La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

junio 29, 2011

Boudou Vice

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 7:19 pm

Periodistas, amigos y conocidos me han preguntado reiteradamente sobre Amadou Boudou desde que llegó a la jefatura del ANSES. Las preguntas y los comentarios se intensificaron cuando escaló a Ministro de Economía y recrudecieron a partir del sábado pasado cuando la Sra. de Kirchner anunció que la acompañaría como vicepresidente en la fórmula de octubre del Frente para la Victoria. Quieren saber cómo es Boudou como persona y también cómo fue como estudiante del Master de Economía que cursó en la UCEMA.

Hasta donde recuerdo, en el aula era una persona callada, y fuera de ella, muy cordial y simpática. Amigo de todos: de sus compañeros, del personal administrativo y el personal de maestranza, y también de los profesores con los que tuvo más trato. Fue un buen estudiante. No agrego nada más pues no tuve trato personal con él.

¿Por qué Boudou después de estudiar Economía en la UCEMA se volcó al kirchnerismo, que es la antítesis del liberalismo económico que defiende la mayoría de los profesores de esa universidad? No puedo responder esta pregunta. Imposible saberlo. Mi impresión es que de vuelta en su puesto del ANSES, donde trabajaba mientras cursaba el Master, adivinó una oportunidad de progreso en un gobierno que carecía de funcionarios capacitados y la aprovechó.

Muchos periodistas se preguntan con desconcierto cómo es posible que alguien que militó en la UCEDE y que estudió en la UCEMA, se haya volcado sin preámbulo al kirchnerismo puro y duro. Tal vez sea difícil explicarlo, pero no me parece raro. ¿No los desconcierta la gran cantidad de ex-comunistas y ex-montoneros que pasaron sin escalas de las pintadas, las manifestaciones, el exilio o la cárcel por la idea, a trabajar para grandes corporaciones, ocupar cargos en el gobierno del ex-presidente Menem o transformarse en contratistas del Estado? Se dice que la inteligencia es la capacidad de adaptarse al entorno.

La increíble carrera de Boudou es un ejemplo más, apenas uno más, de la presente circunstancia argentina. En la década de 1840, mientras estaba exiliado en Chile, Sarmiento escribió, con referencia a la dictadura de Rosas, que el espíritu y la escala de valores del hombre fuerte que gobierna impregnan a la sociedad por él gobernada. Si aquél es un gobernante que premia el largo plazo y es idealista, republicano y honesto, la sociedad abre sus ojos al largo plazo y se contagia de idealismo, republicanismo y honestidad. Pero si aquél privilegia el corto plazo y es mediocre, la sociedad cierra sus ojos y se contagia de mediocridad.

La crisis que azotó a Argentina en 2001-02, y el gobierno de los Kirchner, que es producto de la crisis, hundieron al país en un mar de mediocridad. Mediocre no es el incapaz sino el que no quiere pagar el precio de lo correcto. La mediocridad es una condición moral. Los empresarios que hacen lo incorrecto son mediocres. Los políticos que se suman al ganador, en vez de abrirles ventanas al futuro a los votantes, son mediocres. Los consultores, los encuestadores y los intelectuales que prefieren seguir la corriente y callar también son mediocres. No sólo Boudou hace lo que le conviene.

junio 19, 2011

Corrupción, Madres y Menem

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 7:43 pm

A raíz de la malversación de fondos públicos que involucra a Sergio Schoklender, Hebe de Bonafini y las Madres de Plaza de Mayo, he escuchado por radio y TV a una cantidad de militantes progresistas, vinculados a la defensa de los Derechos Humanos, argumentar con pasión que la corrupción y los DD.HH. son "dos cosas distintas"; que la corrupción, hasta ahora exclusivamente atribuida a Schoklender, "no puede manchar el honor de las Madres" pues ellas fueron "el único resabio ético de la sociedad argentina en la noche de los 70s". Estas frases siguen más o menos fielmente las declaraciones de Gabriela Cerruti, pero también reflejan la opinión de Víctor Hugo Morales, entre otros.

Quiero preguntar ahora ¿por qué motivo jamás un liberal se atrevió a decir que la corrupción menemista y las grandes reformas pro-mercado de la presidencia de Menem "son dos cosas distintas"? ¿Por qué motivo jamás un izquierdista se atrevió a aceptar que es una canallada permitir que dicha corrupción ponga en duda la corrección filosófica de las ideas que trajeron una estabilidad monetaria no vista en muchas generaciones, una apreciable mejora de los servicios públicos, una cuota de prestigio que necesitábamos casi con desesperación y un clima de concordia desconocido entre nosotros?

Tengo dos posibles respuestas para la pregunta del párrafo anterior. Primero: la pretendida superioridad moral de los izquierdistas. (Desde ahora no les llamaré más "progresistas". ¿Acaso un liberal no es más progresista que un socialista-populista? ¿Acaso los regímenes liberales no han traido, comprobadamente en el mundo, más bienestar material y libertades que el socialismo y el no sistema que denominamos populismo?) Si algo tiene de bueno el gobierno kirchnerista es que está haciéndole ver a la gente que los izquierdistas son tan vulnerables a una coima como los derechistas o los apolíticos. Segundo: el costado vulnerable de los "liberales" argentinos de la pasada generación. Me refiero a la participación de los ex-ministros Krieger Vasena, Martínez de Hoz, Alemann y Alsogaray en los gobiernos militares. Esta circunstancia ha llevado a militantes del peronismo y la izquierda a asociar el liberalismo con la dictadura y la picana. Seguir descalificando a los liberales de esta generación por un error de los liberales de la pasada generación es rebajarse a la chicana pura y simple.

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