La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

Diciembre 23, 2013

Costos de Transacción

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 8:09 pm

La importante idea de los costos de transacción se inspiró en un artículo de Ronald Coase, el economista inglés que obtuvo el premio Nobel de Economía en 1991 y que falleciera el pasado septiembre. Estos costos aluden a los costos de negociación, de formulación de contratos y de supervisión de su cumplimiento. Cuando se elevan a niveles prohibitivos, los mercados tienden a desaparecer. Buenos ejemplos del efecto de esta suerte de gravamen son el colapso de la inversión en una hiperinflación, la fuerte contracción de las operaciones inmobiliarias cuando rigen excesivas regulaciones, o el apagón del mercado del dólar paralelo los días en que el infausto Moreno amenazaba por teléfono a las cuevas y se abría un enorme spread entre el tipo vendedor y el comprador.

El viernes de la semana pasada, mientras veía una entrevista al director de cine italiano Roberto Rosellini en el programa A Fondo (TVE 1977), me topé con un ejemplo elocuente (de la ausencia) de comportamiento oportunista y de su subvalorada consecuencia sobre el sistema económico: (la desaparición de) los costos de transacción. Joaquín Soler Serrano, el conductor del programa, interrogaba a Rosellini acerca de su filmografía. Quiso conocer los motivos que lo llevaron a filmar Alemania Año Cero. Rosellini contestó que quería proyectar una imagen realista de Alemania, país que era visto como una tierra de monstruos a fines de la década de 1940. Añadió que había viajado a Alemania con una cámara de mano y con regalos para Marlene Dietrich y otros amigos que pasaban penurias. Llevaba para ellos ropa, zapatos, cigarrillos y otros bienes escasos en aquel país. Pero cuando intentó regalárselos, sus amigos alemanes no los aceptaron porque su consumo estaba cuotificado por el gobierno. Entonces, Rosellini los vendió en el mercado negro y les entregó la plata. Mientras contaba esta historia, de pronto exclamó con gesto de sorpresa: ¡Los alemanes son tan obedientes! ¡Eran incapaces de imaginar la posibilidad del mercado negro!

La historia ilustra a las mil maravillas lo fácil que es implementar políticas económicas y sociales en países como Alemania. Esa obediencia (u honestidad) que le llamó tanto la atención a Rosellini también ilustra el escaso oportunismo de dicha sociedad, sus bajos costos de transacción y la consecuente profundidad que adquieren sus mercados en tales circunstancias. La honestidad, finalmente, se refleja en eficiencia; es decir, riqueza.

¡Feliz Navidad, les deseo una vez más, y Próspero Año Nuevo! 

Diciembre 19, 2013

¡Es el gobierno, romántico!

Filed under: Miscelánea — Jorge Avila @ 7:53 pm

Todos los días, a eso de las 5 de la tarde, me corro hasta el Florida Garden a tomar un café en la barra. Adquirí esta costumbre en mis años de universitario en La Plata. Me gusta airearme unos minutos; me parece una costumbre productiva. De vuelta en mi oficina, veo más simple el problema que me ronda la cabeza.

Ayer no pude tomarme el café. El Florida Garden estaba cerrado al público. Les pregunté por qué motivo a unos mozos que parecían hacer guardia resignadamente en la puerta que da a la calle Paraguay. Me respondieron que no tenían luz desde las 3 y media de la mañana y que habían perdido las propinas del día. Para un mozo las propinas son parte importante del ingreso mensual.

Les pregunté a qué causa atribuían el desperfecto. El mayor de ellos me dijo que era el destino. Le respondí enfáticamente que no, que era el gobierno. Un mozo joven que estaba a su lado me miró extrañado. Sin pretenderlo, les di una lección de precios relativos.

Les informé que, en 2001, el café que sirven en la barra costaba $1,20 y que hoy cuesta $14. Un aumento de 1067%.

Les dije que si el sueldo de ellos aumentó como el promedio del sector privado, entonces, hoy ganan un 864% más que en 2001.

Les informé que el dólar paralelo ha aumentado un 900% desde 2001. Luego, les pregunté si sabían cuánto aumentaron las tarifas de energía desde 2001.

Tuve la impresión de que no lo sabían. Arriesgué que habrían aumentado no más de un 100%. Y les aclaré que no habían aumentado en línea con el costo de vida o el dólar porque el gobierno no lo había permitido. No quise hablar de populismo tarifario. Quería hablar de cosas concretas. Les dije que la brutal caída del precio relativo de la energía, por un lado, había elevado mucho la demanda porque ahora los consumidores tienden naturalmente al despilfarro y, por el otro, había limitado la oferta porque las empresas de electricidad y gas no han tenido incentivos para invertir. Les reconocí que las empresas privatizadas reciben subsidios del gobierno, sin los cuales no podrían pagar los sueldos del personal hace rato. Pero agregué que con subsidios, que son volubles como los favores, nadie en su sano juicio invierte un peso.

Estoy seguro de que o no entendieron lo que les dije o no me creyeron. Es posible que piensen que les hablé así porque debo ser un representante o asesor de una empresa eléctrica. La verdad es que les hablé por impulso, ya que no creo en la claridad de la opinión pública en materia de organización económica.

Hacia el final de su vida, el sabio James Buchanan estableció que el capitalismo florece cuando en un país se cumplen tres condiciones:

a) que una buena mayoría de sus habitantes confíe en sus propias fuerzas, es decir, que no se piense débil y busque la protección del cacique, el Estado o la Iglesia;

b) que una buena mayoría de sus habitantes sea honesta, es decir, que no observe un comportamiento oportunista, que cumpla la ley aun cuando la probabilidad de ser descubierto en infracción no sea muy alta, que pague lo pactado y no embrome a sus empleados o proveedores;

c) que una buena mayoría de sus habitantes no esté formada por tontos románticos en materia económica y cívica, es decir, por gente que cree que la inflación es un fenómeno atmosférico, que el libre comercio es un genocidio o la independencia de poderes, un prejuicio burgués.

El pueblo argentino no cumple esas condiciones. Buchanan sugería que se impulsara la enseñanza de Economía Política y de Educación Democrática en las escuelas. Valoro su opinión. Creo, sin embargo, que la enseñanza de estas asignaturas aumentaría las chances de cumplir la tercera condición, si bien en el largo plazo, y que no ejercería impacto alguno sobre las chances de mejorar el cumplimiento de las dos primeras condiciones. No obstante esta desalentadora visión, permítanme desearles una Feliz Navidad.

Diciembre 9, 2013

Sueldos y costo de vida

Filed under: Gráfica — Jorge Avila @ 7:20 pm

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El diario La Nación publicó hoy un artículo sobre la evolución del costo de mirar por TV el campeonato mundial de fútbol con amigos. Se refiere, por cierto, al costo de la comida y la bebida que se consume con amigos durante los partidos del mundial. De paso, publica también, como infografía, un recuadro con el salario privado promedio de junio de 2002 (Mundial de Japón-Corea), junio de 2006 (Mundial de Alemania), junio de 2010 (Mundial de Sudáfrica) y octubre de 2013.

Lo que más me llama la atención del artículo son los datos de la infografía. Note que el salario privado promedio pasó de $914 en junio de 2002 (nivel similar al de diciembre de 2001, cuando se abandonó la Convertibilidad) a $8791 en octubre de 2013. Esto significa que el salario promedio que paga el sector privado se multiplicó por un factor de 9.64; en otros palabras, implica que el salario privado aumentó en igual medida que el dólar paralelo en los últimos doce años. Algo notable.

No es notable desde el punto de económico. Dicho comportamiento está explicado básicamente por el principio de paridad del poder adquisitivo, y por un aumento de la productividad laboral imputable a la fuerte suba de los términos de intercambio y el gasto público. En rigor, la evolución del salario privado me toma por sorpresa por la falta de información estadística confiable. Desde enero de 2007, cuando se intervino el INDEC, reina la especulación. Los niveles de importantes variables (tipo real de cambio, salario real o pobreza) se estiman con mayor o menor ciencia, a ojo de buen cubero.

Lo cierto es que el salario privado promedio ha aumentado algo más que el costo de vida y lo mismo que el dólar paralelo. Si el promedio se multiplicó por casi 10, hay salarios que se habrían multiplicado por 15 (camioneros, empleados del subte, empleados en la industria protegida por aranceles y bloqueos de importación) y salarios que se habrían multiplicado por 5 (profesores de universidades privadas, médicos en consulta privada, peluqueros). ¿Cómo le fue a Ud. y en qué sector trabaja? Está demás aclarar que todo comentario viene con nombre de fantasía y que el objeto del pedido es darnos un panorama más amplio al respecto.

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