La Argentina es el problema. El mundo es la solución.

mayo 28, 2011

Como el caballo de Napoleón

Filed under: Cotidiana — Jorge Avila @ 5:56 pm

El pasado 25 de Mayo, Ambito Financiero publicó un reportaje a Jorge Remes Lenicov, actual embajador argentino ante la Unión Europea, ministro de Economía de la Nación entre enero y abril de 2002 (primeros meses de la presidencia de Eduardo Duhalde), ex-diputado nacional, ex-ministro de Economía de la Pcia. de Buenos Aires y ex-profesor de Economía de la Universidad de La Plata. Tomé la decisión de reproducirlo porque pone al desnudo una forma obsoleta e incorrecta de entender el funcionamiento macroeconómico de un país pequeño y sujeto al arbitraje internacional de capitales, que es el caso de todos los países del mundo salvo EEUU, UE y China.

El post es más largo que lo aconsejable en este género. Incluye el reportaje, y mis comentarios a las respuestas de Remes Lenicov intercalados en letra cursiva. Mis comentarios a las primeras respuestas son más bien extensos. Después, van acortándose o desapareciendo.

Periodista: ¿Se pueden comparar las situaciones de Grecia y la de la Argentina en 2001?

Jorge Remes Lenicov: Grecia viene haciendo un gran esfuerzo fiscal desde hace un año, luego que la Unión Europea le otorgó un rescate de 150.000 millones a cambio del compromiso de fuertes ajustes que ese país hizo. Ahora está pidiendo más fondos. Evidentemente tiene un problema de competitividad. En eso se parece mucho al caso de la Argentina en la convertibilidad.

Un "problema de competitividad" es el eufemismo preferido por ciertos economistas y por la UIA para pedir con elegancia una devaluación. La idea es que la "pérdida de competitividad", asociada a un tipo real de cambio que se considera bajo, descoloca a la producción local en los mercados internacionales, y así genera recesión y desempleo. De lo cual se infiere que para sacar al país de la recesión y el desempleo se impone devaluar el peso (por enésima vez). El argumento de la "competitividad" es, por supuesto, un sofisma.

Una devaluación puede sacar a un país de la recesión y el desempleo cuando contribuye a reducir la prima de riesgo-país y, por ende, a restablecer el ingreso de capitales al país. La razón es que la menor salida o la mayor entrada de capitales conlleva una expansión de la demanda agregada. La devaluación de la libra esterlina de 1931 es un buen ejemplo de lo que digo. En 1925, el ministro de Hacienda Churchill decidió que era necesario volver al patrón oro que había cimentado la grandeza económica británica durante el siglo que culminara abruptamente en la Primera Guerra Mundial. Fijó el tipo de cambio entre la libra y el oro un 10% por debajo del tipo de cambio de mercado y la economía británica ingreso así en un período deflacionario. Con el paso de los meses, el mercado se dividió en dos mitades: una de ellas tenía la convicción de que Gran Bretaña debía perseverar en el patrón oro; la otra, que el patrón oro era un craso error y había que abandonarlo cuanto antes. Aumentó el riesgo devaluatorio y esto aumentó el riesgo-británico; el capital salía del país, la demanda agregada colapsaba y se agravaba la deflación. Vencida, Gran Bretaña devaluó finalmente la libra esterlina, y aunque no se salvó de la gran recesión que afectaba por entonces al mundo, inició su proceso de reactivación antes que EEUU o Francia. Note que esta favorable reacción no fue consecuencia del aumento del tipo real de cambio sino del abandono de una política que había creado una incertidumbre enorme y corrosiva.

Una devaluación no puede sacar a un país de la recesión por el mero hecho de subir el precio relativo de la industria protegida de las importaciones y el sector agropecuario. Si bien la explicación es obvia, muchos economistas, políticos, industriales y sindicalistas la desconocen o quieren desconocerla. Cuando aumenta el precio relativo de la industria protegida, por necesidad lógica baja el precio relativo del sector servicios. Este sector representa más de 60% del PBI y es el mayor demandante de trabajo. En consecuencia, mal puede reactivarse una economía por medio de una reducción del precio relativo de este sector. Pensemos con la cabeza en vez de hacerlo con el hígado: las prestaciones de la banca, los seguros, las autopistas, la telefonía, la educación, la salud, el transporte, los puertos, el comercio, la electricidad y el gas son tan esenciales como los "fierros" de la UIA (y los commodities del campo), y tienen entre 3 y 4 veces la importancia económica de la industria protegida.

P.: ¿Cuáles son los puntos de comparación?

J.R.L.: En el Gobierno de Fernando de la Rúa algunos decían que el problema era de rigidez fiscal y flexibilización laboral. Nosotros decíamos que había un problema de competitividad. La Argentina tenía una relación con el dólar y Grecia con el euro, parecida. Cuando se decide una relación así, hay que tener un comportamiento muy rígido para que no haya retraso cambiario.

El problema griego actual, como el argentino en 2001, no es la bendita "competitividad" sino el altísimo riesgo-país. El riesgo-griego supera ampliamente al riesgo-argentino en estos momentos. Es incluso más elevado que hace un año y es previsible que la contracción de la demanda agregada se haga sentir. La producción industrial cae, el desempleo sube, la recaudación cae y el déficit fiscal sube. Un cóctel explosivo. Sin embargo, la solución no consiste en abandonar el euro, recrear el dracma y largarse a devaluar. Esto conduciría a la alta inflación, la desaparición del crédito de largo plazo (que aumentó mucho tras el ingreso a la Unión Europea) y el estancamiento de largo plazo de la economía griega. La solución es una refinanciación generosa de la deuda griega por parte de la UE o el default simple y llano. Lo primero, si fuera realmente generoso, rebajaría el riesgo-griego, revertiría el flujo de capitales y reactivaría la economía sin necesidad de abandonar el euro. Este escenario resultaría letal para el predicamento de la UIA y de aquellos economistas que creen o desean creer que la única salida es la devaluación. Les quitaría el caballito de batalla. La UIA perdería su principal herramienta de ganancias. Y Remes Lenicov y otros como él se quedarían colgados de un pincel en el plano intelectual.

Por su parte, el default de la deuda pública griega estremecería los balances de algunos bancos alemanes y franceses y forzaría a los Tesoros alemán y francés a reasignar la ayuda financiera desde el Tesoro griego a la banca de dichos países, como hizo el gobierno de Obama con respecto a los bancos norteamericanos. En cuanto a Grecia, apenas el mercado mundial de capitales entienda que la quita ha puesto al Tesoro del país en condiciones de servir la deuda residual con solvencia, el riesgo-griego caería y la economía saldría de la recesión. Sin necesidad de abandonar el euro. La situación griega se complicaría mucho si, como pasó en Argentina en 2001, los bancos hubieran invertido parte importante de los depósitos en bonos del Tesoro griego que sufrirían quita. Una versión griega del Plan Bonex es una posible solución. Por intermedio de los bancos, el gobierno entregaría un nuevo bono a los depositantes en proporción a la quita. Si la operación fuera exitosa, en pocos años los depositantes recuperarían la casi totalidad de los fondos depositados, como sucedió en Argentina.

P.: ¿La situación fiscal es diferente?

J.R.L.: Grecia tiene un desorden fiscal mayor al que tenía la Argentina y un enorme déficit de cuenta corriente. En el caso argentino, la situación era más grave porque había caído el PBI un 17%, había una enorme desocupación y una gran corrida de depósitos y reservas que no tuvo Grecia. Pero cuando llegó la gran crisis, teníamos una ventaja.

Lamentable respuesta. Remes Lenicov nos informa que Grecia tiene un déficit fiscal mayor que el argentino de 2001 y a la vez un "enorme déficit de cuenta corriente". Me gustaría entender la línea de razonamiento de Remes. Siguiendo el modelo implícito en sus respuestas, podría arriesgar la siguiente: el problema de competitividad descoloca la producción local frente a la extranjera; hay un aluvión de importaciones y recesión; la recesión castiga a la recaudación impositiva y así explota el déficit fiscal. Para un lego esta explicación puede ser sugestiva; sin embargo, es incoherente. Un enorme déficit de cuenta corriente implica una enorme entrada de capitales. Puede tratarse de préstamos al gobierno o de inversión externa directa atada a la participación de Grecia en el mercado común europeo. Si pese a la coyuntura que atraviesa, el país sigue recibiendo mucho capital y si no hay corridas sobre los bancos ni sobre las reservas del banco central, antes que buscar la solución del problema griego en la devaluación Remes debería mirar hacia otro lado.

P.: ¿Cuál era?

J.R.L.: Teníamos libertad de acción porque la convertibilidad era una ley de un Estado soberano que se podía cambiar por otra ley, que es lo que hicimos. En el caso de Grecia, hay un convenio internacional que es el euro. Además, nosotros teníamos los pesos físicamente. Grecia no tiene los dracmas. No existen. Si Grecia decidiera salir del euro, debería convertir los euros en dracmas, que no existen.

Remes no se da cuenta del valor de una moneda, un sistema bancario y una política comercial supranacional. Insiste en buscar la solución en la nacionalización de la moneda, la banca y la política comercial. Para Remes el problema es que los griegos no pueden emitir rápidamente la cantidad suficiente de dracmas. ¿Cómo es posible que un economista que llegó a ministro de Economía y que lleva ocho años viendo de cerca el soberbio experimento supranacional europeo no entienda que el problema macroeconómico griego debe pensarse exactamente al revés?

P.: ¿Debería haber un «corralito» además?

J.R.L.: Para que no se vayan los euros.

¿Qué está diciendo? ¿Que Grecia debería reemplazar el euro por el dracma y luego el Estado griego debería expropiar las tenencias de euros de los residentes? ¡¿Por qué?!

P.: ¿Cómo puede manejar un Estado europeo esta crisis?

J.R.L.: No puede cambiar la paridad cambiaria, no maneja la política monetaria, no puede renegociar por sí la deuda externa, no puede manejar aranceles. Los instrumentos se reducen a la política fiscal (gasto público, privatizaciones), la laboral y la previsional. Y no mucho más.

Justamente por esas imposibilidades sigue entrando capital a Grecia, no hay corridas sobre los depósitos ni sobre la moneda. Justamente por esas imposibilidades la recesión y el desempleo han sido menos dramáticos que los que experimentó Argentina en 2001-2002.

P.: ¿Se planteó seriamente en la UE una salida del euro?

J.R.L.: No, por lo que escuché. Se habló la semana pasada de la posibilidad de renegociar la deuda griega de manera «light». Hoy esa deuda está en un 142% del PBI, para muchos técnicamente difícil de afrontar con un país en recesión y déficit fiscal. La deuda seguirá creciendo por el déficit y por la recesión, con lo que es posible que este año llegue al 160% del PBI.

P.: ¿Qué dice la UE de la posibilidad de una reestructuración de la deuda griega?

J.R.L.: Jean Claude Trichet, el presidente del Banco Europeo, dijo que es imposible y que Grecia debe cumplir con sus compromisos. Esto es hacer sus ajustes, privatizar y cumplir con sus pagos. La deuda total es de u$s 400.000 millones. Desde mayo del año pasado, cuando comenzó a aplicarse el ajuste, hubo 14 paros generales con movilización.

P.: Sin embargo, se le exige más ajuste, como en la Argentina de 2001.

J.R.L.: Obviamente, el ideario es el mismo. Hay un problema fiscal, un problema laboral, y hay que hacer el ajuste. La Argentina optó por un ajuste vía precios por la salida de la convertibilidad a través del tipo de cambio. El tiempo nos dio la razón. Grecia, dentro del euro, no tiene esa opción.

Es una suerte que Grecia no tenga esa opción. Mejor dicho, es una suerte que una dirgencia esclarecida no la contemple.

P.: Son países centrales de la UE los que le reclaman mayores ajustes a cambio de ayuda financiera.

J.R.L.: Hay una diferencia hasta cultural entre los países del norte y centrales de la UE frente a los del Mediterráneo. Hay países donde se entiende el funcionamiento de la economía de manera diferente. Algunos piensan en profundizar el modelo y que haya más políticas restrictivas para los miembros. Apuntan a un Gobierno económico único. Que los Estados miembros renuncien a más políticas económicas propias. Hasta Felipe González piensa en este sentido.

El funcionamiento de la economía es el mismo en todas partes. Lo que varía es la comprensión del funcionamiento. O la calidad de la dirigencia política. Felipe González es un hombre inteligente. Se dio cuenta hace 30 años que España era el problema y que Europa era la solución. Por eso aboga por una mayor integración. La supranacionalización de la moneda, la banca y el comercio exterior ha sido la llave de los milagros español e irlandés y de la prosperidad griega y portuguesa. Tiene un límite en el campo fiscal. El riesgo grande de la centralización de la recaudación impositiva es la pérdida de la autonomía política de los estados nacionales europeos. Lo mejor es que la UE se mantenga federal. Aunque esto signifique que cada tanto algún estado caiga en default.

P.: ¿La crisis producirá más problemas a la Argentina?

J.R.L.: Lo que más conviene es que a Europa le vaya bien. Esta región representa el 20% de las exportaciones argentinas. Pero no debería afectar en las negociaciones con el Club de París.

P.: Luego de la salida de la convertibilidad, a la Argentina se le seguían pidiendo medidas.

J.R.L.: Recuerdo que más que medidas duras, se nos pedían cosas ridículas. En marzo de 2002 era un despropósito pedir que echemos empleados públicos, que no apliquemos retenciones, que no haya control de cambios, que se aumente las tarifas según los criterios de la convertibilidad, sacar una ley de coparticipación federal y una reforma impositiva. A ningún país desarrollado en crisis se le pidió algo semejante.

Nunca opiné que los funcionarios del FMI son una maravilla. Se trata de economistas altamente entrenados que con el paso del tiempo se transforman en burócratas, celosos de sus cargos y cuidadosos de sus jubilaciones.

12 comentarios »

  1. Dr. Ávila, sus comentarios son clarísimos, pero los conceptos que vierte el ex ministro de economía Remes Lenicov son lamentables. Ahora, respecto a la Unión Europea y la zona del euro tengo algunas preguntas para hacer: -En caso de un default griego, ¿No estaría crujiendo la zona del euro y también otras economías europeas en problemas? -¿No piensa que tarde o temprano Francia y Alemania se cansarán de subsidiar a países como Grecia, poniendo fin a la zona del euro (incluso he visto encuestas en donde los alemanes mayoritariamente quieren la vuelta del marco alemán)? -¿No cree que un default griego, irlandés, portugués o español puede llegar a significar el fin del experimento de la Unión Europea o el fin del euro?

    Andrés: 1) Trato de explicar en el post las consecuencias de un default griego. Crujiría el sistema bancario europeo como crujió el sistema bancario norteamericano tras la caída de Lehman Bros. La UE tendría que aplicar el remedio que aplicó Obama y que tanto criticó. 2) El euro es parte importante, sino fundamental, del proyecto geopolítico franco-alemán. La UE les permite a franceses y alemanes sentarse de igual a igual con norteamericanos y chinos a la mesa de negociaciones. Por separado, serían a los sumo potencias de 2º orden. 3) No creo que nada de esto haga mella en la UE y en el euro. Ya lo dije mil veces.

    Comment by Andrés — mayo 28, 2011 @ 8:32 pm

  2. no se si estoy en lo correcto pero creo que el deficit fiscal persistente es el causante de todos los males. En Argentina en la convertibilidad el gasto publico del gobierno nacional y de las provincias se descontroló y además no sirvió para mejorar la infraestructura del país. Grecia lleva año tras año de deficit fiscal y, como consecuencia, su deuda en porcentaje del PBI explotó. Creo que para paises chicos el resultado de la cuenta corriente depende de cuestiones externas inmanejables pero claramente el deficit fiscal empeora las cosas hasta agravarlas del todo.

    Francisco: Hace algunas semanas publiqué un gráfico de FIEL basado en datos oficiales. Este es el link al post que contiene el gráfico: http://www.jorgeavilaopina.com/?p=389 Por favor, miralo y decime qué ves en la década de 1990. Yo veo que en esos años el gasto público consolidado exhibió un valle. Sí, un valle, enclavado entre las montañas del gasto público de las décadas de 1980 y 2000. Después de aclarar este detalle, si te parece, podemos retormar la discusión.

    Comment by francisco — mayo 28, 2011 @ 11:17 pm

  3. Jorge querido, excelente trabajo. Como siempre!!! Un abrazo

    Flavio: Muchas gracias!

    Comment by Flavio Buchieri — mayo 29, 2011 @ 10:56 am

  4. Siguiendo la máxima "inteligente es quien no se mete en problemas de los cuales los vivos solo saben salir", vayamos a la raíz del problema. ¿Por qué toman deuda los gobiernos? Nadie paga la cuenta de supermercados de un mes en 12 cuotas con interés, salvo que el que nos preste nos cobre una tasa menor a la inflación. No tiene sentido financiar gastos corrientes, salvo para nivelar gastos e ingresos en el tiempo. La idea de tomar deuda es para apalancarse, tomar prestado capital a una tasa menor que la rentabilidad que me da mi negocio. ¿Qué negocio tienen los gobiernos, cuál es la rentabilidad de los gobiernos como para decidir si se deben endeudar o no? La justificación de la "justicia" intergeneracional tampoco me convence, que un puente dure 50 años eso justifique que ese gasto se financie a 50 años para mi no va, que lo construya una empresa y que cobre un peaje. La causa del endeudamiento es la corrupción asociada al clientelismo/populismo de los países que adelantan recaudación de próximos gobiernos para gastar ahora, porque deuda es aumento de impuestos a futuro. El verso de "me endeudo ahora porque con esa deuda voy a aumentar el PBI y después voy a tener más dinero para poder pagar la deuda" es una falacia. Quizá soy muy estricto o idealista, pero para mi los gobiernos no deberían poder tomar deuda que no sea de corto plazo, solo para cubrir el desfasaje entre ingresos tributarios y egresos de los compromisos del gobierno. Basta de la bicicleta de la deuda soberana, que siempre la termina pagando la gente con impuestos y recesión. ¿Se imagina como terminaría el consorcio de su edificio si el administrador pudiera tomar deuda con los departamentos de los propietarios como garantía? Muy buenas sus notas, saludos.

    Comment by Christian — mayo 29, 2011 @ 7:40 pm

  5. Cito, "P.: ¿Debería haber un «corralito» además? J.R.L.: Para que no se vayan los euros." Estimado Dr.: esta frase que cité pinta de cuerpo entero a estos economistas, englobados bajo una "fatal arrogancia". Muchas gracias por este post y por tomarse el trabajo de clarificar y descifrar lo que intenta decir JRL!

    Bruno: Qué bien dicho. ¡Esa fatal arrogancia!

    Comment by Bruno — mayo 29, 2011 @ 11:58 pm

  6. Doctor Avila: recuerdo el artículo ahora que lo menciona. Estoy 100% de acuerdo, de todas formas no cree usted que el gasto publico en la decada del 90 fue en gran parte ineficiente?? Además como hace un pais chico, ante la caida de los precios internacionales, para financiar deficits gemelos? Evidentemente Cavallo intento corregir esto con la Ley de deficit cero y ya antes Lopez Murphy con el plan de ajuste. Ambos fracasaron y lo demas es historia conocida y tragica.

    Francisco: 1) Salvo un núcleo de gasto indispensable, gran parte del gasto público es ineficiente. En nuestro caso, me arriesgaría a opinar que todo gasto por arriba del 25% del PBI es ineficiente y que debería evitarse. Con esto quiero decirte que, en efecto, en la década de 1990 al menos un 1/5 del gasto público consolidado habría sido ineficiente. Pero en la década anterior y en la posterior la ineficiencia fue bastante mayor. 2) El déficit en cuenta corriente es en parte reflejo directo del déficit fiscal. De forma que la eliminación de éste conduce a la eliminación en parte de aquél. 3) Para "corregir" el resto del déficit en cuenta corriente habría que aplicar una política de terrorismo económico que induzca la salida de capitales. ¿Queda claro el concepto? 4) ¿Cómo se achica el déficit fiscal? Sin devaluación, hace falta mucho liderazgo político; algo que estuvo ausente en 2000-2001. Con devaluación, lo achica cualquiera.

    Comment by francisco — mayo 30, 2011 @ 10:47 am

  7. Excelente post! Me atrevo a consultarle su opinión sobre el discurso cada vez más light de Ricardo Alfonsín y su equipo económico que perfila, o los medios quieren que perfile. Me refiero a Adrian Ramos y Sebastián Galiani entre otros. ¿Cree que realmente Alfonsín hijo puede llegar a desarrollar políticas de centro (¿derecha?) llegado el momento, por llamarles de alguna manera, más cercanas a las ideas que leemos en este sitio web? ¿O se trata solo de un ardid electoral? Muchas gracias. http://www.cronista.com/economiapolitica/Alfonsin-ya-tiene-listo-su-equipo-de-economistas-radicales-sub-45-20110530-0043.html

    Andrés: No lo creo. Los radicales y Ricardito son socialdemócratas argentinos, no europeos ni chilenos. Tendrían que verse muy arrinconados por los mercados para hacerlo. Ahora bien, llegado ese momento no tendrían apoyo político para girar hacia la apertura y la desrelgulación.

    Comment by Andrés — mayo 30, 2011 @ 12:16 pm

  8. En línea general, como usted, no comparto la solución mágica de la Devaluación a todos los problemas. Pero acaso ésta Alemania competitiva de hoy no es mucho más que la de la década del 90 post-reunificación? cuál era el componente exportador en la década del 90 en Alemania y cuál es hoy y que preponderancia tiene el Euro en eso? A usted realmente le parece brillante el ejemplo que da de Irlanda, un país pastoril que estuvo en boca de todos merced a indicadores ficticios, alimentados por la burbuja ladrillera (el m2 en Dublín llegó a pelearle palmo a palmo a Londres no hace mucho) y un sistema financiero varias veces superior al tamaño del país, al mejor estilo islandés? Es ese el gran ejemplo irlandés, que obligó al salvataje de la banca y asumir un pasivo monumental por el Estado? Ya se, si dejaban quebrar la banca, Irlanda terminaba convertida en cenizas, pero cuál es la deuda hoy de Irlanda? Si Irlanda se enriqueció, aún con Defaults, necesariamente, deberá empobrecerse. Por otra parte, ud. cree Dr. Avila que es un ejemplo dable de obtener éxito el caso alemán post reunificación, largo en el tiempo, contra las demandas perentorias del "populacho" que quiere todo ya y ahora? Por otra parte y para todo el conjunto europeo, no cree usted que lo peor por venir aún lo tienen por delante, con la Estafa Piramidal de su Sistema Previsional de alta tasa de envejecimiento y expectativa de vida y bajísima natalidad? Qué será de Europa en 10 o 15 años excepto tener cientos de ancianos más empobrecidos que los actuales? Acaso van a sostener semejante Esquema Ponzi con más impuestos con cargo a Rentas Generales, cuando ya la presion impositiva es fenomenal? No cree acaso que se "argentinizaron"? El QE que propone (la emisión de Euros al estilo Bernanke para monetizar la insolvencia) acaso no traería una devaluación de la moneda común que tanto le critica a Remes Lenicov? Y le dejo la última: qué opinión tiene de Alemania y Francia, con sobreahorros y financiamientos a estados casi inviables como Grecia y Portugal, porque al final de cuentas, quién financió todos estos años la deuda portuguesa, griega y demás? Los futuros jubilados (fondos de pensión) alemanes?

    Ernesto: Argentina protagonizó un milagro económico a fines del siglo XIX. ¿Estás de acuerdo? Supongamos que sí. ¿Podemos afirmar entonces que, en rigor, el milagro no fue tal porque en el medio sufrió el pánico Baring? Por favor, abrí tu cabeza. Mirá la evolución irlandesa. No cabe duda de que ha protagonizado un milagro en los últimos 30 años. El ingreso per cápita irlandés en 1978 era 5400 dólares y el argentino 6000 dólares. En 2008, el primero superaba 40.000 dólares mientras el segundo no pasaba de 8000. Suponé que la recesión bajó el ingreso per cápita irlandés un 20%. O sea que en 2011 andaría en 32.000 dólares, un nivel similar al español de 2008 (antes de la crisis). ¿Te parece razonable afirmar que lo de Irlanda fue una burbuja?

    Comment by Ernesto — mayo 31, 2011 @ 7:55 am

  9. Te admiro Jorge, y admiro tu trabajo. Pero no puedo leer a Remes Lenicov. Es mucho. Lo dejo para los argentinos mas jovenes que no conocen la historia de este funcionario mediocre, de este profesional mal formado y corrupto. Para mi es simplemente uno mas de los argentinos que deberian estar entre rejas pero este gobierno lo "premió", en este caso con una embajada en europa.

    Comment by anxata — junio 3, 2011 @ 7:56 pm

  10. Jorge, volviendo a la década del 90, considero que el problema fue el incremento de la deuda, cuando la posibilidad de default aumenta sube el riesgo país, más la crisis política, desconfianza etc…

    Comment by Ariel — junio 4, 2011 @ 3:25 pm

  11. do not know if I’m right but I think the persistent fiscal deficit is the cause of all evils. Convertibility in Argentina in public spending of the national government and the provinces went out of control and it did nothing to improve the country’s infrastructure. Greece has year after year of fiscal deficit and, therefore, its debt as a percentage of GDP exploded. I think for small countries the result of the current account depends on external issues but clearly unmanageable fiscal deficit worsens things to aggravate all.

    Comment by Arian — junio 24, 2011 @ 12:22 am

  12. Estimado Jorge Cuando alguien te pide un comentario sobre las "medidas cambiarias" (???) es como si te pidieran que volvieses a comentar un viejo film que ya vimos en blanco y negro, luego en technicolor, mas tarde en Pantalla Gigante y ahora lo estamos viendo en 3D… No hay muchs diferencias entre estos films, salvo algun detalle tecnico y tal vez el entorno internacional que era diferente… Cuando el Banco Central de un pais deja de cumplir el objetivo basico para el cual fue creado (defender el valor de la moneda) es imposible que aquella no se convierta en un bien sin valor, depreciandose en forma abrupta y generando los desequilibrios que todos conocemos, y punto. Lo demas son anecdotas. Y hasta que ese mismo Banco Central no tome conciencia del mal que hace a la economia de su pais y sus individuos,y revierta su accionar, todo seguira igual,o peor… Si la moneda que los ciudadanos tienen en sus bolsillos se deprecia como hoy en forma acelerada y continua, es logico que todos quieran desprenderse de ella o cambiarla por algo mejor y mas estable… Asi que la solucion de este dilema, reiteramos, esta en manos del Banco Central. Saludos Pancho Uriburu

    Pancho: Muy bueno.

    Comment by francisco uriburu — noviembre 17, 2011 @ 12:31 pm

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