Hace un tiempo recibí un comentario por demás interesante de María Lelia, una no economista, filósofa en el pleno sentido del término, que piensa y especula sobre el porvenir argentino. Cuando lo escribió, ella no estaba pensando en la coyuntura sino en la arquitectura institucional para una Argentina viable, estable y próspera. Además de pedirme una opinión sobre sus ideas, que se parecen mucho a las que he publicado en el blog, María Lelia ha querido darle a su propuesta un carácter abierto "para que quienes tengan interés se sumen a la iniciativa". Sigue a continuación su comentario con propuesta y luego mi respuesta. Publico esta contribución porque María Lelia argumenta con frescura e ingenuidad, y quizá con mayor llegada, sobre un tema de importancia capital. También lo hago porque su comentario es un buen ejemplo de libre pensamiento y de las alturas que se pueden alcanzar cuando uno se sienta a pensar con método y sin prejuicios.
Apreciado Jorge:
Soy habitué de tu blog y como alguna vez te dije, en él descubrí las cualidades humanas del economista que a veces me hacía rabiar en la televisión defendiendo la dolarización y la década del 90; por lo que pasé tras leer tus escritos, de estar en las antípodas a una apreciación diferente de tu persona muy positiva por cierto. Aunque no coincida con todo tu pensamiento y con algunos políticos que mencionas en tus columnas, encuentro que sos una persona inteligente, sensata y sobre todo: con un criterio absolutamente realista.
Me interesa hacerte llegar una idea (una idea loca pero que podría ser viable si se dieran condiciones políticas fundamentales en el país) que me viene rondando la cabeza en estos tiempos pre electorales.
Mi diferencia con vos radica en el tema ALCA-dolarización. Por ahí tibiamente te he oído mencionar la palabra “eurización” y a fuerza de ser sincera ¡me gusta más!
Me parece que sería culturalmente más aceptado que la dolarización, y además dejaría sin argumento a los que te dicen “dolarización…¡ja! Mirá Ecuador, mirá Panamá, mirá El Salvador ¿qué ejemplo de prosperidad son?, ¿qué sociedades más justas han conseguido si son los mayores “exportadores” de ilegales a Estados Unidos y a España?”
Mi idea como te dije: es loca y quizás más ambiciosa. No he tenido tiempo de leer los textos completos de la Unión Europea pero ¿cómo encontrás la posibilidad de ser país miembro “extraterritorial” o “de ultramar” de la UE?
Argentina tiene cualidades muy atractivas para los intereses europeos: mayoría de descendientes de europeos, un nivel educativo (a pesar de los pesares) bastante rescatable y con viabilidad de mejorarse, la posibilidad de ofrecer contra-estación productos alimenticios de buena calidad (mejorable también). Así como en su momento España, Portugal y Grecia pasaron de ser “los parientes pobres” a ser miembros de pleno derecho con una sustancial mejora en su calidad de vida, ¿por qué no podría serlo Argentina si se compromete a cumplir los pasos para integrarse "al club"?
Un buen día los países grandes del viejo continente vieron que a pesar de no quererse mucho con los parientes pobres, éstos constituían “la huerta de Europa” y vieron que era oportuno contar con ellos. Lógicamente a estos “pobres y brutos” había que educarlos, disciplinarlos y ponerlos a tono con el resto de la familia. ¿Cómo lo hicieron? Poniéndoles reglas simples y claras, exigiéndoles transparencia en las gestiones de gobierno, reformas tributarias y fiscales, estabilidad política (coexistencia pacífica entre oficialismo y opositores), entre otras normas. Lo más importante fue que mientras se daba este proceso, estos "parientes pobres" tenían veedores y auditores permanentes de los países miembros que controlaban y enviaban informes a Bruselas de cualquier anomalía, dificultad o corruptela que se advirtiese.
Pero semejante transformación tuvo sus incentivos y recompensas: los países grandes otorgaban a través de sus "auditores" los llamados "fondos europeos" que tenían por finalidad llevar a los nuevos países a niveles económicos aceptables, sin pobreza extrema ni sistemas de salud colapsados, ni analfabetismo.
Un papel fundamental cumplieron los llamados fondos estructurales y de cohesión económica (te mando un doc. adjunto con enlaces) que sirvieron para que entre los miembros de la nueva familia no hubiese grandes desequilibrios.
Una vez que el país se hallaba disciplinado y con variables económicas dentro de lo que llaman "la media comunitaria" se lo consideraba listo para caminar solo y se le retiraban los fondos de ayuda. Eso ocurrió con Irlanda y recientemente con España y Portugal. Ahora no solo deben "caminar solos" sino también destinar SU cuota de ayuda para los nuevos miembros que ingresaron como Polonia, Hungría, Estonia, etc.
Como te dije, ignoro si los tratados y la constitución de la Unión Europea admiten países miembros "de ultramar" pero pienso que no sería objetable ya que por ejemplo los territorios de ultramar que son o fueran colonias francesas usan el Euro y se rigen por las normas de la UE. Por ejemplo, la Isla de Guadalupe (te paso el enlace de la wiki): http://es.wikipedia.org/wiki/Guadalupe_(Francia)
¿En qué considero que esta idea (loca) beneficiaría a Argentina? Te lo enumero:
* Por al menos una década estaríamos auditados por expertos (podrían ser alemanes u holandeses) en materia política y económica, verificando que se cumplan las reglas y que exista disciplina social, fiscal y política.
* Vendrían fondos que serían administrados por los delegados y veedores, asegurándose que su destino no se desvíe y se invierta verdaderamente en mejorar el transporte, obras de infraestructura, mejoras ambientales, etc.
* Tanto desde el estado como de la ciudadanía, existiría el incentivo de hacer las cosas bien para poder equipararse a los "parientes ricos".
* La gran cantidad de obras públicas y proyectos de desarrollo que se harían con esos fondos especiales generaría numerosos puestos de trabajo, con lo que no existiría el peligro del desempleo ni la excusa de que se repetiría la experiencia de los 90.
* Argentina podría especializarse y focalizarse en sectores de la economía que son caros a los intereses europeos, y a la vez poder acceder a las mejoras tecnológicas del primer mundo. Nosotros podemos mejorar y venderles cereales, carne, lácteos y podríamos traer de Europa tecnología, adelantos científicos, automóviles, maquinarias, equipos de procesamiento de datos, etc.
* Argentina cumpliría una importante función como abastecedor de productos que a contra estación en Europa son caros o escasos. También podrían proveerse de productos que pueden crecer en nuestro suelo pero tradicionalmente no consumimos (ej: trufas, arándanos, cerezas, grosellas, etc.)
* Se consolidaría el derecho de todo trabajador a ganar su salario en una moneda "fuerte e indevaluable" como el euro.
* Se aplicarían políticas económicas que beneficien a la mayoría. Sin barreras arancelarias ni altos impuestos en las aduanas, pues eso no lo paga el comerciante ni el empresario, lo paga la gente. Entonces, los productos salen más caros. El dinero no sería confiscado con impuestos injustos, y no se agravaría la situación con el mayor asesino silencioso, como es la devaluación monetaria o el "impuesto inflacionario".
* Se garantizaría que cada cual se dedique a lo que desee y que el Estado no sea la fuente principal de ingreso, sino los ciudadanos. El Estado retomaría el rol que nunca debió haber dejado: el de ser la nación jurídicamente organizada.
* Se estimularía el ahorro interno: Para que las personas ahorren, lo que se necesita es confianza y motivación. Nadie va a ahorrar en una moneda que constantemente pierde su valor o ha tenido históricamente tantos problemas. El euro tiene en poco tiempo de vida un prestigio y solidez bien ganado en el mundo, respaldado por 25 países florecientes y por el BCE.
* Habría crédito abundante: Para que los bancos presten dinero, lo primero que se necesita es que tengan dinero. Si no hay mucho dinero ahorrado en los bancos es porque los ciudadanos no tienen confianza en la moneda, ergo: no hay qué prestar. Con una moneda fuerte y confiable en que todos pudiéramos ahorrar, habría suficiente dinero para prestar y financiar el desarrollo. Y a tasas mucho más bajas, con plazos más largos.
* Nos "inmunizaríamos" contra crisis políticas y financieras. Actualmente, con el peso "de papel", al menor síntoma de crisis política o rumor, sobreviene una corrida, ya que la gente comienza a cambiar su dinero a monedas extranjeras, por creer que esa crisis pueda afectar la estabilidad de la moneda. Los problemas de los políticos son de ellos, y en realidad, no tendrían por qué afectar nuestro dinero. Este sería el caso con el euro.
* Moralizaríamos nuestra sociedad. La fuente más importante de corrupción en el país es la fabricación de moneda de papel, ya que ésta no tiene límites y no tiene valor propio, es simplemente la impresión de billetes que son una moneda fiat, no verdadera. El euro es el mejor sostén y solidificador para moralizar nuestra sociedad; ya que para comerciar estaríamos entregando algo que tiene valor, y siendo pagados con una moneda que verdaderamente tiene valor.
* Se fomentaría la estabilidad social. El dinero es el "cohesionador" de la sociedad. El dinero malo de papel, destruye a la sociedad. Los esfuerzos de todos los ciudadanos siempre están en incertidumbre con moneda mala. No puede haber planes a largo plazo porque nadie sabe qué va a suceder. Querer construir un país moderno con mala moneda, es como querer construir un edificio alto con barro. Se cae. No tiene la estabilidad necesaria, el adobe no aguanta. Sólo la moneda buena, el euro, puede darnos la resistencia que necesita el edificio social para seguir de pie.
* Presupuesto en equilibrio. La moneda única obliga al gobierno, como a cualquier institución, a operar dentro de un presupuesto. Los gobiernos siempre hallan razones para gastar más de lo que su presupuesto indica, y no tienen problema: simplemente, imprimen los billetes adicionales que necesitan. El valor del peso se desploma en consecuencia. El euro obligaría al gobierno a vivir dentro de un presupuesto, puesto que al depender del BCE la plata no se puede inventar.
* Adaptándonos a la normativa de la UE tendríamos al mismo tiempo una modernización de nuestra legislación.
Seguramente vos dirás ¿Qué diferencia tiene con el ALCA? En primer lugar tendría una mayor aceptación social; vos mismo has reconocido que el anti-americanismo en Argentina es fuerte. Por otra parte, Argentina tiene raíces mayormente europeas, pensá que un 60% de nosotros somos descendientes de españoles e italianos. Nuestra tradición es más afín al latino-europeo que al WASP.
A seguir, mientras con el ALCA está todo por verse y por hacerse, la UE ya está consolidada y para ser socio del “club” deberíamos aceptar reglas que ya fueron largamente analizadas, estudiadas y aprobadas. En el ALCA sería un solo país importante como Estados Unidos, al que nos sumaríamos 17 países pobres e inestables; en tanto que con la UE sería sumarse a 25 países de los cuales 12 son países prósperos y consolidados y 13 restantes son estables y van en vías de estar cada vez mejor.
Para muestra:
El € es usado como moneda nacional en algunas de las zonas que formaban parte de la antigua Republica de Yugoslavia, en particular en Kosovo y en Montenegro sin que exista ningún tipo de acuerdo oficial. En Montenegro a partir de la adopción del euro la inflación cayó a un 3% anual, la pobreza extrema está en un 12,2% y el desempleo que era de 27,7% en 2005 bajó en 2006 al 16,4% (no tengo cifras actuales pero debe haber bajado un poco más). Todo eso, sin acuerdo de ninguna especie con la UE para una integración a futuro; ya que se supone que no es tiempo ni están dadas las condiciones para que se pueda hacer una petición formal.
Argentina no es Montenegro, no sufrió la guerra de los Balcanes, no tuvo guerras étnicas ni particiones como Serbia ni tampoco aquí tenemos una actividad económica tan limitada como ellos. ¿Por qué no intentar ingresar como miembro extra territorial de la UE y adoptar la moneda común de Europa? Si Montenegro, sin fondos de cohesión y sin acuerdos logró en un año una sustancial mejora en su economía, ¿por qué no podría lograrlo Argentina?
No impediría continuar comerciando con otros países de la región, nos daría estabilidad y credibilidad, no estaríamos subordinados a la moneda de un solo país como con la dolarización y nos regiríamos por una normativa comunitaria que tiene la ventaja de estar afianzada tras cincuenta años de trabajo de los países fundadores.
——————-
María Lelia:
Me llama mucho la atención que un no economista haya podido escribir una pieza tan brillante por el vuelo de imaginación y por la comprensión del problema. Felicitaciones.
Los beneficios de una asociación a la UE son irrefutables. Son similares, quizá superiores, a los de mi propuesta de ingreso al ALCA + banca offshore + dolarización.
Para muchos argentinos los europeos son buena gente, nada ambiciosa y hasta generosa. Sabemos que no es verdad y que todos los pueblos del mundo defienden sus intereses con uñas y dientes. Pero ese prejuicio anti-americano es tan marcado que tu propuesta tiene a favor el importante argumento del marketing. Debido a esta realidad, en 2003 empecé a considerar la posibilidad de adoptar el euro en vez del dólar.
Dificulto que la UE nos acepte como socios de ultramar, si bien la cristiana Argentina le resultaría más fácil de digerir que la musulmana Turquía. La Cancillería argentina, no la actual, sino la de un futuro gobierno que entienda que la buena política económica es apenas una extensión de una buena política exterior, debería explorar esta interesante posibilidad. Pero aun cuando el país fuera aceptado, no creo que la UE le asigne fondos de ayuda estructural y menos todavía que Argentina se comprometa a aportar fondos a los países europeos atrasados el día que alcance la "media europea".
La realidad es que Argentina es un país americano. Y que está en la órbita de EEUU, y que EEUU es por ahora y por muchas décadas por venir la primera potencia del mundo. Argentina debe alinearse con EEUU y abstenerse de desafiarlo. Debe ser socia de EEUU, como lo son Israel en Medio Oriente, Australia en Oceanía, Gran Bretaña en Europa y Japón en el Extremo Oriente. Esta sociedad no excluye, como testimonia la experiencia chilena, la firma de montones de TLCs, entre ellos, y sobre todo, con la UE. No olvides que la UE es una potencia comparativamente proteccionista. Es la usina del gran drama de los subsidios agrícolas. La Política Agrícola Común es el símbolo del proteccionismo europeo.
EEUU tiene la economía más abierta entre las grandes islas de estabilidad del mundo (EEUU, UE, Japón). Sin TLC con EEUU no habrá realmente comercio libre, que además de libre debe ser irreversible para que tenga impacto económico perdurable.
Los argentinos ya elegimos democráticamente el dólar. Esta moneda es nuestra unidad de cuenta, nuestra reserva de valor y nuestro medio de cambio para las transacciones grandes. El dólar es, además, la primera moneda de reserva del mundo: el grueso de las operaciones financieras y comerciales del mundo se realizan en dólares. ¿Por qué desandar un camino que hemos recorrido de manera espontánea? No veo la diferencia entre depender de la Reserva Federal y depender del Banco Central Europeo. Éste hará lo que mejor convenga a sus intereses, sin importar que sus miembros sean pocos o muchos.
En síntesis, el argumento del marketing es importante. Europa y todo lo europeo son mejor vistos entre nosotros que EEUU y todo lo americano (gran incongruencia, de la cual la evidente dolarización y las cuentas bancarias y los departamentos en Miami son apenas una muestra). Si existiera la posibilidad de un entendimiento amplio con la UE, lo aceptaría en el aire. La integración a la UE es largamente superior al aislamiento en el que vivimos desde 1930.
——————-
Dediqué a estos temas varios posts. Entre los más relacionados, cabe mencionar Banca Offshore e Importación de Instituciones.