La periodista Florencia Lendoiro del diario Ámbito Financiero me hizo una entrevista telefónica el miércoles de la semana pasada que salió publicada al día siguiente. Debo reconocer que el extracto que publicó Florencia está mucho mejor dicho e hilvanado que mis opiniones del momento.
La entrevista publicada no dice, sin embargo, todo lo que se me ocurrió entonces o que he pensado desde entonces. Por ejemplo, mi pronóstico del tipo de cambio para fin de año es de fórmula porque, realmente, creo que el segundo semestre de 2009 es impronosticable. Hasta el 28 de junio la marcha de la economía no será muy distinta a la actual. Pero a partir del 29 de junio pueden pasar muchas cosas. Un reconocido periodista de La Nación que me crucé hace un rato en la calle me pidió un escenario para el segundo semestre. Le respondí que armarlo es tarea imposible. Insistió. Me pidió que supusiera que Kirchner pierde en forma moderada las elecciones, que no quiere abandonar el poder y que entra la variante correcta. Le respondí que en tal caso Kirchner debería completar el proceso de ajuste de las tarifas de los servicios públicos, frenar la expansión del gasto público e inventar alguna excusa para volver al FMI y conseguir un préstamo de u$s 15.000 millones para cubrir los vencimientos de la deuda pública de 2009 y una buena parte de los de 2010. Como el FMI quiere volver a tener a Argentina entre sus deudores, es muy probable que el préstamo se otorgue en tanto y en cuanto el INDEC sea normalizado y vuelva a generar estadísticas serias y se encare una renegociación cierta con los tenedores de deuda en default.
Reitero, sin embargo, que no creo probable que el ex-presidente entre en ninguna variante correcta, cualquiera sea el resultado de las elecciones. Después de la estatización de las AFJP, Kirchner tiene crédito cero. No espero de él más que barbaridades. En cambio, de la opinión pública argentina espero que presione para que sea sometido a un juicio público que sirva de ejemplo para las futuras generaciones y que, algún día, un escritor con el predicamento de E. Sábato, pero que defienda el derecho de propiedad, escriba el equivalente del libro Nunca Más.
ENTREVISTA A JORGE ÁVILA, ECONOMISTA DEL CEMA
"Mercado ya descontó el poselecciones"
El dólar cotizará a $ 4,20 hacia fin de año, y la situación fiscal estará aún más debilitada. Los pronósticos pertenecen a Jorge Ávila, economista del CEMA, para quien, y aunque tras la reunión del G-20 en Londres hubo un cambio de expectativas respecto del dólar futuro, la devaluación es la única salida que tendrá el Gobierno para financiarse. Antes «tratarán de colocar deuda de cualquier manera, empezando por ese insólito bono sobre reservas de los bancos del que se habla», indicó.
Periodista: ¿A qué adjudica la baja del dólar de los últimos días, cuando venía subiendo fuertemente?
Jorge Ávila: El mensaje emitido en la cumbre de Londres tuvo un rápido impacto en la formación de expectativas respecto del dólar futuro en la Argentina. Hubo un cambio de clima por la modificación de las reservas del Fondo Monetario y su mayor flexibilidad en el otorgamiento de préstamos, la ampliación de las reservas de las que le tocaría a la Argentina unos u$s 2.500 millones. Esto, vehiculizado a través de los grandes inversores, hizo que ceda la demanda. No creo en el argumento del impacto por liquidación de exportaciones. También el anuncio del préstamo de China influyó.
P.: Hubo también una señal del BCRA, que pasó a frenar la baja.
J. A.: Sí. El Banco Central ha demostrado que no quiere un retroceso del tipo de cambio, y que en definitiva la variable de ajuste para la mala situación fiscal por la que va a atravesar el país en la segunda mitad del año es la devaluación y la recaudación del impuesto inflacionario.
P.: ¿Proyecta una situación fiscal aún más débil?
J. A.: Sí. El superávit fiscal cerró en un 3,10% del PBI el año pasado, y este año irá hacia el 1%, o menos. Ya el Tesoro nacional debe estar sufriendo escasez de recursos para enfrentar intereses o amortizaciones de la deuda pública. Hacia fin de año, esto se va a agravar. La Argentina tenía más o menos fondeado el financiamiento para este año, en parte por el superávit que se esfuma porque los ingresos crecen menos y el gasto público lo hace más rápido que la recaudación.
P.: ¿Cómo se soluciona?
J. A.: Si la Argentina no tiene acceso al FMI -que sería el salvoconducto ideal con un préstamo de 15.000 millones de dólares a un 4% anual-, sólo puede devaluar. No puede colocar deuda en el mercado de capitales, no puede o quiere aumentar la recaudación tributaria por el costo político, no quiere bajar el gasto público, le queda sólo el endeudamiento. Algo va a sacar del Banco Mundial y el BID, y habrá alguna colocación algo extorsiva de bonos en las reservas de los bancos.
P.: ¿Como el bono de los u$s 1.000 millones sobre los depósitos en dólares de los bancos?
J. A.: Exacto. Pero hay que recordar que ese fue el primer paso para la crisis de 2001, cuando el sistema crepó porque se quebró la independencia del Central y porque se introdujeron bonos de forma coercitiva en las reservas de los bancos.
P.: ¿En qué nivel ve el dólar hacia fin de año?
J. A.: Viene subiendo en un orden del 20% anual. Si el año empezó con un tipo de cambio de $ 3,45, puede terminar en un $ 4,20.
P.: ¿Sería mejor que se sincerara el tipo de cambio rápidamente en vez de esta suba diaria de un centavo?
J. A.: La devaluación siempre es veneno. Aun así, creo que Martín Redrado lo está haciendo con mucho arte. Pero hay que decir que es malo, sobre todo después del tremendo incremento de la recaudación tributaria que ha beneficiado a este Gobierno.
P.: Pero a la vez hay muchos sectores que lo piden.
J. A.: Es cierto que detrás está la UIA, que es la abanderada de la devaluación porque de allí vienen sus beneficios y no de la competitividad. El campo es un socio, aunque menos descarado, que la aplaude. La CGT, aunque suene paradójico, también lo quiere porque le permite ejercer el músculo de las conquistas sociales. Y para el Gobierno es la única salida.
P.: ¿Es correcto que la AFIP no pague las devoluciones de IVA a exportadores porque operan con paraísos fiscales?
J. A.: No. Esa es una práctica común y además se trata de problemas distintos. Las devoluciones son parte constitutiva del sistema del IVA. Es como no venderle dólares a la cotización oficial a alguien que vende drogas. Véndale los dólares y después persígalo con la DEA o quien sea. Es una explicación pobre e injustificada la de la AFIP.
P.: ¿Qué cambios económicos se producirán tras las elecciones?
J. A.: La situación será más delicada. Se acelera la devaluación del peso, una caída de la recaudación con un gasto público creciendo por encima, y el Gobierno tratará de colocar deuda de cualquier manera, empezando por ese insólito bono a los bancos del que se habla. Igualmente no creo que se vaya a producir una crisis como la de 2001 porque hay bastantes dólares en el Banco Central y tienen cierto grado de libertad a través de la devaluación. No creo que el riesgo de default de los bonos vaya a crecer mucho porque está muy alto. El mercado ya descontó el post 28 de junio.