La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

Agosto 30, 2007

El “timing” del cambio

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 5:46 pm

Hace poco escribí un post sobre las perspectivas políticas y económicas de Argentina en 2008. Recibí muchos comentarios. Algunos de ellos comparten mi visión sobre el tema y otros me reprochan una actitud de resignación. A éstos señalé que no es resignación sino realismo. Mi deseo de cambiar la organización económico-institucional que impera en nuestro país desde la década de 1930, y que en la década de 1990 apenas se rozó en las áreas fiscal, bancaria y comercial, sigue intacto. Pero la política está gobernada por algo que se llama timing. La gente sin experiencia política, o que no se ha puesto a profundizar en los procesos históricos, lo ignora o lo pasa por alto. Lo cierto es que nos hace falta otra oportunidad política para ejecutar las reformas que pongan al país en la autopista del progreso sostenido, como en Chile y en España. La elección presidencial de este año no es la puerta a esa oportunidad. Es probable que la elección de 2011 sí lo sea.

Mariano Grondona piensa de la misma manera. Siguen dos párrafos de su editorial del domingo pasado en La Nación:

El peligro institucional que hoy se cierne sobre la República induce a defenderla cuanto antes. ¿Pero es práctica, es factible, la intención de detener al kirchnerismo ya? De un lado, urge derrotarlo antes de que pueda desarrollar plenamente su designio dictatorial. Del otro, apresurar la búsqueda del objetivo con vistas a un inmediato desenlace, ¿no llevaría a frustrarlo?

Los griegos designaron con la rica y enigmática palabra kairós, que podríamos traducir aproximadamente por "el tiempo oportuno", la condición misma de la vida política. Por eso, nos hemos preguntado aquí antes por el "cuándo" que por el "cómo" del combate republicano. La idea detrás del kairós es que, siendo en un tiempo posible lo que en otro tiempo no lo es, acertar con el tiempo oportuno es una condición decisiva del arte político.

El argumento de Grondona está orientado a la defensa de la organización republicana. El mío, aunque advierto la primacía de la defensa de las instituciones republicanas por encima de las económicas, enfatiza la oportunidad para el giro económico. Por ahora, tendremos que esperar, llevar la lista de las estatizaciones y regulaciones a desandar, los defaults a solucionar y los errores de política exterior a corregir. También habrá que aprovechar el tiempo para pensar mejor y con detalle la política social que debe acompañar a una reforma económica sustantiva.

Agosto 24, 2007

Socios de ultramar

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 7:53 pm

Hace un tiempo recibí un comentario por demás interesante de María Lelia, una no economista, filósofa en el pleno sentido del término, que piensa y especula sobre el porvenir argentino. Cuando lo escribió, ella no estaba pensando en la coyuntura sino en la arquitectura institucional para una Argentina viable, estable y próspera. Además de pedirme una opinión sobre sus ideas, que se parecen mucho a las que he publicado en el blog, María Lelia ha querido darle a su propuesta un carácter abierto "para que quienes tengan interés se sumen a la iniciativa". Sigue a continuación su comentario con propuesta y luego mi respuesta. Publico esta contribución porque María Lelia argumenta con frescura e ingenuidad, y quizá con mayor llegada, sobre un tema de importancia capital. También lo hago porque su comentario es un buen ejemplo de libre pensamiento y de las alturas que se pueden alcanzar cuando uno se sienta a pensar con método y sin prejuicios.

Apreciado Jorge:

Soy habitué de tu blog y como alguna vez te dije, en él descubrí las cualidades humanas del economista que a veces me hacía rabiar en la televisión defendiendo la dolarización y la década del 90; por lo que pasé tras leer tus escritos, de estar en las antípodas a una apreciación diferente de tu persona muy positiva por cierto. Aunque no coincida con todo tu pensamiento y con algunos políticos que mencionas en tus columnas, encuentro que sos una persona inteligente, sensata y sobre todo: con un criterio absolutamente realista.

Me interesa hacerte llegar una idea (una idea loca pero que podría ser viable si se dieran condiciones políticas fundamentales en el país) que me viene rondando la cabeza en estos tiempos pre electorales.

Mi diferencia con vos radica en el tema ALCA-dolarización. Por ahí tibiamente te he oído mencionar la palabra “eurización” y a fuerza de ser sincera ¡me gusta más!

Me parece que sería culturalmente más aceptado que la dolarización, y además dejaría sin argumento a los que te dicen “dolarización…¡ja! Mirá Ecuador, mirá Panamá, mirá El Salvador ¿qué ejemplo de prosperidad son?, ¿qué sociedades más justas han conseguido si son los mayores “exportadores” de ilegales a Estados Unidos y a España?”

Mi idea como te dije: es loca y quizás más ambiciosa. No he tenido tiempo de leer los textos completos de la Unión Europea pero ¿cómo encontrás la posibilidad de ser país miembro “extraterritorial” o “de ultramar” de la UE?

Argentina tiene cualidades muy atractivas para los intereses europeos: mayoría de descendientes de europeos, un nivel educativo (a pesar de los pesares) bastante rescatable y con viabilidad de mejorarse, la posibilidad de ofrecer contra-estación productos alimenticios de buena calidad (mejorable también). Así como en su momento España, Portugal y Grecia pasaron de ser “los parientes pobres” a ser miembros de pleno derecho con una sustancial mejora en su calidad de vida, ¿por qué no podría serlo Argentina si se compromete a cumplir los pasos para integrarse "al club"?

Un buen día los países grandes del viejo continente vieron que a pesar de no quererse mucho con los parientes pobres, éstos constituían “la huerta de Europa” y vieron que era oportuno contar con ellos. Lógicamente a estos “pobres y brutos” había que educarlos, disciplinarlos y ponerlos a tono con el resto de la familia. ¿Cómo lo hicieron? Poniéndoles reglas simples y claras, exigiéndoles transparencia en las gestiones de gobierno, reformas tributarias y fiscales, estabilidad política (coexistencia pacífica entre oficialismo y opositores), entre otras normas. Lo más importante fue que mientras se daba este proceso, estos "parientes pobres" tenían veedores y auditores permanentes de los países miembros que controlaban y enviaban informes a Bruselas de cualquier anomalía, dificultad o corruptela que se advirtiese.

Pero semejante transformación tuvo sus incentivos y recompensas: los países grandes otorgaban a través de sus "auditores" los llamados "fondos europeos" que tenían por finalidad llevar a los nuevos países a niveles económicos aceptables, sin pobreza extrema ni sistemas de salud colapsados, ni analfabetismo.

Un papel fundamental cumplieron los llamados fondos estructurales y de cohesión económica (te mando un doc. adjunto con enlaces) que sirvieron para que entre los miembros de la nueva familia no hubiese grandes desequilibrios.

Una vez que el país se hallaba disciplinado y con variables económicas dentro de lo que llaman "la media comunitaria" se lo consideraba listo para caminar solo y se le retiraban los fondos de ayuda. Eso ocurrió con Irlanda y recientemente con España y Portugal. Ahora no solo deben "caminar solos" sino también destinar SU cuota de ayuda para los nuevos miembros que ingresaron como Polonia, Hungría, Estonia, etc.

Como te dije, ignoro si los tratados y la constitución de la Unión Europea admiten países miembros "de ultramar" pero pienso que no sería objetable ya que por ejemplo los territorios de ultramar que son o fueran colonias francesas usan el Euro y se rigen por las normas de la UE. Por ejemplo, la Isla de Guadalupe (te paso el enlace de la wiki): http://es.wikipedia.org/wiki/Guadalupe_(Francia)

¿En qué considero que esta idea (loca) beneficiaría a Argentina? Te lo enumero:

* Por al menos una década estaríamos auditados por expertos (podrían ser alemanes u holandeses) en materia política y económica, verificando que se cumplan las reglas y que exista disciplina social, fiscal y política.

* Vendrían fondos que serían administrados por los delegados y veedores, asegurándose que su destino no se desvíe y se invierta verdaderamente en mejorar el transporte, obras de infraestructura, mejoras ambientales, etc.

* Tanto desde el estado como de la ciudadanía, existiría el incentivo de hacer las cosas bien para poder equipararse a los "parientes ricos".

* La gran cantidad de obras públicas y proyectos de desarrollo que se harían con esos fondos especiales generaría numerosos puestos de trabajo, con lo que no existiría el peligro del desempleo ni la excusa de que se repetiría la experiencia de los 90.

* Argentina podría especializarse y focalizarse en sectores de la economía que son caros a los intereses europeos, y a la vez poder acceder a las mejoras tecnológicas del primer mundo. Nosotros podemos mejorar y venderles cereales, carne, lácteos y podríamos traer de Europa tecnología, adelantos científicos, automóviles, maquinarias, equipos de procesamiento de datos, etc.

* Argentina cumpliría una importante función como abastecedor de productos que a contra estación en Europa son caros o escasos. También podrían proveerse de productos que pueden crecer en nuestro suelo pero tradicionalmente no consumimos (ej: trufas, arándanos, cerezas, grosellas, etc.)

* Se consolidaría el derecho de todo trabajador a ganar su salario en una moneda "fuerte e indevaluable" como el euro.

* Se aplicarían políticas económicas que beneficien a la mayoría. Sin barreras arancelarias ni altos impuestos en las aduanas, pues eso no lo paga el comerciante ni el empresario, lo paga la gente. Entonces, los productos salen más caros. El dinero no sería confiscado con impuestos injustos, y no se agravaría la situación con el mayor asesino silencioso, como es la devaluación monetaria o el "impuesto inflacionario".

* Se garantizaría que cada cual se dedique a lo que desee y que el Estado no sea la fuente principal de ingreso, sino los ciudadanos. El Estado retomaría el rol que nunca debió haber dejado: el de ser la nación jurídicamente organizada.

* Se estimularía el ahorro interno: Para que las personas ahorren, lo que se necesita es confianza y motivación. Nadie va a ahorrar en una moneda que constantemente pierde su valor o ha tenido históricamente tantos problemas. El euro tiene en poco tiempo de vida un prestigio y solidez bien ganado en el mundo, respaldado por 25 países florecientes y por el BCE.

* Habría crédito abundante: Para que los bancos presten dinero, lo primero que se necesita es que tengan dinero. Si no hay mucho dinero ahorrado en los bancos es porque los ciudadanos no tienen confianza en la moneda, ergo: no hay qué prestar. Con una moneda fuerte y confiable en que todos pudiéramos ahorrar, habría suficiente dinero para prestar y financiar el desarrollo. Y a tasas mucho más bajas, con plazos más largos.

* Nos "inmunizaríamos" contra crisis políticas y financieras. Actualmente, con el peso "de papel", al menor síntoma de crisis política o rumor, sobreviene una corrida, ya que la gente comienza a cambiar su dinero a monedas extranjeras, por creer que esa crisis pueda afectar la estabilidad de la moneda. Los problemas de los políticos son de ellos, y en realidad, no tendrían por qué afectar nuestro dinero. Este sería el caso con el euro.

* Moralizaríamos nuestra sociedad. La fuente más importante de corrupción en el país es la fabricación de moneda de papel, ya que ésta no tiene límites y no tiene valor propio, es simplemente la impresión de billetes que son una moneda fiat, no verdadera. El euro es el mejor sostén y solidificador para moralizar nuestra sociedad; ya que para comerciar estaríamos entregando algo que tiene valor, y siendo pagados con una moneda que verdaderamente tiene valor.

* Se fomentaría la estabilidad social. El dinero es el "cohesionador" de la sociedad. El dinero malo de papel, destruye a la sociedad. Los esfuerzos de todos los ciudadanos siempre están en incertidumbre con moneda mala. No puede haber planes a largo plazo porque nadie sabe qué va a suceder. Querer construir un país moderno con mala moneda, es como querer construir un edificio alto con barro. Se cae. No tiene la estabilidad necesaria, el adobe no aguanta. Sólo la moneda buena, el euro, puede darnos la resistencia que necesita el edificio social para seguir de pie.

* Presupuesto en equilibrio. La moneda única obliga al gobierno, como a cualquier institución, a operar dentro de un presupuesto. Los gobiernos siempre hallan razones para gastar más de lo que su presupuesto indica, y no tienen problema: simplemente, imprimen los billetes adicionales que necesitan. El valor del peso se desploma en consecuencia. El euro obligaría al gobierno a vivir dentro de un presupuesto, puesto que al depender del BCE la plata no se puede inventar.

* Adaptándonos a la normativa de la UE tendríamos al mismo tiempo una modernización de nuestra legislación.

Seguramente vos dirás ¿Qué diferencia tiene con el ALCA? En primer lugar tendría una mayor aceptación social; vos mismo has reconocido que el anti-americanismo en Argentina es fuerte. Por otra parte, Argentina tiene raíces mayormente europeas, pensá que un 60% de nosotros somos descendientes de españoles e italianos. Nuestra tradición es más afín al latino-europeo que al WASP.

A seguir, mientras con el ALCA está todo por verse y por hacerse, la UE ya está consolidada y para ser socio del “club” deberíamos aceptar reglas que ya fueron largamente analizadas, estudiadas y aprobadas. En el ALCA sería un solo país importante como Estados Unidos, al que nos sumaríamos 17 países pobres e inestables; en tanto que con la UE sería sumarse a 25 países de los cuales 12 son países prósperos y consolidados y 13 restantes son estables y van en vías de estar cada vez mejor.

Para muestra:

El € es usado como moneda nacional en algunas de las zonas que formaban parte de la antigua Republica de Yugoslavia, en particular en Kosovo y en Montenegro sin que exista ningún tipo de acuerdo oficial. En Montenegro a partir de la adopción del euro la inflación cayó a un 3% anual, la pobreza extrema está en un 12,2% y el desempleo que era de 27,7% en 2005 bajó en 2006 al 16,4% (no tengo cifras actuales pero debe haber bajado un poco más). Todo eso, sin acuerdo de ninguna especie con la UE para una integración a futuro; ya que se supone que no es tiempo ni están dadas las condiciones para que se pueda hacer una petición formal.

Argentina no es Montenegro, no sufrió la guerra de los Balcanes, no tuvo guerras étnicas ni particiones como Serbia ni tampoco aquí tenemos una actividad económica tan limitada como ellos. ¿Por qué no intentar ingresar como miembro extra territorial de la UE y adoptar la moneda común de Europa? Si Montenegro, sin fondos de cohesión y sin acuerdos logró en un año una sustancial mejora en su economía, ¿por qué no podría lograrlo Argentina?

No impediría continuar comerciando con otros países de la región, nos daría estabilidad y credibilidad, no estaríamos subordinados a la moneda de un solo país como con la dolarización y nos regiríamos por una normativa comunitaria que tiene la ventaja de estar afianzada tras cincuenta años de trabajo de los países fundadores.

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María Lelia:

Me llama mucho la atención que un no economista haya podido escribir una pieza tan brillante por el vuelo de imaginación y por la comprensión del problema. Felicitaciones.

Los beneficios de una asociación a la UE son irrefutables. Son similares, quizá superiores, a los de mi propuesta de ingreso al ALCA + banca offshore + dolarización.

Para muchos argentinos los europeos son buena gente, nada ambiciosa y hasta generosa. Sabemos que no es verdad y que todos los pueblos del mundo defienden sus intereses con uñas y dientes. Pero ese prejuicio anti-americano es tan marcado que tu propuesta tiene a favor el importante argumento del marketing. Debido a esta realidad, en 2003 empecé a considerar la posibilidad de adoptar el euro en vez del dólar.

Dificulto que la UE nos acepte como socios de ultramar, si bien la cristiana Argentina le resultaría más fácil de digerir que la musulmana Turquía. La Cancillería argentina, no la actual, sino la de un futuro gobierno que entienda que la buena política económica es apenas una extensión de una buena política exterior, debería explorar esta interesante posibilidad. Pero aun cuando el país fuera aceptado, no creo que la UE le asigne fondos de ayuda estructural y menos todavía que Argentina se comprometa a aportar fondos a los países europeos atrasados el día que alcance la "media europea".

La realidad es que Argentina es un país americano. Y que está en la órbita de EEUU, y que EEUU es por ahora y por muchas décadas por venir la primera potencia del mundo. Argentina debe alinearse con EEUU y abstenerse de desafiarlo. Debe ser socia de EEUU, como lo son Israel en Medio Oriente, Australia en Oceanía, Gran Bretaña en Europa y Japón en el Extremo Oriente. Esta sociedad no excluye, como testimonia la experiencia chilena, la firma de montones de TLCs, entre ellos, y sobre todo, con la UE. No olvides que la UE es una potencia comparativamente proteccionista. Es la usina del gran drama de los subsidios agrícolas. La Política Agrícola Común es el símbolo del proteccionismo europeo.

EEUU tiene la economía más abierta entre las grandes islas de estabilidad del mundo (EEUU, UE, Japón). Sin TLC con EEUU no habrá realmente comercio libre, que además de libre debe ser irreversible para que tenga impacto económico perdurable.

Los argentinos ya elegimos democráticamente el dólar. Esta moneda es nuestra unidad de cuenta, nuestra reserva de valor y nuestro medio de cambio para las transacciones grandes. El dólar es, además, la primera moneda de reserva del mundo: el grueso de las operaciones financieras y comerciales del mundo se realizan en dólares. ¿Por qué desandar un camino que hemos recorrido de manera espontánea? No veo la diferencia entre depender de la Reserva Federal y depender del Banco Central Europeo. Éste hará lo que mejor convenga a sus intereses, sin importar que sus miembros sean pocos o muchos.

En síntesis, el argumento del marketing es importante. Europa y todo lo europeo son mejor vistos entre nosotros que EEUU y todo lo americano (gran incongruencia, de la cual la evidente dolarización y las cuentas bancarias y los departamentos en Miami son apenas una muestra). Si existiera la posibilidad de un entendimiento amplio con la UE, lo aceptaría en el aire. La integración a la UE es largamente superior al aislamiento en el que vivimos desde 1930.

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Dediqué a estos temas varios posts. Entre los más relacionados, cabe mencionar Banca Offshore e Importación de Instituciones.

Agosto 18, 2007

¿Adónde vamos?

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 4:35 pm

El título del post sugiere que quien escribe tiene una respuesta definida. Pero no es el caso. Por lo general, escribo para aclarar mis ideas y, de paso, las de otros. En esta ocasión, escribo especialmente para aclarar mis propias ideas con respecto a lo que podría ocurrir con la economía argentina en 2008. Lo que sigue es meramente tentativo, sobre todo hacia el final, cuando llega el turno inevitable de la especulación política.

De golpe, arrecia la incertidumbre por una crisis de liquidez bancaria en EEUU y Europa que ha encontrado aquí un escenario muy combustible, pertinazmente armado a lo largo de la gestión del Dr. Kirchner. El congelamiento de las tarifas públicas restringió la oferta de energía y las empresas recortan sus planes de inversión ante la perspectiva de escasez de este insumo básico. El gasto público aumenta alocadamente y el superávit fiscal consolidado (después del pago de los intereses de la deuda) se esfuma. La intervención del INDEC, que permite falsificar el dato de inflación minorista, constituye un default técnico sobre la deuda en pesos indexada por CER. Este nuevo default revive los peores fantasmas del default de 2002 porque las deudas con el Club de París y con los bonistas que no aceptaron el canje de 2005 siguen pendientes, aunque el Gobierno haga de cuenta que no existen. Y de postre, la inflación creciente, que los inversores perciben como un anticipo de ajustes, problemas y conflictos.

A los factores de incertidumbre reseñados se suma el año electoral. Lo dije en otra ocasión, desde el retorno de la democracia no hay año de elección presidencial en el que la economía no tiemble. En la recta final a la elección, ¿quién gana? ¿Estamos seguros de que ganará la Sra. de Kirchner? Con el paso de los días, la segunda vuelta se hace más probable. El interrogante se concentra así en el candidato que saldría segundo en la primera vuelta, ya que él captará los votos de todos aquellos que no queremos una segunda presidencia Kirchner. Hasta ahora el segundo candidato en intención de voto parece ser Lavagna, quizá Carrió. Lavagna nos ofrece una economía kirchnerista civilizada, con apoyo alfonsinista y duhaldista. Carrió, aunque nos anuncia que Alfonso Prat-Gay sería su ministro de Economía, nos genera un enorme interrogante sobre su política económica y su capacidad para gobernar. En suma, ambos candidatos tienen raíz en la Unión Cívica Radical y, como bien sabemos, los gobiernos prohijados por este viejo partido adolecen de confusión en materia económica y de posicionamiento internacional, y terminan cayéndose. Estoy convencido de que el primer deber de un gobernante (presidente, gobernador o intendente) es cumplir su término porque sino sobreviene la anarquía. Luego vienen la reforma económica, las relaciones exteriores, la asistencia social y otras loables metas.

Aun con segunda vuelta, lo más probable es que gane la Sra. de Kirchner. Quizá sea lo mejor, en vista de las alternativas. Es una lástima que ella sea tan poco convincente. Su oratoria impostada, sus pretensiones intelectuales y sus gestos rebuscados son tan ridículos que cuando la veo por televisión siento vergüenza ajena.

En síntesis, creo que los bancos centrales de EEUU y Europa van a estabilizar la situación financiera mundial; nos van a salvar del abismo pero es muy probable que no puedan evitar una significativa reducción del crecimiento económico mundial y del viento de cola que nos benefició durante la presidencia de Kirchner. La Sra. de Kirchner ganaría la presidencia de la Nación. En tal caso, deberá hacer frente al legado económico de su marido so pena de que el monstruo se escape de la jaula. Quiero decir que deberá congelar el gasto público, normalizar el INDEC, renegociar las tarifas y los contratos de las empresas privatizadas y encarar con realismo los defaults con el Club de París y con los bonistas, en este orden de importancia. Si tanto ella como su esposo abrieran los ojos al mundo y elevaran la mirada, podrían resolver uno por uno los problemas creados en la primera presidencia. Quizá lo hagan; creo que él tiene sentido de supervivencia y capacidad de maniobra política. Si lo hicieran, Argentina podría tener cuatro años más de estabilidad y crecimiento, aunque sumida en el ambiente de aislamiento y mediocridad que impera desde la gran crisis.

Agosto 11, 2007

¿Punto de inflexión?

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 4:14 pm

Hasta principios de esta semana, la Reserva Federal de EEUU estaba más preocupada por el riesgo de inflación que por el riesgo de recesión, lo cual significa que una suba de la tasa de interés era más probable que una baja. Mientras tanto, el Banco Central Europeo se manifestaba más inclinado a una de la tasa de interés en la zona del euro. En otras palabras, hasta hace unos pocos días los principales bancos centrales del mundo estaban mirando otro canal de TV. Los hechos del jueves y el viernes los tomaron por sorpresa. La crisis que desató la brusca caída de valor de las hipotecas subprime en EEUU parece mucho más grave que lo que se creía. Afecta patrimonialmente a bancos americanos como a bancos europeos que tomaron posiciones en el mercado de EEUU.

De repente, el banco francés BNP Paribas enfrentó una corrida de depositantes sobre tres fondos de inversión que administra y procedió a establecer tres "corralitos". Poco antes, el banco de inversión americano Bearn Stearns había reaccionado de igual forma ante un ataque de pánico de sus inversores en dos de sus fondos. Esta es la secuencia de eventos que explica la crisis: la tasa de interés de EEUU subió desde 1% anual en 2004 a 5.25% en 2006, el crecimiento económico perdió fuerza en EEUU, los precios de los bienes raíces cayeron, y ahora los ahorristas que invirtieron en fondos para hipotecas quieren que les devuelvan la plata para reinvertirla en bonos del Tesoro de EEUU, que son el refugio por excelencia en tiempos de incertidumbre.

La causa primera de la crisis y del pánico que ha conducido al establecimiento de corralitos en EEUU y la UE es el aumento de la tasa de interés americana. A su vez, este aumento es producto de la paulatina reducción de la tasa de expansión monetaria en EEUU. El gráfico que sigue muestra la trayectoria de la oferta de dinero en este país. El eje vertical mide la oferta en billones de dólares. El eje horizontal mide el paso del tiempo, entre enero de 1998 y junio de 2007. Note que la oferta permaneció más o menos constante entre 1999 y 2001. Pero en el segundo semestre de 2001, la economía de EEUU entró en recesión y las Torres Gemelas fueron atacadas. Estos hechos determinaron un giro en redondo de la polítca monetaria americana. La oferta de dinero (medida por M1 = circulante + depósitos en cuenta corriente) aumentó un 27% entre fines de 2001 y mediados de 2004. Como en 2004 la inflación se escapaba, la política de la Reserva volvió a girar en redondo. Vea que la oferta monetaria lleva tres años fluctuando por debajo de 1.4 billones de dólares, con leve tendencia declinante.

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La gran noticia que motiva este post es que el jueves y el viernes de la semana que concluye, la Reserva Federal, en medio de una gran tensión financiera, emitió dinero para bajar la tasa de interés del 5.5% al que había subido al 5.25% que ella considera apropiado, y de esta forma facilitar el rescate de bancos con problemas de liquidez. La Reserva emitió en apenas 48 horas u$s 62.000 millones, monto que representa el 5% de la oferta monetaria americana. Más notable todavía es el giro que tomaron los acontecimientos en la UE. El BCE aumentó en igual lapso la oferta de dinero en nada menos que 155.000 millones de euros para ayudar a bancos ilíquidos; este monto representa cerca del 12% de la oferta monetaria europea. Podríamos estar en la antesala de otro giro de la política monetaria mundial.

Caben dos observaciones finales desde el punto de vista argentino. La primera es de orden coyuntural: El inicio de un proceso de reducción de la tasa de interés americana implica una menor probabilidad de caída de los precios de las commodities que el país exporta y la posibilidad de ingreso de fondos externos, en tanto y en cuanto la situación no remate en una recesión internacional importante. La segunda es de orden estructural: Es probable que los bancos centrales de EEUU y la UE puedan neutralizar estos incipientes pánicos bancarios y reflotar sus economías, pues aquéllos son efectivos prestamistas de última instancia. El BCRA no lo es. Aunque atesora muchos dólares como reserva, bien sabemos que cuando llega el pánico lo mucho se hace poco en cuestión de días.

(El suplemento económico de La Nación de hoy contiene dos artículos que amplían y sintetizan las circunstancias vividas desde el jueves pasado. Para leerlos, haga click aquí y aquí. Para leer un post reciente sobre el tema, haga click aquí.)

Agosto 3, 2007

Bancos frágiles

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:06 pm

En las últimas dos semanas, el diario Ambito Financiero publicó un informe de Capital Markets Argentina, un reportaje a Pablo Curat y un artículo de Nicolás Dujovne que permiten armar un rompecabezas sobre la situación de los bancos argentinos, y de los bancos de EEUU a raíz de la crisis del mercado americano de hipotecas de baja calidad o alto riesgo (subprime).

El informe de CMA y el reportaje a Curat son reveladores de la frágil situación que aun hoy, a más de cinco años de la crisis, aqueja a la banca comercial argentina. Esto es lo que saqué en conclusión:

* El stock de crédito bancario para el sector privado es actualmente igual a 11.8% del PBI. Este porcentaje es inferior a los estándares internacionales. En Uruguay ronda el 27%; en Brasil, el 37%, y en Chile, el 76%. (Antes de la gran devaluación, aquí llegaba al 24%, aproximadamente.) CMA

* El 80% de los depósitos del sistema bancario vence en menos de un mes. (Este es el gran obstáculo para prestar a largo plazo.) CMA

* El total de depósitos bancarios es igual a 19.1% del PBI. Este porcentaje es inferior a los estándares internacionales. En México ronda el 36% (pese a que ya pasaron trece años del Tequila); en Uruguay, el 43%; en Brasil, el 45%, y en Chile, el 59%. (Antes de la gran devaluación, aquí llegaba a 30%, aproximadamente.) CMA

* La deuda del BCRA con los bancos (Lebacs, Nobacs, pases) ha aumentado un 110% en los últimos dos años y un 60% en los últimos doce meses. (Con el fin de esterilizar los pesos que se emitieron para comprar dólares.) Curat

* Hoy el BCRA es el principal deudor de los bancos. Los intereses que el BCRA paga a los bancos por encajes, pases y letras equivalen a 100% de la rentabilidad bancaria. Curat

* El mercado bancario sigue siendo atractivo como oportunidad de inversión para los extranjeros por el bajo valor de los bancos en dólares, el aumento de los créditos personales y el buen rendimiento de las letras y notas del BCRA que los bancos tienen en sus carteras. Curat

Los bancos argentinos son débiles. Inspiran desconfianza. Porque funcionan bajo la jurisdicción argentina, circunstancia que los hace potenciales víctimas de pesificaciones asimétricas, corralitos, amparos no compensados y postergaciones de las ejecuciones hipotecarias, y porque deben trabajar con una moneda que el BCRA devalúa como y cuando le place. La crisis del mercado norteamericano de hipotecas de baja calidad ha venido a golpear severamente la cotización de las acciones de los bancos argentinos, y a la Bolsa argentina en general. Tras una caída de hasta un 98% (medida en dólares) en 2002, las acciones de los bancos habían recuperado trabajosamente casi el 50% del valor previo a la gran devaluación.

A partir del artículo de Dujovne, la crisis hipotecaria de EEUU podría resumirse de esta manera. Importantes bancos norteamericanos decidieron financiar préstamos para la construcción o la compra de casas por medio de la emisión de bonos respaldados por hipotecas sobre esas casas. Siguió un boom en el mercado inmobiliario. Todo andaba bien mientras la tasa de interés era baja. Pero en 2004 la política monetaria de EEUU empezó a volverse restrictiva. Luego, la tasa de interés que rinde el bono del Tesoro de EEUU a 10 años trepó desde 3.2% en 2004 a 5% en 2007 y el precio de las casas se derrumbó. Al comprobar que sus casas valen menos que sus deudas con los bancos, los propietarios entran en mora o no quieren pagar sus hipotecas. Así, las cotizaciones de los bonos sobre prestamos de buena calidad ha caído un 30% y sobre préstamos de baja calidad (subprime) casi un 70%. Como resultado, gran cantidad de fondos de inversión y bancos de inversión en EEUU, y también en Europa y Asia, se están fundiendo.

El dilema que enfrenta el directorio de la Reserva Federal no es simple. Exige nervios de acero y un conocimiento y una intuición especial en temas económicos, bancarios y financieros. Por un lado, la inflación se ubica por encima del techo de 2% anual que la Reserva considera tolerable. Por el otro, la economía ha dejado de crecer a buen ritmo y la misma crisis hipotecaria amenaza mandarla a la recesión. ¿Qué habría que hacer? Si la inflación fuera menor que 2% anual, ya habría bajado la tasa de interés de corto plazo para oxigenar la economía. Si el PBI estuviera creciendo a buen ritmo, ya la habría subido para poner en vereda a la inflación. La cuestión es que EEUU transita una zona gris.

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