La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

Noviembre 29, 2008

Reportaje de Ámbito Financiero

Filed under: Periodística — Jorge Avila @ 3:54 pm

Cecilia Roslan, una joven periodista de Ámbito Financiero, me hizo el reportaje que sigue el jueves pasado por la tarde y lo publicó a las pocas horas, en la edición del diario del viernes 28. Dije muchas cosas. Una de ellas es que no veo posibilidad de reactivación de la economía argentina mientras Kirchner gobierne.

«El gobierno debería descorchar botellas de champán en caso de conseguir u$s 1.000 o 1.500 millones con la repatriación de capitales». La frase pertenece a Jorge Avila, economista de la Universidad del CEMA, que pronosticó el fracaso del blanqueo propuesto por el gobierno. Según lo definió, es una «usina de incertidumbre» que multiplica el riesgo-país argentino.

En diálogo con Ambito Financiero, Avila anticipó el empeoramiento de las cuentas fiscales para el año que viene por contracción de la actividad económica. El economista estimó que no alcanzarán los fondos de las AFJP y que entonces la respuesta será una suerte de «devaluación administrada»: ante la caída de la recaudación «necesitan emitir y la única salida para recaudar el impuesto inflacionario es la devaluación», explicó.

Periodista: ¿Qué opina del plan lanzado por el gobierno que incluye la repatriación de capitales?

Jorge Avila: La propuesta es inédita por su alcance. No creo que vaya a tener éxito de traer fondos y reactivar la economía. Tampoco creo que redunde en una gran recaudación. La propuesta del año 92, en un contexto totalmente distinto, aportó cerca de 2% del PBI. En ese momento se confiaba en el respeto al derecho de propiedad. Las moratorias y los blanqueos durante los últimos 30 o 40 años no produjeron más de medio punto del PBI, que hoy serían u$s 1.500 millones. El gobierno debería descorchar botellas de champán en caso de conseguir u$s 1.000 o 1.500 millones, en medio de una tremenda fuga de capitales y una estampida del riesgo-país, indicador de la falta de confianza. Estamos viviendo los efectos de un default sin haber caído en él. Por eso anticipo un fracaso. Hoy el dueño de una pyme que blanquee a sus empleados en negro no sabe si este mismo gobierno duplicará mañana la presión tributaria.

P.: ¿Se podrían complementar estas medidas de modo de generar la confianza necesaria para detener esa fuga?

J.A.: En la Argentina hay una usina de incertidumbre por el ataque a mansalva de los derechos de propiedad, la Resolución 125, la estatización de Aerolíneas, la expropiación de los fondos jubilatorios y el INDEC. Por eso sube el riesgo-país, que se multiplicó desde el año pasado y significa que no hay crédito para la Argentina. Entonces la demanda agregada se compacta y le sigue la acumulación de inventarios y estancamiento de la producción.

P.: ¿Cómo afectará la situación financiera del gobierno?

J.A.: Lo que sume a los ingresos fiscales el manotazo a los fondos de las AFJP será más que neutralizado por la caída en picada de la recaudación del año que viene por suba del riesgo, fuga de capitales y colapso de la actividad económica. No hay forma de parar la recesión y se va a empeorar la situación fiscal. Para reactivar la economía, hace falta bajar dramáticamente el riesgo argentino, y eso requiere salvaguardas de respeto a los contratos y la propiedad. Eso es incompatible con Néstor Kirchner. La Argentina con Néstor Kirchner no tiene salida, es un país estancado. Ya el año pasado me llamaba la atención que la Argentina no había entrado en recesión, cuando el riesgo-país pasó de 180 puntos en enero a 600 en noviembre. Esto se debió a que los precios de nuestros productos estaban en estampida. El riesgo comprimía la demanda y el aumento de los precios motivaba la expansión; pero ahora los precios se desmoronaron y el riesgo argentino pasó de 600 a 1.800 puntos. No se puede luchar contra eso.

P.: Con ese panorama, ¿ya es esperable una recesión?

J.A.: En octubre, la actividad entró en franca caída. El año que viene habrá recesión porque se cayeron los precios internacionales y el riesgo-país se desbordó y nada se va a hacer para contenerlo. Se ve al gobierno «raspando la olla» para cumplir con los vencimientos y evitar el default que implicaría un incendio político.

P.: Usted vaticinó que con la sanción de la estatización de los fondos de las AFJP el gobierno no estaba evitando el default, sino anticipándolo.

J.A.: Yo anticipé que de sancionarse esa ley, la Argentina iba a experimentar un default sin entrar en default: hoy el riesgo-país llega a 1.800 puntos, la actividad va en picada y aumentará el desempleo.

P.: ¿Cómo espera que afecte al tipo de cambio este nuevo escenario?

J.A.: Va a bajar la recaudación, entonces necesitan emitir y la única salida para recaudar a través del impuesto inflacionario es la devaluación, que no va a ser desordenada ni catastrófica, porque hay reservas. Esto inducirá una inflación de 20% a 30%. Sin embargo, la van a presentar como causada por el mercado: se eleva el tipo de cambio porque Brasil devalúa y por la situación internacional. En realidad, es Martín Redrado con Kirchner atrás. Ya no hay flotación; es una «devaluación administrada». En la Argentina flotar es devaluar, y nadie aparece como culpable. No, están devaluando sistemáticamente el peso porque les permite emitir. El motivo es fiscal.

Aclaración: Estimé la recaudación del blanqueo en u$s 1.500-2.000 millones.

Noviembre 21, 2008

Dignidad en la derrota

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 5:47 pm

Ayer, jueves 20 de noviembre, la cámara de Senadores de la Nación aprobó por 46 votos contra 18 el proyecto de ley de estatización de las AFJP. Quienes aportamos durante 14 años al sistema privado de capitalización en cuenta individual, pagando altas comisiones debido en parte al elevado riesgo de reversión de la legislación que amparaba a la industria del ahorro para la vejez, hemos sido expropiados. No creo que los accionistas de las AFJP vayan a perder mucha plata; tomaron recaudos, como dije. En adelante, quien evalúe hundir capital en este país en extremo volátil tomará más recaudos todavía. Después de las grandes estatizaciones del Correo, Aguas Argentinas, AFJP y Aerolíneas Argentinas, de las estatizaciones encubiertas de ferrocarriles y concesionarios viales y de las prohibiciones de exportar carnes y trigo, los privatistas estamos de luto. Sigue un digno discurso del diputado Omar de Marchi en la cámara de Diputados. No es un discurso privatista; el diputado Federico Pinedo (Capital) y el senador Juan Carlos Romero (Salta) se cuentan entre los pocos legisladores que defendieron a las AFJP como opción privada de ahorro y se opusieron en forma terminante a la expropiación. De Marchi defiende la independencia del Poder Legislativo y pide a sus colegas diputados un atisbo de vergüenza.

VERSIÓN TAQUIGRÁFICA

SESIÓN DEL 6 DE NOVIEMBRE DE 2008

TRASPASO AFJP

INTERVENCIÓN DIPUTADO OMAR DE MARCHI

Sr. De Marchi.- Señora presidenta: no hablaré de jubilaciones porque humildemente creo que no es el tema de esta sesión, en la que hay asuntos en juego que son mucho más importantes que un sistema previsional. Aquí está en juego nada más y nada menos que la independencia misma de este bendito Poder Legislativo. Con esta pretendida reforma del sistema previsional una vez más –porque no es la primera vez‑ el gobierno con apuro e improvisación, pretende corrernos por izquierda con la única meta de capturar una caja de cien mil millones de pesos.

Hace rato que venimos observando que la ideología de este gobierno es la plata, con el fin de seguir manteniendo un sistema prebendario y sostenido por la sumisión. Me pregunto realmente hasta cuándo nos van a seguir arreando. ¿Es serio pensar que en quince días se puede alumbrar un sistema previsional para que tal vez rija por los próximos cincuenta años?

Quiero aclarar que no me estoy refiriendo a cuál es el mejor sistema, sino a la urgencia innecesaria a la cual nos vuelven a someter. Debemos ser sinceros en cuanto a que al menos un buen número de los que hoy van a votar a favor de la estatización, o de este saqueo, en privado reconocen y confiesan que este tema merece una discusión más profunda. Lo dicen en los pasillos de atrás del recinto.

A fin de que este Parlamento sea independiente debemos comenzar por asumir nuestras propias responsabilidades en forma independiente. Creo que a esta altura queda claro que el objetivo supremo es complacer a la Corona. No le demos más vuelta al asunto; digámoslo. Sería mucho más valiente y honesto reconocer el verdadero fin, pero no disfracemos ni anestesiemos el debate.

No me resigno; me niego a que este Parlamento no parlamente. Me niego a que el Congreso sea sólo una corte de adulones que sesión tras sesión corren desesperados para agradar a la reina. Lo más grave es que para esto siguen utilizando a los excluidos, a los sectores más vulnerables; en este caso, a los jubilados.

¿Quién puede creer realmente que este gobierno se preocupa por algo que va a pasar cuando ellos ya no estén? ¡Por favor, digan que lo importante es la caja, en silencio, respetuosos, y nada más!

Resulta que en quince días quieren acordarse de los futuros jubilados. ¿Saben lo que ha sucedido en este país en quince días? Se han evaporado reservas por más de cuatro mil millones de dólares y ha caído el precio internacional de los commodities. Y como este gobierno ha hecho del despilfarro su política económica, las cajas previsionales le vienen como anillo al dedo. Digámoslo.

¡Qué me vienen a explicar ahora que el sistema de capitalización es bueno o es malo, cuando lo que están haciendo es liquidar los ahorros de casi diez millones de argentinos! Nada justifica el robo, sostuvo Perón en 1973. Por más que aquí se dijo que se lo sacó de contexto, hasta ahora nadie ha podido decir cómo.

Me niego a bailar con la música que elige Kirchner y que interpreta su esposa. Me niego a que el Congreso siga corriendo detrás de los caprichos reales.

Sólo para recordar algunos de los apuros de las últimas semanas, puedo mencionar el tema de Aerolíneas Argentinas, que hace muy poquito lo hemos discutido; es fresquito. Salieron corriendo a convalidar un acuerdo de nuestro querido y común amigo Ricardo Jaime con Marsans, donde virtualmente se legalizaba una enorme estafa a las cuentas públicas. Hoy ese documento es sin duda la base de un gran papelón internacional; no saben cómo salir de eso. Mientras tanto, a los argentinos esto nos está costando, por lo pronto en lo que resta del año y el año próximo, cerca de dos mil millones de pesos. Ayer Ricardo Jaime ha declarado que en el último mes Aerolíneas Argentinas ha perdido 35 millones de dólares o 120 millones de pesos. Hemos dejado de construir cuarenta escuelas.

Así podemos mencionar un menú interminable de improvisaciones y de caradurismos. No hay que sorprenderse con la dureza de ciertas palabras porque, ¿saben dónde está el origen de las jubilaciones de privilegio y del sistema de reparto? Es algo sencillo y brutalmente hipócrita: las jubilaciones de hambre son para el pueblo, pero no para los pícaros que manejaron, aunque sea por un día, una cuota de poder.

No se olviden de esto: quisiera ver la nómina de jubilados de aquí a algunos años. Sepan que se van a encontrar con varias sorpresas. Aquí se escribe con la izquierda, pero luego se es ambidiestro.

Les pido realmente que dejen de corrernos por izquierda. La Argentina necesita a gritos una izquierda intelectualmente coherente, decente, responsable, como sucede en Brasil, Uruguay y Chile.

Me preocupan quienes dicen en este país representar a la izquierda argentina y se arrodillan ante las excentricidades de Chávez. Hace algunos años veneraban a Kant: ¡cómo hemos cambiado!

La Argentina necesita una izquierda comprometida en serio con las causas populares. No precisa esta izquierda aburguesada, que proclama estatismo y bienestar, pero que prefiere invertir más en aviones que en escuelas.

¿Dónde está esa izquierda que debe reclamar por los controles de inversión de los recursos públicos? ¿Dónde está esa izquierda que deber reclamar por un sistema de salud que garantice prestaciones de calidad para todos los habitantes? Porque plata hay, y va a haber más.

Lo digo con todo respeto hacia quienes no se sienten tocados. Por supuesto, quien se sienta tocado puede levantar la voz. Lo que tenemos es un amontonamiento de sofistas, que con argumentos de izquierda confiscan aportes privados para mantener una de las fiestas más caras que este país ha tenido en las últimas décadas.

El Congreso le facilita a Kirchner el manejo discrecional de varios miles de millones para que juegue a inversor bursátil con la plata de otros. Ello es tanto más grave que el desprecio que ese mismo hombre siente por las instituciones de la República.

Si esta iniciativa se aprueba hoy, van a disponer de más de cuarenta mil millones de pesos líquidos para financiar todas las candidaturas que quieran. Ya no hará falta que venga Antonini Wilson. Incluso, con esta plata podrían devolver el favor a Chávez. Por favor, les pido que no incluyan los intereses, porque los de Chávez son caros.

La pregunta es dónde está el límite. Como Congreso, ¿estamos dispuestos a ejercer nuestro rol? Este es el tema de la sesión, porque a esta altura los Kirchner están dispuestos a prohibir las exportaciones de carnes y de lácteos, a mentir con los números del INDEC en forma descarada, a someter a la Justicia, a los gobernadores y a los intendentes, a apretar a las empresas con un arma de Moreno sobre el escritorio, a confiscar al campo y, como una instancia que creemos que será la última, a confiscar los ahorros de los jubilados.

Estoy preocupado, porque no sé si la semana que viene estaremos discutiendo la estatización de los fondos de las ART o de las compañías de seguro, ya que ante cualquier necesidad estamos demostrando que no hay límites ni reparos.

Quiero desdramatizar el discurso, pero siendo muy gráfico con el destino del dinero. A los diez millones de argentinos confiscados -más votos de los que sacó nuestra actual presidenta-, que son los que hoy están siendo estafados, quiero decirles que les queda la resignación de saber que aunque sea están colaborando con la próxima campaña de los Kirchner. En definitiva, no se sientan tan mal.

Es más, si se enteran de que hay algún acto proselitista el año próximo, arrímense y exijan su choripán como corresponde, porque han ayudado a pagarlo. Y si se lo niegan, muéstrenle un recibo de sueldo donde conste el descuento a la AFJP, y en ese caso no les va a quedar más remedio que dárselo, porque un choripán de campaña no se le niega a nadie.

Para terminar, me permito hacer una sugerencia al señor Amado -bien amado- Boudou. Si se aprueba la ley, le sugiero que junte los fondos de los aportantes a las AFJP con los de Santa Cruz porque van a rendir un poco más, ya que es más plata. Y de paso, por ahí también nos enteramos dónde están.

Sinceramente, termino triste. Quiero que quede claro que en esta sesión la discusión no pasa por si el sistema de reparto es mejor o peor que el sistema de capitalización. La discusión verdadera pasa por saber que hoy, 6 de noviembre de 2008, a plena luz del día están saqueando el dinero de muchos millones de argentinos de carne y hueso, con nombre y apellido, que trabajan todos los días y a quienes están traicionando. Que quede claro. (Aplausos.)

PD: Hoy, domingo 23, La Nación publicó un listado de la imparable ola de estatizaciones del kirchnerismo. Que nos sirva como recordatorio de lo primero que hay que deshacer cuando llegue el momento.

Noviembre 16, 2008

Golpe a la oposición

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 2:52 pm

Para este jueves 20 está prevista la sesión del Senado en la que se votará el proyecto de ley (la cámara de Diputados ya le dio su media sanción). Tan solo un milagro podrá evitar su aprobación. Por abrumadora mayoría la clase política argentina es estatista, oportunista e inconsciente de garantías constitucionales distintas a los derechos humanos. Sus declaraciones y acciones recientes son prueba fehaciente de mi acusación. Es estatista porque desea no recordar que el Estado argentino es deficitario, arbitrario, corrupto e ineficiente como el que más; en su lugar, desea aprobar el proyecto con la ingenua condición de que los Kirchner no puedan desviar los fondos a otros destinos. Es oportunista porque desea quedar bien con el poder de turno incluso al costo de un desastre institucional. Es inconsciente de las garantías constitucionales relativas al derecho de propiedad; no hay argumento para prohibirle a una persona la posibilidad de ahorrar en una entidad privada, ni para poner al servicio del bien común los fondos que guarda en una cuenta individual; la expropiación en nombre de la solidaridad o el bien común se llama comunismo.

Un calificado analista del mercado financiero argentino, que prefiere mantenerse en el anonimato, me hizo llegar la carta que sigue. La publico porque enfatiza costados del proyecto de estatización de las AFJP que no han sido tratados por los principales diarios nacionales.

El Congreso argentino no se ha dado cuenta de que ha firmado su acta de defunción. Mejor dicho, los legisladores han demostrado que prefieren ser muertos en vida, sin poder político pero con cargos importantes, aunque a partir de ahora estén totalmente vacíos de contenido. Nada ni nadie podrá oponerse a las decisiones de un gobierno nacional cada vez más poderoso.

Una vez que ANSES haya recibido la responsabilidad total sobre los fondos de la previsión social, será la principal, por no decir la única, fuente de crédito del país. Actualmente, los fondos de AFJP se destinan a bancos, fideicomisos, bonos, etc., y esto significa crédito al sector privado (y muy escasamente, al público). Una vez que se concentren estos fondos, sólo ANSES decidirá quien puede, o no, recibir crédito en Argentina.

Esto significa una fenomenal concentración de poder. Ningún gobierno provincial o municipal podrá obtener fondos que no provengan de esta gran masa. Esto generará una gran dependencia política. ¿Qué político habrá de oponerse a las decisiones del gobierno nacional, si sabe que luego no tendrá recursos? ¿Qué provincia o sus senadores podrán discrepar en algún tema si sus votos harán que la provincia pierda los recursos necesarios para subsistir? Y ¿qué ocurrirá con las empresas que dependerán completamente de ANSES para recibir fondos frescos?

Pudiera contestarse que tamaña discrecionalidad ha de estar controlada por las comisiones parlamentarias creadas a tal fin. Pero esto tiene dos objeciones: los controles son posteriores al otorgamiento del crédito y las condiciones del crédito tienen tanta importancia como el crédito mismo. Es decir, la tasa y el plazo del préstamo son tan importantes como el propio acceso al crédito. ¿Se prestará a todos por igual o con tasas diferenciales en función del riesgo? Para que la inflación no licue los fondos, debiera prestarse a tasas positivas. ¿Se caerá en la tentación de tasas negativas para aquellos proyectos que ANSES considere importantes?

Ningún proyecto público o privado podrá surgir en Argentina a menos que tenga financiación de ANSES. Ningún proyecto ya existente, y que necesite más recursos, podrá continuar sin su anuencia.

Es cierto que la masa de crédito que hoy tienen otorgada los bancos es -todavía- sustancialmente mayor que estos fondos. Pero estamos hablando del crédito "nuevo", no lo de que ya está otorgado. Y por otra parte, con los depósitos de ANSES en los bancos representando aproximadamente el 20% de los depósitos totales, es probable que estos mismos bancos estén muy condicionados en sus políticas crediticias.

No es bueno para el país que haya un único dador de crédito. No hay eficiencia, no hay competencia, no hay controles. No hay futuro.

Noviembre 11, 2008

Cuento de hadas

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 9:28 pm

Obama electo.jpg

Barack Obama, el candidato demócrata a la presidencia de EEUU, resultó victorioso por buen margen (52% a 47% del voto popular) en las elecciones del martes 4 de noviembre. Tiempo antes, cuando Hillary perdió las elecciones internas por la precandidatura, su esposo, el expresidente Bill Clinton, definió el momento que experimentaba la política norteamericana como un cuento de hadas. Estaba muy desconcertado. Algo profundo estaba cambiando, con el telón de fondo de dos guerras y el remate de la mayor crisis financiera desde 1933. El fenómeno era tan especial y potente que podía poner al frente del país, por primera vez en la historia, a un hombre negro, casado con una mujer negra descendiente de esclavos.

José Ignacio García Hamilton, historiador y abogado argentino, en un reportaje de La Nación del día siguiente a la victoria electoral, destacó la trascendencia del momento. "Después de una situación de esclavitud que derivó en discriminación legal, es conmovedor ver tantos cambios a lo largo de una misma generación". Para ilustrarlo, puso como ejemplo un fallo de mediados de la década del 50 que garantizaba el acceso a la escuela en Little Rock, Arkansas, a los estudiantes negros; como la población y el mismo gobernador se oponían, fue necesaria la intervención de tropas federales para garantizar su cumplimiento. "Esta situación comenzó bajo el gobierno de Eisenhower y se prolongó con Kennedy en la década del 60". (…) "Durante esos años mataron a Malcolm X, a Martin Luther King…" La enumeración lo dejó pensativo, agrega La Nación. "Hubo un cambio total de espíritu… a mí es algo que me conmueve", afirmó después de un prolongado silencio, vuelve a apuntar el diario.

Hasta el discurso de la madrugada del miércoles 5, debo confesar que Obama no me parecía un orador elocuente. Pero esta vez su discurso fue perfecto, justo y necesario. Vale la pena escucharlo y leerlo. The New York Times provee un excelente video, con una transcripción al costado.

Obama es un hombre extraordinario. Recorrió con hidalguía y casi meteóricamente un largo y muy ambicioso camino. Partió de su humilde condición de negrito de Honolulu abandonado por el padre, siguió como distinguido estudiante por la universidad de Harvard (donde llegó a presidente del Harvard Law Review), como senador estadual por Illinois y luego como senador nacional en Washington, hasta llegar a la presidencia de EEUU. Su trayectoria es simplemente extraordinaria. Pero aparte de dos libros de memorias que se convirtieron en best-sellers y que lo hicieron millonario, no hizo nada notable como senador estadual o nacional. No fue líder de ninguna causa. No abrió debates ni fijó posiciones de ningún tipo. Diría que se la pasó haciendo campaña política para sí mismo. Aparte del par de libros autobiográficos, Obama no tiene obra. Tiene una carrera alucinante. Gran tarea de autopromoción. Los asesores que mejor lo conocen destacan que su principal defecto (o enemigo) es su ego.

De haber podido, habría votado por McCain. Por su posición favorable al libre comercio con Colombia, por su apoyo a las escuelas charter y por su posición anti-aborto y pro-adopción. También porque entiendo su lenguaje y comparto su filosofía política. Espero que Obama haga una buena presidencia. EEUU y el mundo lo necesitan. No me extrañaría que cometiera grandes errores, como los cometió su admirado Kennedy. Aunque si los cometiera es probable que los atenúe. Se lo ve reflexivo, maduro y sensible a los giros de la opinión pública. De hecho, esta cualidad es la que le permitió adivinar que EEUU vive un momento especial en su historia.

(Para leer el post que escribí en junio cuando Obama resultó elegido candidato demócrata a la Presidencia, haga click aquí.)

Noviembre 5, 2008

“Solidaridad creativa”

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 1:25 pm

Jorge Streb, un distinguido profesor de Economía y colega, escribió la carta que sigue. Coincide con la marcha al Congreso en contra del proyecto de ley de estatización de las AFJP, prevista para hoy a las 18hs. Streb presenta alternativas creativas al proyecto cavernícola de la Sra. Cristina.

Poner el hombro por el país: más allá de la estatización de los fondos de los jubilados

En consonancia con la propuesta de la Presidente de la Nación de estatizar los fondos de los jubilados en las AFJP, se me ocurren otras propuestas para poder ser solidarios. Una primera posibilidad es que las 10, ó 100, ó 1000 principales empresas de capital nacional del país cedan su capital accionario al gobierno a cambio de papelitos de color donde se les promete devolver, en momento y forma a determinar por la Presidente, ese capital. O se puede abrir un registro voluntario donde los empresarios nacionales seguramente estarán deseosos de ser incluidos. Dado que 25% de YPF, la principal empresa del país, está ahora en manos del grupo Eskenazi, grandes amigos del matrimonio presidencial, seguramente serán los primeros en querer ser incluidos.

Otra alternativa es canjear los depósitos del sistema financiero por Bonex u otro título público. Dado que los Bonex siempre han sido honrados en tiempo y forma, es una alternativa bastante segura en medio de la actual turbulencia financiera.

O que el Estado se quede con las propiedades extras de los argentinos. Se puede hacer una excepción con el matrimonio presidencial, pero el resto de nosotros seguramente no tendrá problemas en ajustarse a una vivienda única. Un amigo propone una alternativa todavía más simple, para no andar distinguiendo entre vivienda familiar, vivienda de fin de semana y meras inversiones especulativas: que el gobierno se quede con los títulos de propiedad de todos los inmuebles de la Argentina. Todos nos transformaríamos en inquilinos, con la ventaja de no pagar el alquiler por 20 años.

Claro, se preguntará el lector, ¿qué vamos a hacer dentro de 20 años si el gobierno usa todos esos recursos ahora? Como vivimos desde el 2002 en un estado de emergencia económica, no es momento de venir con preguntas como esas.

Tal vez piense el lector que el autor de esta nota delira un poco y que, como en la canción de Génesis, "Vendiendo Inglaterra por una libra", los activos de la Argentina van a terminar valiendo centavos con las medidas propuestas, ya que no habría más derechos de propiedad y el gobierno de turno terminaría determinando quién es dueño de qué. Dada la sabia gestión actual, estos temores son totalmente infundados.

En suma, la propuesta consiste en llevar a los hechos la idea proclamada por nuestra Presidente en ocasión del anuncio de la finalización del sistema de AFJP: que la figura del Estado pase a hacerse cargo absolutamente de todo en un momento de crisis como el actual. Si alguien insiste y no está del todo convencido, no quedará más remedio que compararlo con los argentinos tercos que se oponen a la estatización de los fondos jubilatorios, o los recalcitrantes que además rechazan los superpoderes y hacen una marcha al Congreso Nacional este miércoles 5 de noviembre. Será porque son egoístas y no quieren poner el hombro por el país con la solidaridad que no solo reclama, sino que demuestra nuestra Presidente.

Powered by WordPress. Implementado por DigiKol