En las últimas semanas se han acumulado incertidumbres en materia ecomica. Mucha gente (periodistas, analistas, inversores) se pregunta qué pasará a partir del lunes 29 de junio con el dólar y los bancos, entre otras cuestiones. Tanto es el desconcierto que la gente realmente no sabe si Kirchner promoverá un ajuste fiscal o procederá a rifar el país de alguna forma todavía por descubrir tanto en caso de victoria como de derrota.
A continuación publico dos cuadros basados en la más reciente información estadística del BCRA. El primero sirve para calcular el tipo de cambio de conversión; me refiero a la cotización que debería tener el dólar para respaldar el 100% de los pasivos monetarios y no monetarios del BCRA. El segundo sirve para calcular el encaje efectivo del sistema bancario argentino; es decir, su grado de resistencia ante una corrida de depositantes.

La conclusión de ambos cuadros es sedante. Bastaría un tipo de cambio de $3.85 por dólar para que el BCRA pudiera rescatar todos sus pasivos: base monetaria + pases pasivos netos + Lebacs + Nobacs. Para mayor claridad y con fines didácticos, en la emergencia de que el público y los bancos desearan cambiarle al Central todas sus tenencias de billetes y monedas y de encajes, letras y bonos en pesos, el BCRA podría efectuar el cambio a un tipo de cambio apenas 4 centavos superior al actual. En tal circunstancia, sin haberlo buscado expresamente, la economía quedaría dolarizada de hecho. (Al día 12 de junio, según el BCRA, las reservas internacionales eran de u$s 46.485 millones. Pero los consultores no confían en esta cifra. Creen que rondan los 40.000 millones. Por eso tomé este guarismo para hacer mi cálculo.)
Los bancos están realmente líquidos. Pueden aguantar una corrida importante sin caer en un "corralito". La razón es que el encaje efectivo asciende nada menos que al 41% de los depósitos en pesos. El máximo durante la Convertibilidad fue 24%. Y lo normal en otros países anda entre 8% y 15%. El encaje efectivo es tan alto por los pases pasivos, las Lebacs y las Nobacs que el BCRA ha colocado en los bancos. Los analistas ven a estos instrumentos como herramientas de regulación de la oferta monetaria, pero son meros encajes remunerados.
En conclusión, el dólar debería seguir subiendo con un ritmo parecido al de los últimos 12 meses (20% anual) y no debería ser riesgoso renovar los depósitos. ¿Dónde reside la magia del gobierno kirchnerista? En la devaluación del peso y en el altísimo encaje. Lo primero nos ha devuelto al régimen de alta inflación anterior a la Convertibilidad y lo segundo ha minimizado la capacidad prestable de los bancos.
Dije más arriba que la conclusión de los cuadros era sedante. No deberíamos olvidar que los cementerios también son sedantes.



