La Argentina es el problema; el mundo es la solución; el ALCA es la puerta al mundo.

December 31, 2006

El pánico de 2001

Filed under: Académica — Jorge Avila @ 12:58 pm

A cinco años de la tragedia monetaria más grave que sufrió el país, tal vez más grave que la hiperinflación, la otra gran tragedia monetaria de nuestra historia, reproduzco a continuación mi interpretación de la crisis de 2001. Esta interpretación es parte de un ensayo que escribí hace un par de años y que cito al final del post. ¡Feliz y próspero 2007!

El fatal pánico bancario de 2001

El impacto financiero y emocional del pánico de 1995 fue grande. A partir de entonces, los bancos comerciales entendieron cabalmente el significado práctico de la inconsistencia entre la Convertibilidad y el encaje fraccionario, y el BCRA inició una etapa de refuerzo de las regulaciones prudenciales. El sistema bancario argentino a fines de 2000 era más sólido que a fines de 1994. Desafortunadamente, la conducción política y el manejo técnico de la crisis fueron tan desacertados en 2001 como acertados habían sido en 1995.

Cuatro argumentos de Lagos (2002) ilustran la solidez que había alcanzado el sistema bancario argentino a fines de 2000: a) los niveles de desarrollo, competencia, cobertura de servicios y transparencia eran superiores a los de cualquier otro momento de la segunda mitad del siglo XX; tenía altos coeficientes de liquidez y capitalización en relación con otros países y las redes de seguridad para riesgos individuales y sistémicos normales parecían razonablemente adecuadas; b) el encaje sobre los depósitos trepaba a 22.9%; era la suma de la caja chica de los bancos, los encajes no remunerados y los encajes remunerados (colocaciones extraordinarias de disponibilidad inmediata); además del encaje, el BCRA había contratado una reserva adicional de carácter contingente del orden de 6500 millones de dólares, que elevaba el encaje global a un poco menos de 30% de los depósitos; c) la marcada concentración de los depósitos en grandes bancos y en bancos extranjeros confería estabilidad al sistema; los diez bancos más grandes capturaban el 73% de los depósitos y los bancos extranjeros, el 49%; d) luego de deducir las previsiones, el patrimonio neto del sistema (‘colchón’ para absorber pérdidas) era de alrededor de 17.000 millones de dólares, prácticamente el doble de lo que exigían las normas prudenciales. Consultores y periodistas especializados describían el sistema bancario como un búnker.

La interpretación de la crisis iniciada con el pánico bancario de 2001 es todavía objeto de un agrio debate nacional. No es mi propósito en esta oportunidad aclararlo ni azuzarlo. Pero necesito arriesgar ciertas hipótesis para evaluar el desempeño del sistema monetario y bancario creado en torno del BCRA. El origen del pánico de 2001 fue interno. Respondió a una cóctel explosivo de tres factores. En primer lugar, el gobierno de la Alianza había heredado una deuda pública que ascendía a 47% del PBI; tal porcentaje no era elevado en comparación con el brasileño o con el requisito exigido para el ingreso a la Unión Europea, sin embargo, el nuevo gobierno declaró de entrada que la deuda era impagable. Este fue un acto de imprudencia que afectaría negativamente el patrimonio de los bancos por una vía directa, ya que éstos tenían en cartera importantes posiciones de bonos públicos, y por una vía indirecta, pues la eventualidad de un default es causa suficiente para detonar una cadena de aumento de la prima de riesgo-país, salida de capitales, recesión, mora y menor recupero de préstamos e intranquilidad del público depositante. En segundo lugar, la Alianza era un aparato electoral ideológicamente heterogéneo y políticamente inestable que ya en octubre de 2000 empezó a estremecerse con la renuncia del vicepresidente de la Nación. Este hecho elevó la prima de riesgo-argentino y acarreó los primeros trastornos en la renovación de la deuda, los cuales pudieron superarse transitoriamente merced a una operación excepcional de refinanciación acordada con el FMI (‘blindaje’). En tercer lugar, los errores técnicos que se cometieron después de iniciado el pánico en marzo de 2001. Entre marzo y noviembre los depósitos cayeron un 24%. La primera ronda ocurrió en marzo (caída de 88000 millones de dólares a 83000 millones); la segunda, en julio y agosto (caída de 83500 millones a 75000 millones), y la tercera, en noviembre (caída de 75000 millones a 69000 millones). El 3 de diciembre se instauró el así llamado corralito bancario (especie de lock-out dispuesto por el propio gobierno).

La siguiente cronología, armada sobre la base de Schuler (2002) y Lagos (2002), es una síntesis ilustrativa de los más importantes acontecimientos y de las principales medidas que tomó el gobierno para paliar, y agravar, la iliquidez del sistema bancario.

* Febrero: Legisladores oficialistas lanzan graves acusaciones contra el sistema bancario.

* Marzo: El primer ministro de Economía de la Alianza renuncia a su cargo el día 2, ante la evidencia del fracaso del ‘blindaje’. El segundo ministro de Economía renuncia el día 19. Asume el tercero y anuncia el impuesto sobre los débitos bancarios y otras medidas. Se frena la primera ronda del pánico.

* Abril: El nuevo ministro anuncia la reforma de la Convertibilidad; el peso pasa a fijarse en términos del dólar y también del euro. Se reforma por decreto la carta orgánica del BCRA independiente. El gobierno coloca un bono de 2500 millones de dólares en los encajes bancarios. El presidente del BCRA es removido de su cargo.

* Junio: Canje de deuda pública por un monto de 29500 millones de dólares; se extienden plazos de vencimiento a cambio de mayores tasas de interés. Se establece un tipo de cambio preferencial para las exportaciones, una semana antes de la aprobación de la ley que introduce el euro en la Convertibilidad.

* Julio: la prima de riesgo-argentino salta por encima de 13 puntos porcentuales; cuando la Alianza asumió el gobierno en diciembre de 1999 era igual a 5.9 y cuando renunció el vicepresidente de la Nación era igual a 7.6. El gobierno reconoce que perdió acceso al mercado voluntario de deuda. El Congreso nacional aprueba la ley del déficit cero. El Secretario del Tesoro de EEUU se pronuncia en contra de un rescate internacional del país. Analistas de Wall Street comienzan a evaluar públicamente la conveniencia de un default argentino.

* Agosto: El FMI aumenta el préstamo stand by de 14000 millones de dólares a 22000 millones. Se frena la segunda ronda del pánico.

* Octubre: Victoria de la oposición en elecciones legislativas, con marcada abstención y voto en blanco.

* Noviembre: Agresivo canje de deuda pública en manos de bancos y AFJP. Se establece un límite máximo sobre la tasa de interés que pagan los bancos a los depositantes; la tasa de call money aumenta a casi 700% anual. Rumores sobre la inminente imposición de restricciones a la conversión de depósitos en circulante.

* Diciembre: Se establece el corralito el día 3; quedan así inmovilizados los depósitos a plazo y restringidos los retiros de cuentas corrientes y cajas de ahorro. La prima de riesgo-argentino supera 40 puntos porcentuales. El presidente De la Rúa renuncia el día 20.

A fines de noviembre de 2001, el BCRA había agotado sus posibilidades de asistencia a los bancos. En el transcurso del pánico se otorgaron redescuentos y pases activos (con la garantía de bonos públicos) por 9000 millones de pesos y el encaje global se redujo en unos 10 puntos porcentuales. El respaldo en reservas internacionales cayó por debajo de 80% de la base monetaria (circulante en poder del público + caja chica de los bancos + encajes remunerados y no remunerados). Finalmente, el búnker no pudo aguantar el efecto conjunto del agresivo lobby político-empresarial contra el sistema cambiario y bancario, y el huracán de reformas que cuestionó la convertibilidad del peso y la independencia de la autoridad monetaria y que posibilitó la apropiación de las reservas de liquidez de los bancos.

A la renuncia del presidente de la Nación le siguieron un par de semanas de extrema volatilidad política, la declaración del default soberano más grande la historia, el abandono de la Convertibilidad y una devaluación asimétrica que causará el asombro del mundo por generaciones. Esta devaluación hizo posible la más grave violación de contratos privados de las últimas décadas: los depósitos en dólares fueron convertidos de manera unilateral en depósitos en pesos y las tarifas de los servicios públicos privatizados fueron pesificadas y congeladas indefinidamente. Mientras tanto, el tipo de cambio pasaba de un peso por dólar a más de 4 pesos en abril de 2002, el riesgo-argentino subía hasta 70 puntos porcentuales en julio y la salida de capitales alcanzaba registros sin precedentes, el desempleo se remontaba a 25% de la fuerza laboral, como en la gran recesión de la década de 1930, y la cantidad de gente pobre estallaba por encima del 50% de la población. La crisis de 2001-2002 quedará en nuestra historia como la peor de todas, por la profundidad de la caída y por la conmoción social y política y el fuerte sentimiento anticapitalista que despertó.

Referencia bibliográfica

Avila, J. (2004): "Internacionalización Monetaria y Bancaria", UCEMA, documento de trabajo Nº 285, diciembre.

Lagos, M. (2002): "Contagio e Incompetencia en la Crisis Bancaria Argentina de 2001-2002". No publicado.

Schuler, K. (2002): "Fixing Argentina", Cato Institute web paper, April.

9 Comments »

  1. A mí no me cabe ninguna duda de que nos empeñamos en un fenomenal proceso de zapa de todo el andamiaje institucional que sustentaba la economía del país. Creo que el final llegó con el vergonzoso circo para desplazar a Pedro Pou del Banco Central. Muchos inversores y ahorristas empezaron a comprender que después del impuestazo de Machinea y demás manotazos, muy pronto iban a venir por los depósitos. De todos modos, creo que nadie, ni en el peor de los escenarios, se imaginó la magnitud del saqueo.

    Comment by Louis — January 1, 2007 @ 1:53 pm

  2. Estimado Dr. Ávila, Creo que su afirmación de que el 3 de diciembre de 2001, con el "corralito", se inmovilizaron los depósitos a plazo puede inducir a error. El hecho fue que quedaron disponibles en cuenta corriente, podían aplicarse a operaciones realizadas dentro del sistema financero (lo pude comprobar), y su retiro en efectivo tenía las limitaciones que Ud. menciona. La reprogramación de los depósitos a plazo (y su consecuente indisponibilidad)sucedió luego bajo la presidencia de Duhalde. Un cordial saludo, Pablo

    Pablo: Le agradezco la corrección y su atenta lectura. En ese párrafo sólo quiero destacar que los depósitos a plazo ya no pudieron salir de los bancos a partir de aquella fecha. Podían pasar de un tipo de cuenta a otro e, incluso, de un banco a otro pero ya no podían abandonar el sistema bancario, porque de haber podido lo hubieran hecho y el pánico no se habría frenado. Los depósitos fueron inmovilizados en términos prácticos ya que los tenedores de los mismos no podían comprar, por ejemplo, un auto con ellos pues nadie los aceptaba en pago.

    Comment by Pablo — January 2, 2007 @ 9:24 am

  3. Excelente, para imprimir y enmarcar. Todos los esfuerzos por atribuirle a la convertibilidad todos los males de la Argentina impiden ver con claridad las particularidades del panico bancario. Este escrito es un faro en la oscuridad de la ignorancia que nos intentan imponer. Saludos, Francisco.

    Francisco: Muchas gracias por su opinión.

    Comment by Francisco Erize — January 12, 2007 @ 2:21 pm

  4. ¿Cual fue el motivo del panico bancario? Habria que comenzar por resaltar que la variable que permitía medir el riesgo macroeconomico durante la ultima etapa de la convertibilidad era sin lugar a dudas el riesgo país. En un esquema de caja de conversion y movilidad de capitales esta variable es fundamental. El incremento en la prima de riesgo país reflejaba el incremento en la percepcion de riesgo macroeconomico. Este se traducía en ultima instancia en una demanda sobre las reservas del BCRA. En un caja de conversion, esto significa reducción del circulante y de la oferta monetaria en consecuencia. La menor liquidez genera una reducción en el nivel de credito y de transacciones (menor consumo), lo cual lleva a una merma en el nivel de actividad (y por ende de la recaudacion, lo que acentua aun mas el problema de solvencia del fisco). Es decir, la reversion de capitales es dinero que deja de estar disponible para la demanda de bienes de consumo y de capital. Al caer el consumo y la inversion, el PBI cae. Y mientras la percepcion de riesgo macro se sostiene, se acentua aun mas la caida en la demanda de inversion (“animal spirits”) y de consumo (“efecto renta”). Ahora la pregunta sería ¿por que aumentaba la prima de riesgo pais? Basicamente por un problema de solvencia. De quien? Del sucio estado…principal y recurrente verdugo de los pueblos. El déficit global (…) del estado durante el año 2001 fue (en miles de millones): 3015,1 en el I trimestre, 2189,3 en el II trimestre, 801,8 en el III trimestre y 2713,1 en el IV trimestre. Como vemos, un deficit rampante. A su vez, las metas con el FMI habian sido, para dichos trimestres, de -3123, -817, -1310 y –251 respectivamente. Es decir, que el desvio con respecto a la meta fijada con el FMI (que era el que nos financiaba) en el ultimo trimestre se elevaba a 2462 millones de pesos (dolares). La pregunta que se hacia el mercado era ¿si ya nadie financia voluntariamente a al Argentina y el FMI tampoco lo va a seguir haciendo, dado que la Argentina incumplió sus metas fiscals con dicho organismo, como va a hacer la Argentina para cubrir ese “gap” en sus necesidades de financiamiento? ¿Y como va a hacer el BCRA para afrontar las demandas sobre sus reservas mantendiendo la paridad del 1 a 1 sin nadie que lo capitalice? Este riesgo macro incrementó notablemente la preferencia por la liquidez (respuesta esperable frente a un contexto como el que se vivía en aquel momento), que al ser en dolares produjo una caida sumultanea en los niveles de depositos, de la base monetaria y del nivel de reservas en un claro ejemplo de lo que en la jerga se denomina “Currency Substitution” –corrida hacia la moneda utilizada como reserva en los albores de una crisis-. En esa situacion…el uno a uno ya era historia.

    Comment by Mariano Muruzabal — January 25, 2007 @ 8:20 pm

  5. El Dr. Avila dice: “El sistema bancario argentino a fines de 2000 era más sólido que a fines de 1994. Desafortunadamente, la conducción política y el manejo técnico de la crisis fueron tan desacertados en 2001 como acertados habían sido en 1995”. Desde un plano muy general y asumiendo que el manejo del descalabro macroeconomico que se extendio irremediablemente al sistema bancario se hubiera manejado con mayor pericia, ¿podemos afirmar que eso hubiera evitado la corrida y el posterior congelamiento de depositos? O estamos hablando de los inevitables finales en los que termina un sistema que opera con un encaje fraccionario y que piramida sus depositos/creditos sobre sus reservas? La respuesta creo es evidente…el sistema de encaje fraccionario multiplica los creditos en una medida que lleva a que el sistema solo este en condiciones de rescatar tan solo una fraccion de sus pasivos. Esta situacion lleva a que por mas medidas prudenciales que uno pueda adoptar en los albores de una crisis el sistema en su conjunto se encuentra imposibilitado de honrar su pasivo cuando se producen retiros masivos de fondos. Los datos que mostró el Dr. Avila en su post siguiendo el paper de Lagos sirven para darle solidez a esta afirmacion. Hay que aclarar a su vez, que los problemas de un sistema de encaje fraccionario solo se manifiestan en la parte descentente del ciclo (y no en la ascendente como ocurre hoy en dia en la Argentina), principalemente por el “caracter” de los depositos (“bienes superiores”).

    Mariano: Una combinación de pericia y credibilidad habría disminuído la probabilidad de una corrida. Esto no es poco. De todas formas, por algo he propuesto el establecimiento de una banca internacionalizada u offshore; el encaje fraccionario vuelve el sistema bancario proclive a la corrida. Sobre todo en Argentina, en virtud de la falta de un verdadero prestamista de última instancia. No así en EEUU, en UE o en Japón.

    Comment by Mariano Muruzabal — January 25, 2007 @ 8:28 pm

  6. Es interesante recordar y remarcar las medidas adoptadas durante los ultimos meses por el “liberal” Cavallo. La primera, sin lugar a dudas, fue el intento por renegociar la deuda publica provincial con una quita que provenía de la reduccion de la tasa de interes (un default implicito). El 2 de Noviembre se anunció un llamado a un canje voluntario de títulos públicos en el cual se canjeaban viejos títulos (que devengaban altos intereses) por nuevos “títulos garantizados” pero estableciendo una tasa máxima del 7%. ¿Cual era el objetivo de la medida? Por un lado, era imposible para el fisco seguir pagando las tasas de interes de Mercado…, ademas si el canje era exitoso el gobierno se ahorraría unos $4.000 millones en el pago de intereses para el año 2002, lo cual haría cumplible el déficit cero para ese año. En el llamado a canje también se incluían las deudas provinciales, las que ascendían a U$D 22.400 millones y por las que pagaban un 17% anual promedio (llegando a pagar en algunos casos hasta 30% por algunos títulos). El gobierno se fijó inicialmente como meta reestructurar deudas provinciales por un monto mayor a los $16.000 (U$D 9700 de préstamos bancarios y U$D 7200 millones de títulos públicos) también a una tasa máxima del 7%, lo que le generaría a las provincias un ahorro en intereses de $1.000 millones aproximadamente. Los nuevos “bonos garantizados” tenían como garantía la totalidad de la recaudación del impuesto al cheque y la la parte que le correspondería a la nación en concepto de coparticipación de impuestos. Esto fue lo que se denominó la “Fase I” del canje (eufemismo para la renegociación de la deuda publica). Esta renegociación afectó a los bancos muy especialmente. Lo cual era entendible: con el canje pasaron a percibir una tasa del 7% por los nuevos “bonos garantizados” cuando del otro lado del mostrador estaban pagando tasas cercanas al 40% para captar depósitos y convencer a los grandes inversores (mayores a $500.000) a que inmovilizaran el dinero por lo menos 30 días más. ¿Cual fue la respuesta del “liberal” Cavallo? El establecimiento de tasas maximas!!! Leyeron bien: precios maximos!!! La tasa máxima era una tasa de referencia para depósitos de treinta a sesenta días más un punto anual que el B.C.R.A. publicaba cada viernes y que se basaba en un promedio de las tasas verificadas en la semana para aquellos depósitos menores a $100.000. El efecto practico consistía en exigirles a las entidades a que inmovilizaran el 100% del dinero captado en caso que pagasen tasas superiores a las establecidas como máximas. De esta manera se evitaba que las entidades ofrecieran tasas superiores a las máximas dado que si lo hacían luego no podrían re-prestar los fondos. Esta medida fue muy nociva. Al fijarse la tasa de interes se produjo una disociación entre riesgo y rendimiento que acentuó la modificación en la composición de portafolio de los grandes inversores (lo cual era esperable en agentes “aversos al riesgo” donde la desutilidad de sufrir grandes perdidas superaba la utilidad de obtener grandes ganancias). Esta medida anticipó vertiginosamente la caida del sistema banacario (que hacia fines de Octubre ya se habia hecho casi irreversible). La salida de fondos del sistema fue feroz: 1532 millones de pesos (dolares)…en una semana! Hilando un poco mas fino la tasa media de retiros diarios pasó de 0.162% a 2.7% luego de la intervención. De esta forma, el impacto neto de la política convirtió en 2.54% el nivel diario de caída en los depósitos. Al cuarto día de vigencia de las tasas máximas el promedio de retiros diarios se incrementó en 2.54% respecto al nivel medio anterior. Este hecho puede explicase por dos vías: la primera, propia de las consecuencias de un menor retorno frente un mayor riesgo; y, una segunda, producto de los rasgos inerciales que generan los shocks de preferencia por liquidez en los agentes económicos.

    Comment by Mariano Muruzabal — January 26, 2007 @ 2:08 pm

  7. Es bueno recordar siempre este gran desastre histórico que tiene responsables con nombre y apellido. (…) A casi seis años de aquella miseria es relevante preguntarse: ¿Cómo será la próxima estafa? ¿Faltan cuatro años para que suceda? ¿Será al finalizar el próximo periodo presidencial? A su post le agregaría “la destrucción del sistema monetario con las cuasi-monedas” que se usaron como un instrumento para financiar la corrupción en las provincias. Ya no soy tan ingenuo y estoy convencido que un grueso sector de aquella diabólica alianza llegó al poder para destruir al verdadero capitalismo incipiente, provocando ese caos que inculpe al mismo capitalismo.

    Juan Carlos: Sin duda, el intenso deseo de destruir el rudimentario capitalismo local de sectores de la izquierda, el peronismo, el radicalismo, el empresariado, los sindicatos y los intelectuales fue una de las grandes causas de la caída del sistema. Pero así es el país en el que vivimos. Mientras dependamos de esta dirigencia no podemos ni siquiera soñar con el ingreso al ALCA; dependemos por entero de la fuerza de acontecimientos internacionales.

    Comment by Juan Carlos Vera — January 27, 2007 @ 11:46 am

  8. Tengo una curiosidad personal que quizas alguno pueda responderme: el robo de los depositos bancarios efectuado en la Argentina por Eduardo Duhalde y su ministro Jorge Remes Lenicov, tiene algun antecedente en el mundo occidental democratico?

    Eduardo: En Argentina hay antecedentes pero nunca en semejante escala. En Rusia, Nicaragua y Bolivia, entre otros países, hay antecedentes de restricciones y expropiaciones bancarias y en otros hay antecedentes de licuaciones por medio de hiperinflaciones, pero no tengo información sobre un experimento tan deliberado y vasto como el argentino de 2001-2002.

    Comment by eduardo — February 4, 2007 @ 12:32 pm

  9. Estimado sr, JORGE AVILA,HOY al ver vuestra nota, en relación a la situación económica que se vivió en nuestro país en el año 2000-01-02 y frente al inminente juicio oral al que seré injustamente sometido en el mes de Diciembre, encuentro en esta un claro reflejo de la realidad de la que se han olvidado los funcionarios de la justicia actuantes en el proceso al que me encuentro sometido, por una extraña e ilusa declaración de un perito de parte que declara falsamente que las tasas de interes en esos años eran del 8% segun copia que adjuntó de ambito web. (…) Desde ya muy agradecido

    Comment by fernando miele — October 27, 2008 @ 10:34 pm

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