta oportunidad tiene, el gobierno espanta capitales de mil maneras: las regulaciones de Moreno, la descalificación de la policía o de los militares, los piquetes teledirigidos a empresas rebeldes, etc. Sin embargo, el país sigue atado a los mercados internacionales. En vez de tratar de anularlos, ¿no sería más inteligente sacar provecho de ellos?

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marzo 7, 2007

Pregunta difícil de contestar

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 7:29 pm

Rubén me mandó el magnífico comentario que sigue. Luego, ensayo una respuesta que espero resulte convincente o, al menos, aclaratoria.

Estimado Sr. Avila: Con frecuencia he leído sus comentarios y su opinión en distintos periódicos. No soy economista pero me interesan los temas económicos, como a casi todo el mundo. Le mando esta misiva sin el ánimo de polemizar sobre un tema que Ud. tan bien maneja y del cual yo tan solo soy un simple curioso. Hace algún tiempo me encontré con un amigo que en 1989 votó por Menem, esperanzado en la prometida Revolución Productiva. Mi amigo era tornero. Durante los años 90, a raíz de que en Mendoza (de donde somos él y yo) se fundieron distintas empresas metalúrgicas, mi amigo se tuvo que dedicar a otros trabajos que nunca le dieron el nivel de vida que tenía cuando era tornero. Luego de la devaluación del 2002 me encontré con él. Yo pensaba que se encontraba economicamente bastante mal, quizás desempleado. Lejos de eso, estaba contentísimo. Nuevamente había vuelto a trabajar de tornero, estaba ganando aceptablemente bien e incluso le estaba enseñando su oficio a varios aprendices suyos. El comentario que me hizo fue el siguiente: "Como nos engaño el Turco, nos dijo que iba a ver una revolución productiva en el 89 y nos trajo todo importado…". Mas allá del anàlisis económico que Ud. podrá hacer, me gustaría saber su opinión acerca del valor del ser humano de sentirse útil y productivo, de la recuperación de la confianza que puede tener un ser humano cuando vuelve a recuperar su trabajo. Sin otro paticular, le saludo atte.

Rubén: Le agradezco su interesante comentario. Ilustra fielmente lo que piensa mucha gente. Pero no puedo obviar el análisis económico, pues si pasara directamente a hablar del valor del ser humano y de su necesidad de sentirse útil estaría aprobando tácitamente su mensaje de que Menem engañó a la población.

Durante esa década vino mucho capital al país (que abarató el dólar) y se redujeron un poco las barreras a la importación. De esta manera los productos industriales se abarataron dos veces. Resultado: su amigo tornero perdió el trabajo. Pero los empleados de bancos, empresas viales, transporte, educación, medicina y del sector de servicios en general ganaban muy bien. Por ejemplo, los economistas ganábamos mucho dinero evaluando proyectos de inversión, preparando estudios diversos y dando clases y conferencias. La devaluación y una intensificación del proteccionismo produjeron una vuelta de campana en la economía argentina. El tornero ha vuelto a ganar dinero, pero la inmensa mayoría de los que trabajamos en el sector servicios nos hemos empobrecido; muchos economistas han quedado desempleados; conozco uno que ahora planta arándanos. Piense que mientras la industria representa, en el mejor de los casos, un 15% del PBI (valor de las ventas netas en el país), el sector servicios representa un 65%. Piense, además, que el tornero ha vuelto a ganar dinero porque la devaluación y el proteccionismo le han puesto un pulmotor a industrias que no son capaces de competir con las importaciones chinas; qué digo, ni siquiera con las brasileñas.

Me alegro por su amigo, que goza de una segunda chance; aconséjele que ahorre, porque esta etapa económica nacional es excepcional; no va a durar. Proteger a la industria de la competencia china es tan eficaz como tapar el sol con la mano. Y espantar al capital internacional, como hace el gobierno, es escupir al cielo. Algún día la opinión pública caerá en cuenta de que es una política absurda.

Un ser humano sin trabajo, que se siente inútil, empieza a morirse en vida. Hay que ayudarlo de alguna forma. Existen mil maneras de hacerlo sin empobrecer al resto de la población.

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